Educalia

 Semanario de la UAM

30 de junio de 2003

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La oferta educativa de nivel superior
sólo cubre 18% de la demanda

EN EL PAÍS hay aproximadamente 2 millones de estudiantes en el nivel superior, de los cuales 72% se encuentra en universidades públicas. Esta oferta educativa, sin embargo, sólo cubre 18% de la población en edad de ingresar a este tipo de instituciones, señaló el escritor Carlos Montemayor, durante la conferencia magistral “Las humanidades y los posgrados”, realizada en esta Casa de estudios.

En el marco de la celebración de la “Semana del Posgrado”, organizada por la División de Ciencias Sociales y Humanidades (CSH), del 18 al 20 de junio, el ex investigador del Departamento de Humanidades afirmó que mientras en las instituciones públicas el costo anualizado por alumno en el 2002 oscilaba entre 20 y 30 mil pesos, en las privadas el costo varía entre 45 y 100 mil pesos.

Ante estas cifras “contundentes”, es claro que la educación superior en México debe considerarse como una responsabilidad del Estado y no como un fenómeno de mercado, por lo que resulta lógico reconocer que se requiere un mayor apoyo para las instituciones públicas, pues son las que cargan ahora con una gran responsabilidad social.


Mercancía patentable

El autor de Guerra en el paraíso se refirió previamente a los efectos del fenómeno globalizador en la educación. Señaló que según cifras del Banco Mundial, hace año y medio había en el mundo 7 mil universidades para 570 millones de jóvenes; pero, en ellas únicamente estaban inscritos 88 millones, es decir, sólo 15.7% de dicha población.

Asimismo, mientras en los países ricos uno de cada dos jóvenes estudian en una universidad, en los pobres sólo uno de cada 10 tienen acceso. Además, la inversión de estos países en investigación científica es 218 veces mayor a la que destinan países como el nuestro, lo que lleva a concluir que las naciones ricas seguirán generando nuevos conocimientos que se materializarán en nuevas patentes y nuevos desarrollos tecnológicos.

Lo anterior, dijo, es preocupante para nuestros países, donde se estudia con la idea de que el conocimiento es para el género humano y que es un bien colectivo que se comparte. Mas; desde hace algunas décadas, el conocimiento que se produce —sobre todo el derivado de las ciencias duras y la tecnología— ya no es patrimonio de la humanidad, sino mercancía patentable.

Los convenios de intercambio educativo que mantienen universidades del primer mundo con las de países como México no corren el riesgo de compartir o de perder este conocimiento patentable, mercantilizable y comerciable, porque se circunscriben a determinadas áreas donde la información científica y de investigación puede ser considerada inocua, desde el punto de vista de información rentable, o bien en aquellas áreas que son importantes como procesos iniciales de investigación para patentar conocimientos.

Tercer lugar en oferta educativa de posgrados

El maestro Saúl Jerónimo, coordinador divisional de Posgrado en la División de CSH de la Unidad Azcapotzalco, destacó que nuestra Universidad ocupa el tercer lugar en la oferta educativa en posgrados inscritos en diversos programas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con 40 planes y programas de estudio.



El investigador señaló que nuestra Casa de estudios es la Institución más joven, con la mayor cantidad de planes y programas de estudio registrados ante el Conacyt, sólo antecedida por la UNAM y el IPN. En ellos se ofrece una planta académica sólida; no obstante, hace falta crear estrategias para promoverlos institucionalmente.

Explicó que el objetivo central de la “Semana del Posgrado” es diseñar un plan de desarrollo del posgrado en la División, cuyas propuestas se inserten también en un plan de la Unidad y en toda la UAM, considerando que este nivel de estudios ha crecido de manera desarticulada.

¿Dónde laboran los egresados de posgrado?

Los resultados de un estudio preliminar que se realizó en los posgrados de CSH muestran que alrededor de 65% de los egresados trabajan en instituciones de educación superior, tanto del Distrito Federal como del resto de la República, es decir, la UAM “está formando y consolidando cuerpos académicos de otras universidades”.

Se ha titulado 72%. Trabaja actualmente 79.5%. Sin embargo, del porcentaje restante, 87.5% ha decidido continuar estudiando, en tanto que 12.5% respondió que sigue buscando empleo.

Del total de egresados que respondieron el cuestionario, 42.2% ocupa actualmente puestos como docente-investigador; y el resto como analista especializado, técnico o asesor, jefe de proyecto, sección, área u oficina, subdirector, gerente o coordinador, y ejecutivo de cuenta o ventas.

El responsable de los posgrados de CSH estableció que se debe impulsar la movilidad de profesores en las divisiones y los departamentos, de manera que se pueda aprovechar la experiencia de los cuerpos académicos ya consolidados y fortalecer los diversos programas.

De igual modo, aseguró, debe establecerse una política de vinculación con el sector productivo, así como una mejor estrategia de difusión e información de los diversos programas, que nos permita competir con la mercadotecnia de las universidades privadas.

Metas del posgrado

El doctor Eduardo Carrillo Hoyo, coordinador general de Vinculación y Desarrollo Institucional, mencionó que entre los retos más importantes de nuestra Universidad para el año 2006, en materia de posgrado, destacan definir la función de las maestrías, reducir la escolaridad del posgrado, fundar el doctorado en Investigación, vincular a los miembros del Sistema Nacional de Investigadores e impulsar el posgrado regional e interinstitucional, entre otros.



Tras mencionar que durante 2002 se presentaron mil 128 solicitudes, en el ámbito nacional, para ingresar a los programas del Conacyt, de las cuales casi 49 por ciento fueron rechazadas, expuso que en la agenda al 2010 también se requiere que la UAM tenga voz y voto en el Consejo Nacional de Posgrado, participar como un “nodo” en redes académicas de formación de recursos humanos e intensificar su colaboración con posgrados nacionales e internacionales.

El doctor Ángel Díaz Barriga, director de Estudios Estratégicos de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), agregó que se requiere una discusión sobre el papel que debe cumplir el posgrado en la formación del individuo, por lo que es necesario analizar el porqué de las altas exigencias académicas para la obtención de algún grado (licenciatura, maestría o doctorado). Dicha discusión tendría que ser iniciada no en el seno de los organismos que conducen la educación, sino fundamentalmente en las instituciones que tienen personal de tiempo completo como las universidades.

Señaló que mientras en Estados Unidos el grado profesional (que aquí equivale a la licenciatura) es la maestría, y el doctorado se obtiene mediante un examen general de conocimientos o un ensayo largo, en México el estudiante tiene que realizar tres tesis, lo que explica el ingreso y egreso tardío en este nivel de educación. / Teresa Cedillo Nolasco, Javier Solórzano Herrera

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