Comunidades

 Semanario de la UAM

14 de abril de 2003

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Descartan “profusión” en México
de la neumonía atípica

DEBIDO A LAS medidas sanitarias puestas en marcha por los países en donde se ha registrado el virus que ocasiona la enfermedad conocida como neumonía atípica, no tendrá una profusión grave en México, consideró la doctora Gloria Eugenia Torres Ramírez, Profesora Distinguida de nuestra Universidad.

Sin embargo, advirtió que en nuestro país el sector salud deberá estar atento ante los casos de influenza para establecer de qué tipo de virus se trata y ofrecer el tratamiento adecuado. Se deberán tomar medidas para hacer más eficiente el primer nivel de atención: el de la consulta externa.

La doctora Torres Ramírez recordó que quien presente un cuadro de influenza debe seguir las mismas indicaciones que cuando padece un resfriado, tales como utilizar cubreboca si se convive con más personas, no visitar lugares públicos, no exponerse a enfriamientos, mantenerse hidratado, no desarrollar actividades que debiliten las defensas del organismo y, en caso de fiebre —que no es normal en un cuadro de catarro—, acudir al médico.

Medidas preventivas

Acerca de las acciones de prevención que debieran ponerse en acción en las fronteras o en aeropuertos para evitar el ingreso de personas que hayan contraído el virus, dijo que no se puede controlar a toda la gente que presente casos de catarro común o influenza. Debe sugerirse a los viajeros que si tienen un cuadro gripal se atiendan cuanto antes, e informarles de la existencia del virus y el peligro de que desencadene la neumonía atípica.

La académica del Departamento de Atención a la Salud señaló que por los casos registrados (más de mil 500 en 13 países), al parecer no se trata de un virus “muy infectante” ni de fácil propagación, según han reconocido funcionarios de salud de las Naciones Unidas.

Más que por su forma de diseminación, la gravedad de esta enfermedad radica en que por tratarse de una “mutación mayor” del virus, no hay aún medicina ni vacuna que la cure, por lo que la población debe tomar las mismas medidas preventivas que ante un resfriado común.

Mutación del virus

Explicó que los virus de este padecimiento son organismos muy pequeños cuyo genoma se transforma espontáneamente debido a una infinidad de factores “no bien determinados” que pueden ser, por ejemplo, la luz del sol o la temperatura. Esto origina cambios que pueden ser menores, como las epidemias de catarro que se presentan en temporadas de invierno.

Sin embargo, cuando la mutación consiste en lo que se conoce en el ámbito médico como “cambio mayor”, el gene se vuelve patógeno, es decir, muy maligno. Cuando esto se asocia con baja de defensas u otra agresión del ambiente los daños se tornan más severos.

En el caso de este síndrome respiratorio agudo, o neumonía atípica, es probable que se haya presentado una mutación de este tipo.

La académica de esta Casa de estudios dijo no prever un gran número de muertes por causa de este mal, porque parece que no se transmite con facilidad. Es una forma de virus muy grave, pero no muy invasora por lo que no es previsible una gran diseminación, subrayó.

La doctora Gloria Eugenia Torres Ramírez fue entrevistada en el marco del ciclo “Vida después de la vida”, durante el cual se presentó el libro Aspectos Éticos y Legales de la Medicina que publicó en coautoría con el doctor David Alberto Sánchez Tirado.

El libro tiene como objetivo que los profesionales de la salud tengan pleno conocimiento del marco legal que rige su profesión (la Ley General de Salud —de la cual se presenta un resumen— y de las Normas Oficiales Mexicanas) así como ofrecer un panorama de los conceptos generales de la ética médica. / Teresa Cedillo

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