| Regenerar
el tejido pancreático,
una posibilidad real: investigadora
LA REGENERACIÓN DEL tejido pancreático que permitiría
mejorar la calidad de vida de unos 6.5 millones de mexicanos que padecen
Diabetes Mellitus, causante de la muerte de 50 mil personas cada año,
dejó de ser sólo una ilusión luego de que un estudio
demostrara el efecto de la silimarina en la reaparición de producción
de insulina en el páncreas y en la sangre de ratas diabéticas.
La investigación “Compuesto de Silimarina y carbómero
que recupera la función endócrina del páncreas
en un modelo experimental de Diabetes Mellitus”, la primera que
se realiza con éxito en animales, mereció a la doctora
Claudia Angélica Soto Peredo, investigadora de la UAM, una de
las menciones honoríficas del Premio Canifarma 2003, que otorga
todos los años la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica.
El estudio muestra el efecto positivo de la silimarina —fármaco
cuyo principio activo es extraído de la planta cardo mariano
(silybum marianum), que crece en clima mediterráneo y suele ser
utilizado contra afecciones hepáticas como la cirrosis—
en la regeneración del tejido pancreático en ratas diabéticas.
Pruebas en humanos
Sobre todo, abre la posibilidad de comenzar los estudios clínicos
en humanos, alentando las esperanzas de lograr una mejor calidad de
vida para casi 6.5 millones de enfermos de diabetes en México.
Soto Peredo destacó que se trata de la primera investigación
practicada con éxito en páncreas de ratas y precisó
que la silimarina es usada ya en pacientes con afecciones hepáticas,
pero no se han hecho pruebas en personas afectadas por Diabetes Mellitus,
por lo que el grupo de expertos abocado a este trabajo busca el patrocinio
de algún laboratorio o instituto de salud para realizar prácticas
en humanos.
La investigadora, adscrita al Departamento de Sistemas Biológicos
de la Unidad Xochimilco, calificó de muy factible el desarrollo
de pruebas en humanos, debido a que el uso de silimarina no presenta
riesgos tóxicos ni a corto ni a largo plazo.
Entrevistada al término de la ceremonia de premiación,
a la que asistieron el doctor José Luis Román Pumar, presidente
de la Canifarma, y el doctor Guillermo Solomón Santibáñez,
comisionado para la Evaluación y Autorización Sanitaria
de la Comisión Federal para Riesgos Sanitarios de la Secretaría
de Salud, en representación del titular Julio Frenk, la académica
de la UAM explicó que en el tratamiento farmacológico
de la Diabetes Mellitus del tipo 1 o del 2, se utilizan la insulina
y varios grupos de fármacos hipoglucemiantes, que mediante diferentes
mecanismos de acción regulan la concentración de glucosa
sanguínea y la secreción de insulina. Sin embargo, ninguno
de ellos lleva a cabo la recuperación de las células pancreáticas,
productoras de la insulina y que permiten restaurar la función
de esta hormona.

Más que un sueño
Hasta ahora, subrayó, la recuperación del tejido pancreático,
la restauración para producir insulina y regular el nivel sanguíneo
de glucosa habían sido apenas una ilusión.
Pero hoy, esa ilusión ha dado paso a la posibilidad real de concretar
este proyecto en una presentación farmacéutica que se
sume a los beneficios derivados de las acciones de prevención
y de tratamiento ya aplicados para mejorar la calidad de vida de las
personas diabéticas. Y para lograr esa meta, dijo, no se escatimarán
esfuerzos.
Nace el proyecto
El trabajo de investigación —en el cual participan actualmente
el doctor Raúl Mena, investigador del Centro de Investigaciones
y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, y el
doctor Marco A. Cerbón, de la Facultad de Química de la
Universidad Nacional Autónoma de México, además
de estudiantes del doctorado en Ciencias Biológicas y de la licenciatura
de Químico Farmacéutico Biólogo de la UAM—,
surgió hace 10 años de las consideraciones sobre los efectos
regenerativos de la silimarina en algunas afecciones del hígado,
como la cirrosis y la participación de los radicales libres,
tanto en el daño hepático como en la Diabetes Mellitus.
El mecanismo de acción de la silimarina sobre el hígado
involucraba algunos efectos sobre procesos semejantes a los observados
en la diabetes mellitus, los cuales, al parecer, eran captados por el
fármaco. Así surgió la idea de probar si el efecto
regenerativo registrado en el hígado sería posible en
otros órganos como el páncreas, productor de la hormona
insulina que regula la concentración de glucosa en la sangre.
La investigación se inició con el tratamiento de silimarina
a ratas con diabetes experimental, y los primeros resultados mostraron
la normalización de los niveles de glucosa, así como el
aumento de glutatión, un captador de radicales libres muy importante
en el organismo.
Estos hallazgos estimularon a la investigadora a plantearse un estudio
histológico e inmunohistoquímico en el páncreas
de las ratas diabéticas, lo que permitió demostrar el
efecto de la silimarina en la reaparición de producción
de insulina en el páncreas y en la sangre de los animales tratados.
Posteriormente se comprobó la estimulación de la expresión
de los genes involucrados en la producción de insulina y de un
factor que interviene en la diferenciación de las células
que la producen. Los resultados de este proyecto se encuentran en el
proceso de obtención de patente.
En México la Diabetes Mellitus se ha convertido en un grave problema
de salud pública ya que era la cuarta causa de muerte en 1996
y ahora ocupa el segundo puesto en esa categoría en el país,
mientras en el mundo existen alrededor de 150 millones de diabéticos.
En la ceremonia, el presidente de Canifarma destacó que esta
cámara fue creada hace 25 años con el propósito
de estimular la labor de investigadores mexicanos en el ramo de los
medicamentos y agradeció la participación de las instituciones
educativas y empresas que participaron en este concurso. /Teresa Cedillo
Nolasco
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