Dejará
de recibir el D.F. 40% de agua por la tala inmoderada del oyamel
LA TALA INMODERADA del árbol de oyamel provocará
que la Ciudad de México y la zona metropolitana reciban en los
próximos diez años 40 por ciento menos del caudal de agua
que le llega actualmente, por el desequilibrio ecológico que
se está generando con esas prácticas, indicó la
doctora Elia Chiki Miyosako, profesora-investigadora del Departamento
de Derecho de nuestra Casa de estudios.
Advirtió que la tala inmoderada de esta especie —localizada
en la zona de reserva ecológica de Michoacán y el Estado
de México— se incrementó 75 por ciento en la última
década, a pesar de ser considerada patrimonio de la humanidad.
Sostuvo que esta situación pone en riesgo el ecosistema y el
abastecimiento de agua, ya que el río Lerma, proveedor de más
de 40 por ciento del agua a estas regiones, se nutre de las precipitaciones
pluviales que son absorbidas y depositadas en los mantos acuíferos
por esos árboles.
En el marco del simposio Pueblos indios, multiculturalismo y desarrollo
regional, realizado en nuestra Universidad, la profesora-investigadora
resaltó que es urgente considerar como delito federal y ecológico
la tala del oyamel y que de aplicarse la ley se podría recuperar
80 por ciento de los bosques, en un plazo de más de 30 años.
Actualmente, dijo, no existen políticas que consideren a este
árbol como trascendental para la ecología y la vida. Y
pese a las modificaciones que se han hecho a la ley en materia ecológica,
aún no se cuenta con especificaciones que detengan y castiguen
los delitos que se comenten contra el medio ambiente.
Posible exterminio
Elia Chiki reveló que más de 40 por ciento del santuario
de la mariposa Monarca, localizado en el estado de Michoacán,
se encuentra destruido por la tala inmoderada e ilegal del oyamel, árbol
ancestral, donde la mariposa hiberna y se reproduce.
Recordó que en el viaje que el lepidóptero emprende del
norte del continente a nuestro país, más de 30 por ciento
perece por cuestiones naturales; sin embargo, subrayó, otro 45
por ciento muere durante su estancia en la reserva por culpa del hombre.
El impacto que esto representa, explicó la investigadora, no
sólo repercute en el posible exterminio de la mariposa Monarca,
sino también en la de 445 mamíferos y 25 mil tipos diferentes
de mariposas que habitan el lugar.
El problema radica, apuntó la experta en Derecho Ambiental, en
que los habitantes de la región no han encontrado otra forma
de sustento, ya que el ecoturismo y la investigación no representa
ni la mitad del ingreso que deja la venta de la madera.
Por ello urgió a crear una política sustentable, donde
se financie la producción agrícola fuera de las reservas
ecológicas, y se genere la infraestructura necesaria para el
turismo; empero, acotó, es fundamental la recuperación
de más de 70 por ciento de las tierras que pertenecen a ejidatarios
y a hacendados, para ser preservadas por organismos alternos al gobierno./
Alejandra Pérez Amado

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