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Analizan tendencias tecnológicas
en América Latina
ES URGENTE QUE el sector productivo
mexicano inicie una participación creciente en el gasto nacional de investigación y desarrollo tecnológico
para que, con base en los incentivos fiscales y los programas de fomento implantados desde hace dos años,
en el 2006 la proporción del gasto sea 60 por ciento del gobierno y 40 por ciento del sector privado, a
diferencia del 80 y 20 por ciento, respectivamente, registrado en estos rubros durante el año 2000.
Así lo manifestó el ingeniero Jaime Parada Ávila, director general del Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología (Conacyt), al dictar la conferencia magistral del "X Seminario Latinoamericano
de Gestión Tecnológica Altec 2003 Conocimiento, Innovación y Competitividad: los Desafíos
de la Globalización", en el cual intervinieron especialistas de Argentina, Brasil, España, Colombia,
Inglaterra, Venezuela, Portugal, Estados Unidos y México.
En este encuentro, que no se había
realizado en nuestro país desde hace 16 años, se reunieron investigadores para analizar las últimas
tendencias, líneas de pensamiento y experiencias de gestión tecnológica en los países
latino-iberoamericanos, ante una concurrencia cercana a los 600 asistentes.
Jaime Parada indicó que sólo siete por ciento de la planta productiva del país es considerada
de alta tecnología y que el desafío es transformar al resto, de un universo de 300 mil compañías.
Especificó que entre las catalogadas como competentes se registran cerca de 300 y como confiables alrededor
de tres mil.
Mencionó que otra tarea pendiente es dar educación a 33 millones de niños y jóvenes
que en breve ingresarán al mercado laboral, "éste puede ser el activo más importante
del país o el problema número uno, ya que tenemos un país joven en donde la edad promedio
es de 23 años".
Escala mundial
Durante la inauguración, el doctor Luis Mier y Terán Casanueva, rector general de nuestra Universidad,
puntualizó que los retos asociados a la innovación tecnológica son de escala mundial y deben
ser compartidos. Esta situación, dijo, genera la necesidad de pensar en las mejores estrategias para producir
canales efectivos de comunicación, que fomenten el intercambio constante de ideas innovadoras.
Aseveró que el cúmulo de procesos
históricos, que ha configurado el orden mundial contemporáneo, ha introducido mutaciones en todas
las formas de la cultura, en particular, en la estructura productiva y las relaciones económicas, definitivamente
por obra de la revolución tecnológica.
Ante el doctor Roberto Sbragia, presidente
de la Asociación Latinoamericana de Gestión Tecnológica, señaló que las transformaciones,
acumuladas vertiginosamente, han introducido cambios severos en los órdenes vitales, propiciando una nueva
lógica y racionalidad en la valoración del conocimiento científico, humanístico y tecnológico,
por lo que el saber se ha convertido en la esfera privilegiada del mundo contemporáneo, en el motor del
desarrollo de las sociedades.
Promover la innovación
El ingeniero Óscar Horacio Galante, de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación
Productiva de Argentina, consideró que ante la crisis económica, política y social, presente
desde 2001 en su país, los habitantes se han asomado tardíamente a los procesos inducidos de creación
de firmas, utilizando las incubadoras de empresas (formación de emprendedores, creación de empresas
y transferencia de tecnología) como una metodología y herramienta para promover la innovación.
Sin embargo, dijo, éstas han dado muestras de positivos cambios desde finales de la década de los
noventa, y actualmente están en transformación, pasando de un modelo donde predomina la autonomía
o el aislamiento, hacia otro donde prevalece la construcción de redes y mecanismos asociativos para los
diversos actores de la comunidad.
Dora María Flores Mora, del Instituto Tecnológico de Costa Rica, y Rafael Orozco Rodríguez,
de la Universidad Nacional Autónoma de Costa Rica, se refirieron a la transferencia de tecnología
alternativa, para que los productores de papa puedan producir semilla de alta calidad fitosanitaria y genética,
con el fin de favorecer la capacidad competitiva del sector.
Capacidades tecnológicas
El doctor Alexandre Oliveira Vera-Cruz, coordinador de la Maestría en Economía y Gestión del
Cambio Tecnológico de la UAM, informó que, de acuerdo con los resultados obtenidos en un censo de
la industria de maquinados en Ciudad Juárez, efectuado a finales del año pasado, ese sector se ha
beneficiado de la Industria Maquiladora de Exportación (IME) con dos derramas asociadas a este proceso:
el encadenamiento de proveedores y la formación de capital humano, que han creado nuevas empresas.
Mencionó que, acompañado del
crecimiento de la IME, y el aumento de la demanda de piezas maquinadas, el número de empresas del maquinado
se incrementó, registrándose 158 en el 2002, con ventas superiores a los 30 millones de dólares,
90 de ellas tienen ingenieros, equipo moderno y potencial para avanzar en la acumulación de capacidades
tecnológicas.
Reducido número de patentes
El doctor Celso Garrido, profesor-investigador del Departamento de Economía de la UAM, se refirió
al caso de DuPont, empresa que, como otras transnacionales, facilita el desarrollo de capacidades para responder
de manera directa a las demandas de tecnologías particulares de cada cliente y continuar la relación
comercial en la búsqueda permanente de innovaciones, lo cual se ha convertido en un elemento esencial para
la comercialización exitosa.
DuPont, apuntó, propone un contrato de exclusividad de tres a cinco años en la dotación de
paquetes de productos y servicios de alta tecnología, con la garantía de mantener un alto grado de
especialización en el eslabón específico de la cadena de valor de cuentas claves y con una
comunicación permanente.
Un caso contrario es el de la industria farmacéutica, que a pesar de caracterizarse por ser intensiva en
el desarrollo del sector, en México no han tomado en cuenta las oportunidades tecnológicas y ha desaprovechado
la fuente potencial que representa la diseminación del conocimiento tecnológico proveniente de las
patentes extranjeras.
La doctora Alenka Guzmán, profesora-investigadora del Departamento de Economía de esta Universidad,
precisó que el bajo nivel de oportunidades tecnológicas en la industria farmacéutica se expresa
en el reducido número de patentes mexicanas y está asociado con la baja inversión en investigación
y desarrollo de las empresas nacionales. / Rosario Valdez Camargo
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