| Iztapalapa,
grandes aportaciones
económicas, pero desequilibrio
en servicios
LA DELEGACIÓN
IZTAPALAPA, una de las regiones con mayores aportaciones económicas,
ya que en el rubro de la confección de prendas de vestir contribuye
con 4.84 por ciento a la exportación —mientras que el promedio
nacional es de tan sólo 3 por ciento—, presenta grandes
desequilibrios en el acceso y distribución del agua, de acuerdo
con un estudio realizado por profesores-investigadores de esta Casa
de estudios.
Es una de las demarcaciones con mayores unidades económicas con
16.7 por ciento; 11.4 por ciento de su población cuenta con empleo
y contribuye con 8.3 por ciento al valor agregado en la producción
del total de la capital del país.
Lo anterior se desprende de un estudio-diagnóstico que realizó
un grupo de más de 15 profesores-investigadores de nuestra Universidad,
presentado en el seminario “Iztapalapa: Diversidad urbana, política
y social”.
La investigación, efectuada en marzo de 2002, cuyos resultados
se publicarán en un libro antes que termine el presente año,
fue presentada al jefe delegacional de Iztapalapa, ingeniero José
Luis Morúa Jasso, autoridades de las diferentes áreas
que componen dicha demarcación política y al doctor José
Lema Labadie, rector de la Unidad Iztapalapa.
Para lograr mejores condiciones laborales, el maestro José Luis
Estrada, profesor-investigador del Departamento de Economía,
recomendó la promoción de industrias tradicionales de
mano de obra barata (del vestido), así como la fabricación
y ensamble de maquinaria no eléctrica (donde se aplican más
conocimientos, mejores capacidades técnicas y un trabajo más
calificado).
Déficit de agua
La doctora Delia Montero, docente del Departamento citado, mencionó
que el principio de equidad en el consumo y distribución del
agua en la delegación no se cumple, ya que hay zonas, sobre todo
del sur, en las que, considerando un consumo promedio por habitante
de 180 litros diarios, tienen un déficit de 133 litros, es decir,
sólo tienen acceso a 47 litros al día. Mientras que hay
otros sitios que tienen un superávit de 196 litros, lo que muestra
una disparidad entre la gente que dispone de mucha agua y de quienes
apenas satisfacen sus necesidades.
La investigadora mencionó que 45 por ciento de la población
recibe el vital líquido por medio de pozos, 51 por ciento es
atendida mediante redes y ductos, mientras que 4 por ciento no recibe
agua por alguno de estos medios, pero que se supone es atendida con
pipas.
El ingeniero Marco Antonio Jacobo Villa, profesor-investigador del Departamento
de Ingeniería de Procesos e Hidráulica, mencionó
que, a pesar de que hay 38 pozos y dos sistemas externos, éstos
resultan insuficientes para abastecer de agua a los casi 2 millones
de habitantes de esa demarcación política.
Además, señaló que la zona presenta serios riesgos
hidrológicos como inundaciones en el área centro-norte,
pues no se cuenta con un sistema de drenaje eficiente, y por los hundimientos
debido a la extracción de agua de los mantos acuíferos.
Áreas verdes
La doctora Delia Montero afirmó que en la Delegación se
ha perdido 87 por ciento de áreas verdes, lo cual ha provocado
que de las 655 hectáreas que existen, cada habitante disponga
de tan sólo tres metros cuadrados, cuando los estándares
internacionales señalan un mínimo de 12 metros cuadrados.
Destacó que otro problema es que se han plantado especies no
propias de la región, como los eucaliptos, que requieren de mucha
agua y han acabado con la vegetación nativa.
Propuso introducir especies de bajo requerimiento hídrico como
las acacias, magueyes, huisaches o truenos, y replantear el uso que
se pretende dar al Cerro de la Estrella en relación con la instalación
de una trotapista, un picadero para caballos y zonas de campamentos,
las cuales, dijo, deben ser anuladas.
Seguridad pública
El maestro Pablo Mauricio Martínez Rosas, docente del Departamento
de Sociología, expuso que aun cuando es la segunda delegación
política con más delitos denunciados (aproximadamente
23 mil), después de la Cuauhtémoc (con 24 mil), Iztapalapa
aparece como una de las zonas de más baja incidencia delito-habitante,
con mil 300 por cada 100 mil habitantes.
Tras comentar que el índice delictivo ha disminuido sustancialmente,
ya que en 1997 se reportaban alrededor de 33 mil delitos y, en 2002,
23 mil, el investigador dijo que la proporción y tipo de infracciones
que afectan más a la población iztapalapense son robos,
lesiones y homicidios, con 67 por ciento.
Pablo Mauricio Martínez indicó que las zonas más
conflictivas de la delegación se ubican en colonias como la Juan
Escutia, Cabeza de Juárez, Leyes de Reforma, Unidad Vicente Guerrero,
Santa Martha y Santa Catarina.
Comentó que, entre otras medidas, se ha optado por incrementar
la vigilancia en colonias conflictivas, aplicar programas de reacción
inmediata —-con los que se atiendan denuncias a tiempo—,
incorporar métodos de seguridad como alarmas, y desarrollar proyectos
de asistencia social.
Políticas públicas
La doctora Rocío Rosales, profesora-investigadora del Departamento
de Sociología, explicó que el objetivo del Seminario es
fomentar el diálogo con los funcionarios de esa demarcación,
para intercambiar información y experiencias que contribuyan
a la definición y elaboración de políticas públicas
que mejoren las condiciones de vida de los habitantes y, en general,
de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México.
La especialista en Geografía Económica puntualizó
que uno de los cambios más importantes a los que se enfrenta
Iztapalapa y todas las delegaciones del Distrito Federal, es la transformación
de una estructura político-administrativa que se responsabilizaba
de la elaboración de los planes parciales delegacionales, así
como de múltiples procesos administrativos, a una instancia de
gobierno que requiere establecer una vinculación más estrecha
con sus ciudadanos para el diseño y desarrollo de las políticas
públicas locales.
La investigadora opinó que, a principios del siglo XXI, la delegación
Iztapalapa reúne todas las características de un área
urbana consolidada, con nuevos retos en términos de infraestructura
y equipamientos urbanos, así como diferentes problemas ambientales,
fenómenos que, reconoció, coinciden con las innovadoras
formas de participación ciudadana en un contexto de transición
política experimentado por el país.
Para la doctora Delia Montero, el trabajo realizado por los académicos
de esta Universidad no constituye una propuesta formal de acciones para
la Delegación, sino que sus resultados son producto de un ejercicio
académico que puede constituirse en un material valioso en la
toma de decisiones, tanto para Iztapalapa como para las otras demarcaciones
políticas.
Este estudio trata la problemática de Iztapalapa desde diversos
puntos de vista, como el ecológico-ambiental, económico,
urbano, territorial, electoral, educativo, cultural y el de seguridad
pública y la idea es tener un panorama de conjunto y, desde esta
perspectiva, ofrecer propuestas integrales. / Javier Solórzano
Herrera |