Descartan
desastre mundial
por sucesión de sismos
LA SUCESIÓN DE sismos producidos recientemente en diversas
partes del mundo de ningún modo anticipan un desastre mundial,
como se ha asegurado en algunos medios de comunicación, en que
erróneamente se relacionan como parte de un mismo fenómeno
los movimientos telúricos de México, California (Estados
Unidos), Japón e Irán, afirmó el maestro Delfino
Hernández Láscares, responsable del Laboratorio de Riesgos
Geológicos y Paleontología de nuestra Universidad, y geólogo
certificado en Protección Civil.
El investigador universitario negó que esos movimientos tengan
relación, ya que cada uno provino del choque de diferentes placas
oceánicas y continentales.
El investigador, quien fuera director de Emergencia Escolar de la SEP,
comentó que 98 por ciento de los movimientos telúricos
en México son resultado del impacto entre la placa de Cocos y
las costas del Pacífico (Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero,
Oaxaca y Chiapas).
En tanto, los temblores ocurridos hace unos días en California,
Irán y Japón son producto de la colisión con las
placas de Juan de Fuca, Arábiga y África, y del Pacífico,
respectivamente, por lo que no están relacionados ni anticipan
un problema global.
Explicó que la zona sísmica más grande del planeta
es el cinturón del Circunpacífico, que va desde los Andes
(Chile, Perú, Ecuador, Colombia), Centroamérica y la parte
occidental de México, Estados Unidos y Alaska, corriendo por
Japón y Filipinas.

Sí funciona
En entrevista, resaltó que la alerta sísmica es el único
instrumento empleado para prevenir con 40 a 50 segundos de anticipación
a los habitantes de la Ciudad de México de un temblor. Explicó
que si el sismo no tiene la intensidad necesaria y es menor a seis grados
en la escala de Richter sólo se activan cinco, seis o siete sensores,
de los 12 que se requieren para que suene la alarma.
Dijo que prevalece mucha desinfor-mación entre la población,
pues se cree que la alarma debe activarse con cualquier movimiento.
Explicó que ésta funciona únicamente cuando se
libera suficiente energía por el choque de la placa de Cocos
y las costas de Guerrero, así como cuando el movimiento telúrico
es igual o mayor a seis grados en la escala de Richter. En ambos casos
se produce la activación de los sensores, instalados en la zona
de mayor riesgo de la República Mexicana (Guerrero), por lo que
es un error señalar que esta alarma no funciona.
Hernández Láscares agregó que tan sólo del
primero al siete de enero de este año se presentaron 30 sismos
en el país y que el año pasado se contabilizaron cerca
de mil 500. / Rosario Valdez Camargo
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