Comunidades

 Semanario de la UAM

16 de febrero de 2004

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Impostergable, hacer de la educación
pública un bien de todos

 

EL DOCTOR LUIS Mier y Terán Casanueva sostiene que nunca como ahora la sociedad dependió tanto de la enseñanza superior para el logro de las metas de crecimiento económico, desarrollo tecnológico y productivo, evolución cultural y fortalecimiento de las virtudes cívicas de un país.

Las afirmaciones del Rector General de la UAM fueron pronunciadas en la apertura del “Seminario de Integración y Reflexión Académica. Repensando la Universidad”, un espacio de reflexión a fondo sobre el desarrollo de los conocimientos teóricos, los avances metodológicos y las prácticas pedagógicas utilizadas en los procesos enseñanza-aprendizaje y otras herramientas básicas del trabajo académico, abierto por la Unidad Xochimilco.

Como parte de los festejos por el 30 aniversario de esta Institución, representantes de distintos sectores comenzaron a analizar, desde el día cuatro de febrero, el pasado y el porvenir de la educación superior en México.

Reflexión sistemática
En el acto de inauguración del encuentro, que culminará el nueve de junio, el maestro Norberto Manjarrez Alvarez, rector de la Unidad, resaltó la relevancia de practicar una reflexión sistemática sobre todos los aspectos que conforman la plataforma que sustenta el trabajo académico de la Universidad.

Para el Consejo Académico, señaló, la revitalización de las bases conceptuales del modelo educativo permitirá consolidar mejores opciones para orientar acciones colectivas congruentes con las necesidades del naciente siglo.

El reconocimiento de la UAM en los ámbitos nacional e internacional proviene de los 30 años de experiencia en la formación de profesionales con habilidades para generar nuevos conocimientos.

Manjarrez Alvarez recordó que a la primera convocatoria lanzada por la Institución respondieron mil 199 aspirantes, 824 de los cuales fueron aceptados. Incluido el proceso de admisión de otoño de 2003, un total de 94 mil 381 alumnos ha ingresado a las aulas de la UAM y 40 mil 175 ha egresado.
De esta cifra, 31 mil 769 hombres y mujeres lograron titularse, lo que representa alrededor de 47 por ciento del total de egresados.


El éxito del modelo educativo se sustenta en una sólida plantilla académica. La Unidad Xochimilco cuenta con mil 30 profesores de tiempo completo, de los cuales 60 por ciento tiene estudios de posgrado; 226 profesores poseen títulos de doctor y 372 de maestro. Además, 135 docentes son miembros del Sistema Nacional de Investigadores.

Un bien desigual
La educación es todavía, pese a los esfuerzos en contra, un bien desigual, posesión de unos cuantos y un factor de diferenciación social, subrayó Mier y Terán Casanueva.

Desterrar esa situación “es el reto más ambicioso que seguimos enfrentando y al que debemos responder con todos nuestros esfuerzos. La educación pública tiene ese impostergable compromiso y es el mismo de nuestra Institución”, subrayó.

En el primer panel del Seminario, titulado “La UAM en el Contexto de la Educación Superior Mexicana”, el Rector General advirtió que nunca una sociedad dependió tanto de la Universidad como la actual para cumplir sus aspiraciones de desarrollo y crecimiento económico y fortalecer sus capacidades de enfrentar riesgos locales y globales.

La vida cívica, democrática y liberal es un anhelo sólo posible de realizar si se actúa de manera colectiva, con altos grados de responsabilidad y valor. La capacidad de la sociedad para enfrentar estos retos depende de las instituciones de educación superior.

Esta nueva centralidad de la Universidad, dijo, representa una oportunidad histórica de ofrecer respuestas adecuadas a los grandes problemas de México y de realizar un ejercicio constante y riguroso de evaluación para mostrar los logros de manera transparente a la sociedad, y ésta podría exigir y valorar con justicia.

Vocación innovadora
La UAM debe retomar la vocación innovadora que impulsó en sus inicios, cuando fue capaz de poner en marcha modelos de organización y concepciones educativas diferentes, incluso en medio de coyunturas difíciles que no le impidieron concebir mecanismos vanguardistas de valoración del trabajo académico.

El Rector General aseguró que lo principal es revitalizar la vocación docente y centrarse en los alumnos para fortalecer sus posibilidades de éxito profesional y de movilidad social.

Pero, sobre todo, se debe ofrecer a los estudiantes una enseñanza sólida que les permita continuar con este proceso a lo largo de su vida, con el fin no sólo de que puedan adaptarse al mundo sino transformarlo por medio del cultivo, la transmisión y la difusión del saber.


Al participar en el seminario, el doctor Jean Pierre Vielle, especialista en Planeación de la Educación Superior, resaltó que la principal característica novedosa de la estructura orgánica de la UAM no consiste en el esquema de los departamentos, sino en su descentralización.

Para evitar el centralismo de la universidad tradicional, esta Casa de estudios optó por diseminar las unidades en el espacio metropolitano de la Ciudad de México, con una Rectoría General que concentrara el conjunto de funciones indispensables para el funcionamiento de la Institución.

Esquema de descentralización
La UAM, añadió el experto, no fue la primera Institución en adoptar los troncos comunes, aunque sí los promovió, y recordó que el modelo de formación de la Unidad Iztapalapa es de índole disciplinaria, el de Azcapotzalco profesional y el de Xochimilco promueve el desarrollo social.
“En los tres casos el sujeto destinatario es siempre el estudiante, lo que se modifica es la modalidad y posiblemente los contenidos de su aprender”, señaló Pierre Vielle.

También resaltó que la contribución de la UAM al desarrollo de la educación superior no se puede medir en términos de innovación, como los troncos comunes, su esquema de descentralización o sus modelos de formación, pues la mayor aportación son sus estudiantes, profesores y autoridades, al igual que los innumerables proyectos en materia de investigación básica y aplicada, infraestructura institucional, diseño académico, innovación tecnológica, promoción de la salud, comunicación social y desarrollo comunitario.

El doctor Eugenio Cetina Vadillo, director general de Educación Superior de la SEP, recordó que hace 54 años México contaba con 30 mil estudiantes de educación superior y que en la actualidad existe una matrícula de dos millones 500 mil alumnos.

Aunque estas cifras demuestran un enorme esfuerzo en favor de la educación superior del país, es aún insuficiente porque la cobertura del sistema apenas alcanza 22 por ciento de mexicanos en edad universitaria.

Tras sostener que el gobierno federal pretende dar educación a tres millones de estudiantes de este nivel al finalizar el presente sexenio, expuso que el reto principal, además de ampliar la cobertura, es brindar programas de calidad.

Informó que 67 por ciento de los estudiantes asiste a instituciones públicas de educación superior y el resto a particulares, y especificó que existen 726 centros de enseñanza superior públicos y 441 privados.

Cetina Vadillo mencionó que es necesario intensificar el proceso de diversificación de perfiles institucionales y de la oferta educativa y lograr mayor coherencia entre la oferta, las preferencias de los estudiantes y las necesidades de desarrollo del país. /Rosario Valdez Camargo

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