Horizontes

 Semanario de la UAM

9 de febrero de 2004

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Regenerar el tejido pancreático,
una posibilidad real: investigadora



LA REGENERACIÓN DEL
tejido pancreático que permitiría mejorar la calidad de vida de unos 6.5 millones de mexicanos que padecen Diabetes Mellitus, causante de la muerte de 50 mil personas cada año, dejó de ser sólo una ilusión luego de que un estudio demostrara el efecto de la silimarina en la reaparición de producción de insulina en el páncreas y en la sangre de ratas diabéticas.

La investigación “Compuesto de Silimarina y carbómero que recupera la función endócrina del páncreas en un modelo experimental de Diabetes Mellitus”, la primera que se realiza con éxito en animales, mereció a la doctora Claudia Angélica Soto Peredo, investigadora de la UAM, una de las menciones honoríficas del Premio Canifarma 2003, que otorga todos los años la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica.

El estudio muestra el efecto positivo de la silimarina —fármaco cuyo principio activo es extraído de la planta cardo mariano (silybum marianum), que crece en clima mediterráneo y suele ser utilizado contra afecciones hepáticas como la cirrosis— en la regeneración del tejido pancreático en ratas diabéticas.

Pruebas en humanos

Sobre todo, abre la posibilidad de comenzar los estudios clínicos en humanos, alentando las esperanzas de lograr una mejor calidad de vida para casi 6.5 millones de enfermos de diabetes en México.

Soto Peredo destacó que se trata de la primera investigación practicada con éxito en páncreas de ratas y precisó que la silimarina es usada ya en pacientes con afecciones hepáticas, pero no se han hecho pruebas en personas afectadas por Diabetes Mellitus, por lo que el grupo de expertos abocado a este trabajo busca el patrocinio de algún laboratorio o instituto de salud para realizar prácticas en humanos.

La investigadora, adscrita al Departamento de Sistemas Biológicos de la Unidad Xochimilco, calificó de muy factible el desarrollo de pruebas en humanos, debido a que el uso de silimarina no presenta riesgos tóxicos ni a corto ni a largo plazo.

Entrevistada al término de la ceremonia de premiación, a la que asistieron el doctor José Luis Román Pumar, presidente de la Canifarma, y el doctor Guillermo Solomón Santibáñez, comisionado para la Evaluación y Autorización Sanitaria de la Comisión Federal para Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud, en representación del titular Julio Frenk, la académica de la UAM explicó que en el tratamiento farmacológico de la Diabetes Mellitus del tipo 1 o del 2, se utilizan la insulina y varios grupos de fármacos hipoglucemiantes, que mediante diferentes mecanismos de acción regulan la concentración de glucosa sanguínea y la secreción de insulina. Sin embargo, ninguno de ellos lleva a cabo la recuperación de las células pancreáticas, productoras de la insulina y que permiten restaurar la función de esta hormona.


Más que un sueño
Hasta ahora, subrayó, la recuperación del tejido pancreático, la restauración para producir insulina y regular el nivel sanguíneo de glucosa habían sido apenas una ilusión.

Pero hoy, esa ilusión ha dado paso a la posibilidad real de concretar este proyecto en una presentación farmacéutica que se sume a los beneficios derivados de las acciones de prevención y de tratamiento ya aplicados para mejorar la calidad de vida de las personas diabéticas. Y para lograr esa meta, dijo, no se escatimarán esfuerzos.

Nace el proyecto
El trabajo de investigación —en el cual participan actualmente el doctor Raúl Mena, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, y el doctor Marco A. Cerbón, de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México, además de estudiantes del doctorado en Ciencias Biológicas y de la licenciatura de Químico Farmacéutico Biólogo de la UAM—, surgió hace 10 años de las consideraciones sobre los efectos regenerativos de la silimarina en algunas afecciones del hígado, como la cirrosis y la participación de los radicales libres, tanto en el daño hepático como en la Diabetes Mellitus.

El mecanismo de acción de la silimarina sobre el hígado involucraba algunos efectos sobre procesos semejantes a los observados en la diabetes mellitus, los cuales, al parecer, eran captados por el fármaco. Así surgió la idea de probar si el efecto regenerativo registrado en el hígado sería posible en otros órganos como el páncreas, productor de la hormona insulina que regula la concentración de glucosa en la sangre.

La investigación se inició con el tratamiento de silimarina a ratas con diabetes experimental, y los primeros resultados mostraron la normalización de los niveles de glucosa, así como el aumento de glutatión, un captador de radicales libres muy importante en el organismo.

Estos hallazgos estimularon a la investigadora a plantearse un estudio histológico e inmunohistoquímico en el páncreas de las ratas diabéticas, lo que permitió demostrar el efecto de la silimarina en la reaparición de producción de insulina en el páncreas y en la sangre de los animales tratados.
Posteriormente se comprobó la estimulación de la expresión de los genes involucrados en la producción de insulina y de un factor que interviene en la diferenciación de las células que la producen. Los resultados de este proyecto se encuentran en el proceso de obtención de patente.

En México la Diabetes Mellitus se ha convertido en un grave problema de salud pública ya que era la cuarta causa de muerte en 1996 y ahora ocupa el segundo puesto en esa categoría en el país, mientras en el mundo existen alrededor de 150 millones de diabéticos.

En la ceremonia, el presidente de Canifarma destacó que esta cámara fue creada hace 25 años con el propósito de estimular la labor de investigadores mexicanos en el ramo de los medicamentos y agradeció la participación de las instituciones educativas y empresas que participaron en este concurso. /Teresa Cedillo Nolasco

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