| Conocimiento
científico, ordenador de proyectos viables de desarrollo
EL
RECTOR GENERAL de nuestra Universidad, doctor Luis Mier y Terán
Casanueva, afirmó que es necesario intensificar el conocimiento
científico, no sólo como una posible alternativa en el
uso y aprovechamiento óptimo de recursos, sino como ordenador
de proyectos viables de desarrollo, sin duda, indispensable para atender
las necesidades humanas y reducir o eliminar las desigualdades.
Durante la inauguración del “III Congreso Iberoamericano
de Física y Química Ambiental”, realizado en Tlaxcala
el 6 de octubre, indicó que la UAM —como parte de su labor
sustantiva de docencia, investigación, preservación y
difusión de la cultura y en su vocación y compromiso de
servicio— identifica como actividad decisiva la vinculación
de las tareas académicas con la atención a problemas que
atañen a la sociedad, y la docencia, dirigida a la formación
de investigadores orientados a contribuir con los avances del saber
y aportar soluciones en materia ambiental.
Expresó que, para la Institución, el participar en la
creación y difusión de conocimientos significativos para
la preservación del medio ambiente y colaborar en los esfuerzos
compartidos que realizan organizaciones nacionales e internacionales,
gubernamentales y no gubernamentales, en la promoción del desarrollo
sustentable ha sido, desde siempre, un compromiso que se fortalece continuamente
con inteligencia y decisión.
Añadió que ante los desafíos del desarrollo sustentable,
sobre todo de recursos naturales escasos y finitos que operan en el
orden económico global, es necesario adoptar posiciones firmes,
seguras y responsables para reorientar los desarrollos tecnológicos,
económicos y sociales en favor del medio ambiente.
Observó que la desigualdad creciente entre los países
y al interior de ellos, así como el incremento de la pobreza,
no pueden desvincularse del reconocimiento de los límites que
el ecosistema impone, para soportar el impacto de las actividades humanas
en su curso histórico.
Contaminantes nuevos
Al dictar la conferencia magistral “Principales retos ambientales
del siglo XXI”, el doctor Mario Molina Pasquel, investigador del
Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), mencionó
que aún cuando se ha avanzado en la lucha por disminuir los niveles
de contaminación en nuestro país, ahora se enfrenta el
problema de la emisión de compuestos nuevos más nocivos,
como los formaldehídos que además son tóxicos y
aceleran la formación de ozono.
Con el estudio realizado en abril pasado en la Unidad Iztapalapa, dijo,
se comprobó que el formaldehído es uno de los productos
de descomposición de los compuestos que vienen en la gasolina
y también que hay una emisión significativa directa por
los vehículos en la Ciudad de México, más que en
otras partes del mundo.
En este proyecto, agregó, se utilizó tecnología
móvil para medir en tiempo real las emisiones de vehículos,
e informó que dentro de un año se tendrán los resultados
de la investigación, así como una idea más clara
del tipo de contaminantes que se producen en la capital de país.
Menor uso de automóvil
Con ello, aseguró, se propondrán ciertas medidas encaminadas
a solucionar el problema. Aunque, en primera instancia, sugirió
que se debe disminuir el uso del automóvil particular, promover
el transporte público y, sobre todo, comprometer e involucrar
a la sociedad en las posibles soluciones del problema que representa
la contaminación.
El objetivo de estas reuniones es consolidar la Química Ambiental
para el estudio del medio físico. Que esta disciplina se convierta
en un elemento clave para el desarrollo de propuestas basadas en el
diagnóstico, evaluación, formulación de hipótesis
y soluciones a largo plazo, sobre los diferentes problemas que afectan
la atmósfera, el agua y el suelo.
Se promoverá la difusión de investigaciones iberoamericanas
sobre el uso razonable de los recursos naturales para el desarrollo
armónico y sostenible de la sociedad, buscando el equilibrio
con la naturaleza.
El “III Congreso Iberoamericano de Física y Química
Ambiental” fue organizado por las universidades Nacional Autónoma
de México, Autónoma Metropolitana, el Colegio de Posgraduados,
la Federación Latinoamericana de Química así como
por instituciones de Cuba, Argentina, España, Chile, Venezuela
y EU. / Verónica Ordoñez, Javier Solórzano
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