| Resolvería
el Diseño Industrial
la marginación de personas zurdas
HABITANTES
DE UN mundo material construido para diestros, las personas
zurdas viven un proceso de forzada adaptación que incluye dificultades,
errores y accidentes que, finalmente, logran superar —un zurdo
de nacimiento llega a los 60 años convertido en diestro a consecuencia
de esta presión social a la que se ven sometidos—.
La maestra Irma Alejandra Zafra Ballinas, ganadora del “Premio
a la Investigación 2003”, en el área de Ciencias
y Artes para el Diseño, afirmó que es necesario impulsar
la investigación que atienda necesidades específicas,
a partir del tipo de habilidades y capacidades de los usuarios. El Diseño
Industrial —aseguró— está en posibilidades
de hacerlo.
Entrevistada acerca de su trabajo “Diseño para Minorías.
Problemas de Lateralidad en la Manipulación de Objetos Diestros
por Usuarios Zurdos”, con el cual se hizo acreedora al premio
con el que nuestra Universidad reconoce el esfuerzo de sus académicos
en el campo de la investigación, la maestra Zafra Ballinas se
refirió a la evidencia de que los objetos de uso cotidiano promueven
una lateralidad hegemónica que excluye las habilidades naturales
del funcionamiento corporal de los consumidores minoritarios.
Redefiniciones
Desde una perspectiva de análisis conductual (tareas, tiempos
y movimientos), afirmó, el diseño tiene que redefinir
al usuario desde el campo de la experimentación, más que
desde una proyección especulativa, en la que tengan un papel
central los usuarios minoritarios, cuyas preferencias o características
fisiológicas los alejan de la media de objetos-consumidores.
Según la investigadora adscrita al Laboratorio de Diseño
Centro del Placer de la Unidad Azcapotzalco, el diseño para las
minorías es posible, dado que está demostrado en ámbitos
como el de la Medicina, en el que los cirujanos zurdos cuentan con una
serie de instrumental quirúrgico diseñado específicamente
para ellos.
“Debemos cuestionarnos a diario ¿cómo se construye
el diseño? y ante esta gran diversidad ¿cómo se
corrige?”, ya que el diseño debe asomarse a las excepciones
que confirman las reglas, más que seguir diseñando para
estas normas, subrayó.
El trabajo
Con esta convicción, la académica egresada de la licenciatura
en Diseño Industrial y de la maestría en Diseño,
de la Unidad Azcapotzalco, explicó que el objetivo de su investigación
es el estudio de la conducta corporal humana en relación con
la manipulación de objetos, para lo cual realizó en el
laboratorio cuatro estudios piloto con personas zurdas y diestras.
Dichas prácticas experimentales consistieron en la aplicación
de un cuestionario a 28 personas (sobre su condición de zurdas,
diestras o ambidiestras); un estudio de la lateralidad de 382 objetos
de uso cotidiano (si están diseñados neutralmente o favorecen
el uso de personas diestras o zurdas); el registro de información
desprendida de la observación directa de cómo diestros
y zurdos hacen uso de ciertos utensilios como tijeras, abrelatas, engrapadoras,
navajas, ralladores de queso; además de la interpretación
gráfica de los datos obtenidos.
Mediante estos experimentos, la doctora del Departamento de Investigación
y Conocimiento para el Diseño concluye que, si bien no se puede
identificar una lateralidad específica en la mayoría de
los objetos, ya que 82 por ciento presentan una lateralidad neutra,
lo cual significaría que cualquier persona zurda o diestra puede
hacer uso de ellos sin mayor problema, persiste la pregunta ¿por
qué los zurdos tienen dificultades en la manipulación
de algunos objetos?
Lo anterior se explica en el tercer experimento, donde se observaron
las conductas manuales presentadas por zurdos al interactuar con objetos
diseñados para diestros y viceversa, pues aunque visualmente
éstos no presentarían problema alguno para unas y otras
personas, sí los hubo en el número de errores ejecutados
en las acciones-movimientos de cada tarea, en el de movimientos de cada
mano para cada acción y en el tiempo de ejecución.
Un mundo diestro
Entre los datos que se desprenden de este ejercicio resalta el hecho
de que el abrelatas para diestros fue considerado por ellos como fácil,
bien diseñado, simple y eficiente. Mientras que los zurdos lo
consideraron difícil, mal diseñado y complejo, aunque
útil y eficiente.
Por el contrario, cuando se les pidió usar un abrelatas diseñado
para zurdos, los diestros se sintieron incómodos, angustiados,
dominados, enojados, insatisfechos, torpes y molestos, mientras que
los zurdos experimentaron lo contrario. Situaciones semejantes ocurrieron
al momento de manipular otros utensilios.
De acuerdo con la actual Jefa del Área de Análisis y Prospectiva,
esto habla del esfuerzo que las personas zurdas han tenido que realizar
para adaptarse a un mundo de objetos que no están diseñados
para ellos y de que el Diseño Industrial ha sido deficiente en
la investigación sobre el impacto que, como en los objetos cotidianos,
tiene la lateralidad, las conductas humanas y las habilidades motrices
sobre cualquier objeto o actividad que implique la relación objeto-tarea-medio-ambiente.
Demanda comercial
Los diseñadores, indicó, se han preocupado más
por atender superficialmente las demandas comerciales y mercadológicas
de los usuarios que las relacionadas con el tipo de habilidades y capacidades
de los individuos.
Es cierto que no existen en la Procuraduría Federal del Consumidor
demandas por lesiones producidas por esta adaptación forzada
y que nadie se ha muerto por ser zurdo; sin embargo, dijo, se sabe que
las personas zurdas representan entre 15 y 20 por ciento de la población
mundial y no cuentan con derechos plenamente definidos.
Confrontar los diseños (prototipos y productos existentes) y
exponerlos a un análisis de uso y manipulación, advirtió
la maestra Zafra Ballinas, permitirá a los diseñadores
entender con todo detalle la relación hombre-objeto y la necesidad
de replantear una metodología del proceso de diseño con
una visión integradora y personalizada, mediante mecanismos de
experimentación que arrojen datos precisos en el momento y en
las circunstancias para las cuales se esté diseñando.
Reconocimiento
La maestra Irma Alejandra Zafra se mostró agradecida y contenta
por haber obtenido este premio, porque implica un reconocimiento e la
investigación que se realiza en el Laboratorio de Diseño
Centro del Placer, la cual se caracteriza por desarrollar nuevas formas
de entender el diseño, que puedan aplicarse en la docencia y
que generen proyectos relevantes como el que actualmente desarrollan
sobre la normatización y la regulación de anuncios espectaculares,
en relación con el reconocimiento de movimientos oculares.
Este premio, además de la satisfacción personal —expresó—
representa un estímulo para continuar desarrollando “mi
labor académica en beneficio de los alumnos y de la Universidad
en su conjunto”. / Teresa Cedillo Nolasco
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