| 
Impostergable,
hacer de la educación
pública un bien de todos
EL
DOCTOR LUIS Mier y Terán Casanueva sostiene que nunca
como ahora la sociedad dependió tanto de la enseñanza
superior para el logro de las metas de crecimiento económico,
desarrollo tecnológico y productivo, evolución cultural
y fortalecimiento de las virtudes cívicas de un país.
Las afirmaciones del Rector General de la UAM fueron pronunciadas en
la apertura del “Seminario de Integración y Reflexión
Académica. Repensando la Universidad”, un espacio de reflexión
a fondo sobre el desarrollo de los conocimientos teóricos, los
avances metodológicos y las prácticas pedagógicas
utilizadas en los procesos enseñanza-aprendizaje y otras herramientas
básicas del trabajo académico, abierto por la Unidad Xochimilco.
Como parte de los festejos por el 30 aniversario de esta Institución,
representantes de distintos sectores comenzaron a analizar, desde el
día cuatro de febrero, el pasado y el porvenir de la educación
superior en México.
Reflexión sistemática
En el acto de inauguración del encuentro, que culminará
el nueve de junio, el maestro Norberto Manjarrez Alvarez, rector de
la Unidad, resaltó la relevancia de practicar una reflexión
sistemática sobre todos los aspectos que conforman la plataforma
que sustenta el trabajo académico de la Universidad.
Para el Consejo Académico, señaló, la revitalización
de las bases conceptuales del modelo educativo permitirá consolidar
mejores opciones para orientar acciones colectivas congruentes con las
necesidades del naciente siglo.
El reconocimiento de la UAM en los ámbitos nacional e internacional
proviene de los 30 años de experiencia en la formación
de profesionales con habilidades para generar nuevos conocimientos.
Manjarrez Alvarez recordó que a la primera convocatoria lanzada
por la Institución respondieron mil 199 aspirantes, 824 de los
cuales fueron aceptados. Incluido el proceso de admisión de otoño
de 2003, un total de 94 mil 381 alumnos ha ingresado a las aulas de
la UAM y 40 mil 175 ha egresado.
De esta cifra, 31 mil 769 hombres y mujeres lograron titularse, lo que
representa alrededor de 47 por ciento del total de egresados.
El éxito del modelo educativo se sustenta en una sólida
plantilla académica. La Unidad Xochimilco cuenta con mil 30 profesores
de tiempo completo, de los cuales 60 por ciento tiene estudios de posgrado;
226 profesores poseen títulos de doctor y 372 de maestro. Además,
135 docentes son miembros del Sistema Nacional de Investigadores.
Un bien desigual
La educación es todavía, pese a los esfuerzos en contra,
un bien desigual, posesión de unos cuantos y un factor de diferenciación
social, subrayó Mier y Terán Casanueva.
Desterrar esa situación “es el reto más ambicioso
que seguimos enfrentando y al que debemos responder con todos nuestros
esfuerzos. La educación pública tiene ese impostergable
compromiso y es el mismo de nuestra Institución”, subrayó.
En el primer panel del Seminario, titulado “La UAM en el Contexto
de la Educación Superior Mexicana”, el Rector General advirtió
que nunca una sociedad dependió tanto de la Universidad como
la actual para cumplir sus aspiraciones de desarrollo y crecimiento
económico y fortalecer sus capacidades de enfrentar riesgos locales
y globales.
La vida cívica, democrática y liberal es un anhelo sólo
posible de realizar si se actúa de manera colectiva, con altos
grados de responsabilidad y valor. La capacidad de la sociedad para
enfrentar estos retos depende de las instituciones de educación
superior.
Esta nueva centralidad de la Universidad, dijo, representa una oportunidad
histórica de ofrecer respuestas adecuadas a los grandes problemas
de México y de realizar un ejercicio constante y riguroso de
evaluación para mostrar los logros de manera transparente a la
sociedad, y ésta podría exigir y valorar con justicia.
Vocación innovadora
La UAM debe retomar la vocación innovadora que impulsó
en sus inicios, cuando fue capaz de poner en marcha modelos de organización
y concepciones educativas diferentes, incluso en medio de coyunturas
difíciles que no le impidieron concebir mecanismos vanguardistas
de valoración del trabajo académico.
El Rector General aseguró que lo principal es revitalizar la
vocación docente y centrarse en los alumnos para fortalecer sus
posibilidades de éxito profesional y de movilidad social.
Pero, sobre todo, se debe ofrecer a los estudiantes una enseñanza
sólida que les permita continuar con este proceso a lo largo
de su vida, con el fin no sólo de que puedan adaptarse al mundo
sino transformarlo por medio del cultivo, la transmisión y la
difusión del saber.
Al participar en el seminario, el doctor Jean Pierre Vielle, especialista
en Planeación de la Educación Superior, resaltó
que la principal característica novedosa de la estructura orgánica
de la UAM no consiste en el esquema de los departamentos, sino en su
descentralización.
Para evitar el centralismo de la universidad tradicional, esta Casa
de estudios optó por diseminar las unidades en el espacio metropolitano
de la Ciudad de México, con una Rectoría General que concentrara
el conjunto de funciones indispensables para el funcionamiento de la
Institución.
Esquema de descentralización
La UAM, añadió el experto, no fue la primera Institución
en adoptar los troncos comunes, aunque sí los promovió,
y recordó que el modelo de formación de la Unidad Iztapalapa
es de índole disciplinaria, el de Azcapotzalco profesional y
el de Xochimilco promueve el desarrollo social.
“En los tres casos el sujeto destinatario es siempre el estudiante,
lo que se modifica es la modalidad y posiblemente los contenidos de
su aprender”, señaló Pierre Vielle.
También resaltó que la contribución de la UAM al
desarrollo de la educación superior no se puede medir en términos
de innovación, como los troncos comunes, su esquema de descentralización
o sus modelos de formación, pues la mayor aportación son
sus estudiantes, profesores y autoridades, al igual que los innumerables
proyectos en materia de investigación básica y aplicada,
infraestructura institucional, diseño académico, innovación
tecnológica, promoción de la salud, comunicación
social y desarrollo comunitario.
El doctor Eugenio Cetina Vadillo, director general de Educación
Superior de la SEP, recordó que hace 54 años México
contaba con 30 mil estudiantes de educación superior y que en
la actualidad existe una matrícula de dos millones 500 mil alumnos.
Aunque estas cifras demuestran un enorme esfuerzo en favor de la educación
superior del país, es aún insuficiente porque la cobertura
del sistema apenas alcanza 22 por ciento de mexicanos en edad universitaria.
Tras sostener que el gobierno federal pretende dar educación
a tres millones de estudiantes de este nivel al finalizar el presente
sexenio, expuso que el reto principal, además de ampliar la cobertura,
es brindar programas de calidad.
Informó que 67 por ciento de los estudiantes asiste a instituciones
públicas de educación superior y el resto a particulares,
y especificó que existen 726 centros de enseñanza superior
públicos y 441 privados.
Cetina Vadillo mencionó que es necesario intensificar el proceso
de diversificación de perfiles institucionales y de la oferta
educativa y lograr mayor coherencia entre la oferta, las preferencias
de los estudiantes y las necesidades de desarrollo del país.
/Rosario Valdez Camargo
|