Debate
filosófico sobre globalización, comunidad y literatura
EL VIGÉSIMO
ANIVERSARIO del
Colegio Internacional de Filosofía, con sede en París,
Francia, fue celebrado con una jornada de actividades académicas
y artísticas en diversas ciudades del orbe, entre ellas la de
México. En nuestra Universidad, las unidades Iztapalapa y Xochimilco
fueron sede del ciclo de conferencias “Formas del Saber: Filosofía,
Estética y Literatura, debido a que en ellas existe la Cátedra
Michel Foucault.
En este ciclo participaron François Noudelmann, presidente del
Colegio Internacional de Filosofía, y Bruno Clément, miembro
del Colegio e investigador de la Universidad de París VIII, quienes
disertaron en torno a los vínculos entre la Literatura y la Filosofía
y entre ésta y las imágenes en las vanguardias artísticas
del siglo XX, además de debatir sobre el concepto contemporáneo
de “comunidad”.
En la conferencia “¿Comunidades en tiempos de globalización?”,
François Noudelmann planteó que el término comunidad
ha sido cuestionado por el nuevo esquema económico, ya que la
apuesta teórica y práctica es definir el mundo como una
serie de comunidades separadas, alejadas de su representación
política tradicional, en donde se disuelven los rasgos de autonomía
económica, política y étnica.
Deconstrucción de comunidad
El doctor en Filosofía explicó que con la mundialización
“estamos en la lógica de la definición de individuos
como consumidores, lo cual pone en duda la noción comunitaria”.
El investigador de la Universidad de Marne-la-Vallée sostuvo
que en la actualidad es conocido que la política de Estados Unidos
manifiesta un imperialismo que, bajo el nombre de “globalización”
y “liberalización de intercambios”, intenta reactivar
lo universal, situación en la que ya nadie cree.
“Si antes se podía creer en el imperialismo inglés
o francés, esto no funciona más, pues ya no se puede pensar
lo universal en términos de un cosmopolitismo kantiano, porque
se sabe que esto es más bien una impostura”.
El autor de Vanguardias y modernidad expuso que desde hace 50 años
existe una especie de deconstrucción del término comunidad,
que hace resaltar la idea de una comunidad laica, sin Dios, una “comunidad
negativa”. De hecho, argumentó, se puede decir que la comunidad
se define por aquello que no es, en tanto que ha dejado de ser una sustancia
común y que no es más un cuerpo político garantizado
por un Dios, ni mucho menos es ya un sujeto colectivo.
El también coordinador de obras sobre la relación entre
Literatura y Filosofía apuntó que ante esta situación
es difícil pensar la comunidad como destino del hombre que se
realiza en ella o que efectúa en ésta su actividad colectiva.
Construir la realidad
En la conferencia Discurso del método y novela del método,
Bruno Clément afirmó que en el transcurso de su proceso
creador, los escritores elaboran particulares formas de pensamiento
y un modo de construir la realidad; todos, por lo tanto, se confrontan
con preguntas de orden filosófico.
Interesado en la reflexión sobre los vínculos entre la
Filosofía, la Estética y la escritura, el investigador
precisó que la articulación entre estos campos del saber
se encuentra en los problemas que los autores se plantean al momento
de escribir.
Internándose en el análisis de la obra En busca del tiempo
perdido de Marcel Proust y de El discurso del método de René
Descartes para dilucidar sobre este tema, Bruno Clément señaló
que, tanto sociólogos y psicoanalistas como filósofos
y literatos tienen su método de trabajo, pero en el caso de estos
dos últimos, el problema del método presenta contradicciones
al momento de escribir. Una de ellas consiste en atribuir un lugar cronológico
al método, es decir, a la pregunta de cuándo construir
el método, si al principio o a posteriori.
El camino del método
El autor de El lector y su modelo indicó que en Proust el método
es anterior y posterior. Su discurso provoca en el lector la sensación
de leer algo que al mismo tiempo es anterior y posterior. Tal es el
caso de “Contre Sante-Beuve” que nunca fue terminada y que
poco a poco fue reemplazada por En Busca del tiempo perdido.
En esta obra Proust tenía una respuesta, ya que él inventó
una intriga novelesca que tiene el mérito de mantener unidos
en cada momento lo previo y lo posterior.
Descartes por su lado, en su frase “yo he sido amamantado con
letras desde mi infancia”, emplea, para hablar de su propio pasado,
“esa anterioridad que es posterioridad”. Esta construcción
metódica es la primera locución donde el autor asume que
está en lo previo y en lo posterior.
El investigador de la Universidad de París VIII indicó
que a Descartes y a Proust se les debe considerar como hombres que luchan
con su propia lengua, con el fin de encontrar la forma más verosímil
al método que propusieron en sus obras.
Al hacer una comparación “un tanto riesgosa”, recordó
que alguna vez uno de sus discípulos preguntó a Jesús:
¿Cómo ir a ti, si no sabemos el camino que tomas?, Jesús
dijo: “Yo soy el camino”. Para este caso, el camino es el
método. El método es el camino y el método es la
verdad. La realización de estas jornadas en nuestra Institución
fue apoyada por el Departamento de Filosofía (Unidad Iztapalapa)
y de Educación y Comunicación (Unidad Xochimilco). / Teresa
Cedillo Nolasco
Colegio
Internacional de Filosofía
El Colegio Internacional de Filosofía fue creado en 1983,
por François Châtelet, Jacques Derrida, Jean-Pierre
Faye y Dominique Lecourt, al margen de las grandes instituciones
universitarias, para desplegar en Francia y en el exterior,
la cuestión de la Filosofía ante otros campos
del saber y de la experiencia.
Su trabajo se organiza alrededor de tres ejes: la investigación,
promoción de la discusión filosófica fuera
de los espacios universitarios, la formación para la
investigación. Estos ejes articulan varias actividades:
la dirección de programas de investigación, seminarios
y publicaciones.
Uno de los conceptos principales de su propuesta teórica
es el de intersección. A través de este concepto
se estructura la relación de la Filosofía con
otros campos disciplinarios y se confiere a la dirección
de programas uno de sus objetivos fundamentales: establecer
las condiciones de encuentros creativos entre los investigadores.
El Colegio diversifica sus manifestaciones públicas para
propiciar las condiciones de una triple apertura a la Filosofía:
hacia las disciplinas no filosóficas, a la sociedad y
a la esfera internacional.
El Colegio está compuesto por 50 directores de programa
(10 en el extranjero, entre los que figura el doctor Segio Pérez
Cortés, investigador de nuestra Universidad) nombrados
por seis años; ellos constituyen la Asamblea Colegial
en el seno de la cual se elige un Presidente por tres años
(han ocupado la presidencia sucesivamente, Jacques Derrida,
Jean-François Lyotard, Miguel Abensour, Phillipe Lacoue-Labarte,
Michel Deguy, Paul Henry, François Jullien, Jean-Claude
Milner, François Noudelmann)..
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