Comunidades

 Semanario de la UAM

14 de abril de 2003

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Déficit en donación
de órganos

EN MÉXICO CADA año mueren más de 145 mil personas por falta de un transplante, mientras que sólo cerca de 4 mil están inscritas en el programa voluntario de donación de órganos posmuerte, aseguró el doctor Arturo Dib Kuri, director del Centro Nacional de Transplantes (Cenatra), al participar en el foro “Vida después de la vida”, realizado en nuestra Universidad.

De ese total, 68,677 mueren por enfermedades del corazón, 41,832 por diabetes mellitus, 27,211 por padecimientos del hígado y 7,944 por insuficiencia renal. Además, de acuerdo con el Cenatra existe una lista de alrededor de 39 mil pacientes en espera de un transplante: 19 mil 800 de corazón, 10 mil de córnea, 5 mil de riñón y 4 mil 500 de hígado.

En contraparte, el doctor Arturo Dib Kuri señaló que de los trans-plantes realizados en México y que ese Centro tiene registrados, 42 por ciento son de córnea, 42.7 de riñón, 11.03 de piel, 2.83 de medula ósea, 0.27 de corazón, y 0.45 por ciento de hígado.

Cultura de donación

En virtud de esta situación convocó a fomentar una cultura de donación, ya que actualmente la principal problemática se centra en el desconocimiento de los procedimientos para realizarla, así como en los tabúes religiosos y miedo por parte de los donantes o familiares.

La donación de órganos representa una oportunidad de mejorar hasta 70 por ciento la calidad de vida de los pacientes.
Indicó que la creación del Programa Nacional de Transplantes responde a la necesidad de desarrollar una labor de sensibilización médica y de la sociedad civil para “disminuir el estigma que por años prevaleció sobre la donación y el transplante de órganos y tejidos”.

Ética y Biotecnología

Durante el foro se destacó la importancia de la formación ética y humana en los profesionales de la salud, para que puedan mantener posturas éticas ante los avances científicos, como la Biotecnología, la clonación, la donación de órganos y el genoma humano.

El doctor Fernando Cano Valle, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Bioética, advirtió que el determinismo genético a ultranza y el mal uso de la información genética puede conducir a un escenario de incremento en la discriminación social en salud.

Apuntó que las posibilidades que producirán los cambios biotecnológicos posteriores al desciframiento del genoma humano son mayúsculas. Sin embargo, hizo notar que el uso inadecuado de estos recursos provocará una discriminación genética que agrave las distinciones sociales ya existentes.

En México, dijo, se sabe que algunas empresas practican, aun contra lo dispuesto por la ley, el examen de embarazo a las solicitantes de empleo. De igual modo, añadió, las pruebas para detectar el VIH como prerrequisito de ingreso laboral es una práctica que ha crecido en los últimos años.

Al avance sin precedentes que ocurre en materia de Biotecnología, agregó el también investigador de la Facultad de Madicina de la UNAM, deberá sumarse un esfuerzo en la misma proporción por defender los derechos de las personas, “esfuerzo al que todos podemos contribuir y el cual tiene que emprenderse ya”. / Alejandra Pérez, Javier Solórzano

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