Las
matemáticas de Kolmogorov,
vigentes como hace 80 años
ALREDEDOR DE 60 por ciento de los estudios matemáticos
y las fórmulas estadísticas vigentes se basan en los
principios de las teorías postuladas hace 80 años por
Andrei Nikolaevih Kolmogorov.
Los aportes fundamentales de este genial autor ruso a la ciencia universal
son destacados por la comunidad científica mundial con ocasión
del centenario de su nacimiento. Y la UAM no ha sido la excepción.
Nacido en Tambov, Rusia, Kolmogorov es reconocido por su trabajo en
diversos campos de las Matemáticas. A él se debe el
desarrollo de la Teoría de las Funciones, Probabilidad y Estadística,
la Topología, la teoría de las ecuaciones diferenciales,
el análisis funcional y en el área de las Humanidades
la fundación de la Lingüística Matemática,
encargada de la diferenciación de paradigmas y sintagmas como
elementos que constituyen la escritura y los mensajes comunicativos,
así como las relaciones sustanciales entre lengua, pensamiento
y escritura.
Legado
Los avances en áreas de la industria, la Medicina, la Química,
la Astronomía y la Física, entre otras ciencias, han
sido posibles gracias a teorías como la Lógica Matemática,
la Información y la Mecánica de Kolmogorov, puntualizó
Andrei Novikov, profesor del Departamento de Matemáticas de
la Unidad Iztapalapa de esta Institución.
En la actualidad, 60 por ciento de los estudios matemáticos
se sustenta en los aportes realizados por Kolmogorov a mediados de
la segunda década del siglo pasado, cuando todavía era
estudiante universitario en la desparecida Unión Soviética.
En esa época, precisó Novikov, el matemático
había publicado más de 15 artículos científicos
a nivel internacional.

Encuesta, marketing y publicidad
Dirigido por sus profesores W. Stephanov y N.W. Luzin, Kolmogorov
inició entonces sus investigaciones sobre métodos analíticos
de probabilidad, paradigmas que rigen aún la Teoría
de los Procesos Estocásticos a Tiempo Discreto, utilizada para
prever resultados de encuestas de opinión, fenómenos
sociales y cálculos en áreas de marketing y publicidad.
El también profesor del Departamento de Matemáticas
Evgueni Gordienko recordó que Kolmogorov se preocupó
a lo largo de su trayectoria por establecer leyes generales que permitieran
resolver problemáticas diversas.
Esa preocupación lo llevó a establecer en 1928 la Ley
Fuerte de Grandes Números, que consiste en repetir “n”
veces una observación y mediante la cual los astrónomos
e ingenieros que diseñan naves espaciales pueden experimentar
y calcular potencia, cantidad de consumo energético y capacidad
de respuesta de dichos aparatos en relación con las distancias
y los efectos de turbulencia celeste.
De igual forma, señaló Gordienko, los vehículos,
aviones y cualquier motor de combustión funcionan bajo los
principios matemáticos de esta ley, cuya fórmula explica
la frecuencia con la que puede ocurrir una acción determinada
en tiempo y espacio y con cierta magnitud y fuerza.
Utilizando los principios de dicha ley, las potencias industriales
del mundo realizan pruebas en áreas como Medicina (vacunas,
antídotos, anestesia y prótesis), Psicología
(conductismo) y terapias de recuperación (fisioterapia ), así
como experimentos nucleares y la construcción de medios de
transporte terrestres, marítimos y aéreos.

Kolmogorov, creador de las actuales ecuaciones matemáticas
de Shapman, fundó en 1935 en su país el Departamento
de Métodos Probabilísticos y Estadísticos, además
de un laboratorio con más de dos mil investigadores.
Gordienko señaló que como investigador, Kolmogorov fue
miembro de la Academia de Ciencias de Polonia, del Instituto Estadístico
Internacional, de la Real Sociedad de Estadística de Gran Bretaña
y de la Sociedad Americana de Filosofía, en Filadelfia.
En 1955, uno de los más grandes matemáticos de la historia
fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Estocolmo.
La obra y biografía de Kolmogorov fue motivo de análisis
durante la “Semana de las Matemáticas” que tuvo
lugar en esta Casa de estudios en los últimos días del
pasado mes de enero. /Santiago Sánchez Cuaxospa.