Perspectivas

Semanario de la UAM

10 de marzo de 2003

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Descartan consecuencias para México
por su no a la guerra

EL VOTO de México contra una acción unilateral Irak, no implicaría graves consecuencias para nuestro país, pues las relaciones económicas con Estados Unidos —en aspectos como el ecológico y el laboral— con están normadas por el Tratado de Libre Comercio. Además, en cuestión migratoria, si bien no se han establecido acuerdos formales como en los años cuarenta, existen vías de entendimiento mediante grupos de trabajo binacionales, afirmó el maestro Luis Miguel Valdivia, profesor-investigador de esta Universidad.

El especialista en política exterior indicó que el voto de México en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas no debe ser negociable, sino responder a los principios del Derecho Internacional. Ningún acuerdo que implique un beneficio al país justifica el apoyo a una acción que afectaría a una parte de la Humanidad.

Durante la mesa redonda “El Conflicto Estados Unidos-Irak: Repercusiones para el Mundo y México”, realizada el 5 de marzo por el Departamento de Política y Cultura, el investigador señaló que las relaciones internacionales “implican conflicto y cooperación”. Aseveró que hoy impera el primero y ello hace necesario en la cancillería “un experto en Derecho Internacional, inteligente en negociación, que conozca el manejo en organismos internacionales y que tenga conocimiento sobre acuerdos de paz y seguridad mundial.

Equilibrio internacional

Por otra parte, el doctor José Luis León, académico de la Unidad Xochi-milco, advirtió que si el pronunciamiento del Consejo de Seguridad de la ONU es en contra de la intervención militar en Irak, significará el inicio de un nuevo orden que dejaría de ser unipolar al surgir nuevas potencias como China, Francia o Alemania; se recuperaría el equilibrio internacional al retomar Rusia su papel protagónico y los países en desarrollo tendrían mejores oportunidades para participar en el concierto internacional.

En opinión de Luis Miguel Valdivia y José Luis León, nuestro país debe recuperar respetabilidad, por lo que su activa participación en el concierto de las naciones no debe significar una adhesión acrítica a las políticas e intereses estadounidenses.

Definir posiciones

El doctor Raúl Benítez Manaut, académico del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, señaló que no se puede pedir al gobierno de México que vote en favor o en contra de la guerra si “no se sabe de qué guerra se está hablando”.

En México, el debate debe surgir en torno a si se quiere el in-ternacionalismo o el aisla-cionismo en política exterior, pues las posturas “nacionalistas y de principios” ya no son vigentes. Este país, dijo, se encuentra en la transición de una nación aislada, a otra en la que el mundo le pide que defina sus posiciones en los conflictos internacionales.

Dijo estar de acuerdo con que las implicaciones para México, en caso de no apoyar la política estadounidense, no serían importantes, porque EU no necesita a México en este Consejo, sino en la promoción de la Doctrina de Protección de Fronteras que ya se firmó en el 2002. / Teresa Cedill

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