Comunidades

Semanario de la UAM

28 de julio de 2003

< página anterior- Índice-Siguiente página

Conocimiento e información, nuevas fuerzas económicas: Jordy Micheli

LA UNIVERSIDAD YA NO es la única entidad que tiene la tarea de difundir el saber de base, aumentar el número de personas con conocimientos y poner éste en movimiento, aseguró el maestro Jordy Micheli, coordinador de la maestría en Economía de nuestra Casa de estudios, durante la “Semana Académico-Cultural de Ciencias Sociales y Humanidades”.

Explicó que los sitios para la transmisión y conservación de conocimientos han aumentado en número y naturaleza, por lo que hoy en día son muchos los que no son originados en la escuela. Ante ello, las instituciones de educación superior tienen la misión de buscar formas innovadoras para transformarse y enfrentar el reto que impone la nueva sociedad del conocimiento.

Una de las fuerzas productivas más importantes en la época actual es el conocimiento, por lo que las sociedades que cuentan con una práctica social de creación del saber y tienen mayor capacidad en la aplicación de éste, alcanzan mejores niveles económicos que otras, asentó.
Vivimos una etapa denominada post-industrializada, dijo, en la que el conocimiento y la información constituyen nuevas fuerzas económicas. Donde el sector de servicios crece en importancia, la industria se estanca, el empleo decrece y la columna vertebral tecnológica está relacionada con las tecnologías de información y comunicación.



Espacio de libertad intelectual

Es muy importante que prospere la individualidad en la comunidad universitaria, ya que es condición básica del debate y de la diversidad de enfoques y propuestas, aseguró el doctor José Hernández Prado, profesor-investigador del Departamento de Sociología, quien expresó que la universidad es el espacio de libertad intelectual, por excelencia, donde se vale decir y discutir de todo en aras de descubrir paulatina y progresivamente la verdad.

Dijo que sería deseable que todas las sociedades humanas funcionaran como “comunidades universitarias” donde se pudiesen oír y respetar todas las voces y se adoptaran las decisiones más racionales y razonables, aunque no fueran perfectas.

El doctor en Filosofía apuntó que la colectividad de universitarios funciona con principios y valores generales con los que todos están de acuerdo y reivindican libertades como las de pensamiento, expresión, investigación y cátedra. Se trata de una comunidad bastante singular, puesto que la mayoría no es así de flexible y tolerante.

La pluralidad y la tolerancia requieren ser la marca de dicha comunidad y esa marca debiera extenderse a toda la sociedad, añadió.

El Jefe del Área de investigación sobre Pensamiento Sociológico destacó que quienes, en el contexto actual, deben impulsar una moralidad o una ética bien entendidas, son justamente aquellos que en muchas ocasiones la descuidaron y cuestionaron más, es decir, los universitarios, aunque advirtió que este no es un llamado a convertirse en “buenas conciencias” moralinas e intolerantes, sino en impulsores o promotores especialmente dedicados y cuidadosos de la ciudadanía en cuanto tal.

Semana Académico-Cultural


En esta Semana Académico-Cultural, organizada por alumnos y consejeros estudiantiles de las licenciaturas en Administración, Derecho, Economía y Sociología de la Unidad Azcapotzalco, se presentaron un ciclo de cine, conciertos de rock y de trova, así como funciones de teatro.

También se impartió un curso de Excell, se realizó un concurso de álgebra, un torneo de ajedrez y fue inaugurada la exposición Todo personal.
El acto inaugural de esta Semana fue presidido por los maestros Víctor Sosa Godínez y Guillermo Ejea Mendoza, rector y director de la División de CSH de la Unidad Azcapotzalco, respectivamente, así como por las maestras María Aguirre Tamez, coordinadora general de Desarrollo Académico, y Cristina Larios, coordinadora divisional de Docencia. / Javier Solórzano Herrera

< página anterior- Índice-Siguiente página