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Descartan consecuencias para México
por su no a la guerra
EL VOTO de México contra una acción
unilateral Irak, no implicaría graves consecuencias para nuestro país, pues las relaciones económicas
con Estados Unidos —en aspectos como el ecológico y el laboral— con están normadas por el Tratado
de Libre Comercio. Además, en cuestión migratoria, si bien no se han establecido acuerdos formales
como en los años cuarenta, existen vías de entendimiento mediante grupos de trabajo binacionales,
afirmó el maestro Luis Miguel Valdivia, profesor-investigador de esta Universidad.
El especialista en política exterior indicó que el voto de México en el Consejo de Seguridad
de la Organización de las Naciones Unidas no debe ser negociable, sino responder a los principios del Derecho
Internacional. Ningún acuerdo que implique un beneficio al país justifica el apoyo a una acción
que afectaría a una parte de la Humanidad.
Durante la mesa redonda “El Conflicto Estados Unidos-Irak:
Repercusiones para el Mundo y México”, realizada el 5 de marzo por el Departamento de Política y
Cultura, el investigador señaló que las relaciones internacionales “implican conflicto y cooperación”.
Aseveró que hoy impera el primero y ello hace necesario en la cancillería “un experto en Derecho
Internacional, inteligente en negociación, que conozca el manejo en organismos internacionales y que tenga
conocimiento sobre acuerdos de paz y seguridad mundial.
Equilibrio internacional
Por otra parte, el doctor José Luis León, académico de la Unidad Xochi-milco, advirtió
que si el pronunciamiento del Consejo de Seguridad de la ONU es en contra de la intervención militar en
Irak, significará el inicio de un nuevo orden que dejaría de ser unipolar al surgir nuevas potencias
como China, Francia o Alemania; se recuperaría el equilibrio internacional al retomar Rusia su papel protagónico
y los países en desarrollo tendrían mejores oportunidades para participar en el concierto internacional.
En opinión de Luis Miguel Valdivia y José Luis León, nuestro país debe recuperar respetabilidad,
por lo que su activa participación en el concierto de las naciones no debe significar una adhesión
acrítica a las políticas e intereses estadounidenses.
Definir posiciones
El doctor Raúl Benítez Manaut, académico del Centro de Investigaciones sobre América
del Norte de la UNAM, señaló que no se puede pedir al gobierno de México que vote en favor
o en contra de la guerra si “no se sabe de qué guerra se está hablando”.
En México, el debate debe surgir en torno a si se quiere el in-ternacionalismo o el aisla-cionismo en política
exterior, pues las posturas “nacionalistas y de principios” ya no son vigentes. Este país, dijo, se encuentra
en la transición de una nación aislada, a otra en la que el mundo le pide que defina sus posiciones
en los conflictos internacionales.
Dijo estar de acuerdo con que las implicaciones para México, en caso de no apoyar la política estadounidense,
no serían importantes, porque EU no necesita a México en este Consejo, sino en la promoción
de la Doctrina de Protección de Fronteras que ya se firmó en el 2002. / Teresa Cedill
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