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Plásticos, ¿utilitarios
inofensivos?
EMPAQUES, RECIPIENTES Y todo tipo de bolsas, así
como las películas con las que se cubren los alimentos, conforman, entre otros, la invasión de los
plásticos sobre el mundo. Para muchos son inofensivos; para otros, el punto de partida de la conta-minación.
Lo cierto es que entre más flexi-bles son, contienen mayor cantidad de Mono hexil ftalato, sustancia que
la comunidad científica internacional estudia para comprobar o descartar si produce alteraciones en el organismo
humano.
Ante los posibles daños que puede causar este elemento, utilizado ampliamente en la fabricación de
plásticos, investigadores del Laboratorio de Expresión Génica de nuestra Universidad realizan,
por primera vez en el país, la valoración toxicológica de este compuesto en animales, y los
estudios sobre los mecanismos moleculares del daño.
El doctor Edmundo Bonilla González, especialista en Biología Molecular de la Reproducción
y Toxicología Reproductiva, subrayó que, mediante diversas investigaciones internacionales, se ha
probado este compuesto en animales, presentándose afecciones hepáticas, renales, cardiacas y alteraciones
en la reproducción (las hembras tienen un menor número de crías por camada o presentan malformaciones).
Vías de transmisión
Indicó que los ftalatos no se combinan químicamente con el plástico, sino que se liberan y
difunden —por ejemplo— al contacto con los alimentos que los contienen, o directamente en la sangre, en el caso
de las transfusiones y diálisis, en las que se utilizan bolsas de este mismo material.
En entrevista para el Semanario de la UAM, Bonilla González aclaró que no existen riesgos para la
población en general, pero sí para grupos específicos, como serían los pacientes a
los que les practican diálisis o transfusiones y los trabajadores de la industria del plástico.
Un caso particular mencionado fue el de las mordederas que usan los bebés. Al respecto, destacó que
en Europa ya se prohibió el uso de los ftalatos en la elaboración de estos productos, pues se comprobó
que existe un riesgo para el pequeño.
Valoraciones
Bonilla González mencionó que se producen cerca de 2.7 millones de toneladas de esta sustancia en
el mundo, cifra que nos da una idea de la cantidad de plásticos que se fabrican con este compuesto.
Apuntó que, las industrias buscan que las sustancias sean ideales para la fabricación de determinados
objetos, sin realizar la valoración toxicológica adecuada.
Para comprobar o descartar el daño en humanos, puntualizó que en el Laboratorio de Expresión
Génica de nuestra Universidad se realiza la valoración toxicológica en ratones.
Metodología
El procedimiento consiste en cultivar ovarios de fetos de ratonas. Para ello se disecciona el ovario, cortándolo
en tres fragmentos. En cada uno de éstos se generan óvulos, en un periodo de ocho días. Durante
el proceso se agregan los ftalatos para observar los posibles daños.
Como la exposición a esta sustancia fue por periodos cortos, no se reportaron daños en la reproducción,
pero aún no se realizan investigaciones con exposiciones prolongadas, cuyo daño, de acuerdo con la
experiencia de otras naciones, es altamente probable.
Una vez que se compruebe la presencia de efectos nocivos, explicó, se analizará, mediante técnicas
de Biología Molecular, cómo los genes de los óvulos aumentan o disminuyen su expresión
por efecto de los ftalatos.
Con estos resultados será posible determinar cuáles son los mecanismos moleculares por los que estas
sustancias actúan, y con ello, a su vez, diseñar o modificarlas químicamente para evitar el
efecto dañino secundario, manteniendo su principal propiedad de proporcionarle flexibilidad a los plásticos./
Rosario Valdez
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