Comunidades

 Semanario de la UAM

10 de noviembre de 2003

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Afecta al desarrollo
la desproporción en la ocupación territorial

PARA SOLUCIONAR LOS problemas de la desigualdad territorial deberá modificarse el artículo 27 constitucional, referente a la tierra urbana, ya que en nueve zonas metropolitanas se concentra 30 por ciento de la población del país, afirmó el arquitecto Roberto Eibenschutz, profesor-investigador del Programa Universitario de Estudios Metropolitanos (PUEM) de nuestra Casa de estudios.

Al participar en el foro "Desigualdad y Reforma del Estado", organizado por la UAM, el Senado y UNICEF, entre otros organismos, mencionó que la desproporción en la ocupación territorial afecta el desarrollo de México.

Si se soslaya la discusión de la desproporción territorial, dijo, también se dejan a un lado las diferencias en la ocupación del territorio, así como el aprovechamiento de los recursos naturales, de la infraestructura y el equipamiento existentes; todo ello vinculado con el desarrollo social y económico de la población.

Modificar la legislación
Afirmó que el territorio nacional y las ciudades se han moldeado por las fuerzas económicas y por la exclusión de la población de menores recursos, por la vía del poder adquisitivo y de gestión de su hábitat.

El académico del Departamento de Teoría y Análisis aseveró que el tema de la tierra urbana es toral para solucionar los problemas de la desigualdad territorial, ya que si la gente no tiene posibilidades de adquirir un predio, la solución es la irregularidad.

Por ello, criticó que el crédito a la vivienda en el país esté orientado a la población que gana más de tres salarios mínimos, siendo que 60 por ciento de los mexicanos se ubican por debajo de estas percepciones.

Se pronunció por introducir adecuaciones y modificaciones en la legislación urbana —ya que presenta inconsistencias, contradicciones y traslapes que dificultan su aplicación y contribuyen a la disfunción territorial—, para lo cual se requiere privilegiar el interés público sobre el privado, lo cual está relacionado con cuestiones de transporte y plazas públicas; el fortalecimiento municipal con recursos; la coordinación intersectorial; la promoción de la cultura urbano-ambiental, para dar cohesión e identidad a la población; reglamentar la participación de la sociedad, y la simplificación normativa.

Opinó que desafortunadamente todavía existe una apropiación privada de las plusvalías generadas por la sociedad en su conjunto; "no es justo ni ético que una persona, por el simple hecho de tener un terreno bien ubicado, sin que haga algo, pueda venderlo al paso del tiempo a precios elevados".

En esta mesa de trabajo "Desigualdad y territorio", moderada por el arquitecto Eduardo Preciat Lambarri, coordinador del PUEM, se habló sobre la segregación en las zonas urbanas, en donde grandes sectores de la población están excluidos del mercado de suelo y vivienda, y se afirmó que las diferencias entre los valores promedio de las viviendas del llamado interés social y las de las colonias residenciales es de más de 30 veces (100 mil - 3 millones). / Rosario Valdez Camargo

Sin política de planeación territorial
• Despoblamiento de las zonas rurales y una macrocefalia urbana: la zona metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM) ocupa menos de 2% de la superficie y concentra más de 20% de la población
• Desarrollo diferencial entre norte y sur: en los nueve estados que integran el llamado Plan Puebla-Panamá, el PIB per cápita de la población es de menos de la mitad que el del resto del territorio nacional
• Desigualdad en los niveles de escolaridad
• Desarrollo turístico desequilibrado
• Segregación en zonas urbanas. En la ZMCM, los pobres están al oriente y los ricos al poniente


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