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| 9 de febrero de 2004 |
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| El cuerpo, ese complejo entramado
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LOS
HAY OBESOS, delgados, altos y bajitos; cada ser humano tiene
uno y no hay dos iguales; en él se ve reflejada la historia de
cada persona y, sin embargo, en México prácticamente es
invisible. Se trata del cuerpo humano. Por primera vez en México, esta Universidad, a través de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unidad Azcapotzalco, en colaboración con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el Programa Universitario de Estudios de Género y el Centro de Estudios e Investigaciones Interdisciplinarias de la UNAM, emprendió un ejercicio de reflexión en torno al cuerpo humano. La concepción, análisis, representación, trato, manejo, uso, abuso y disfrute de una maquinaria, que es a la vez precisa y eficiente, constituye la materia del “Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades El cuerpo descifrado”. Armando Cisneros, profesor-investigador de esta Casa de estudios, manifestó que desde el ámbito sociológico el estudio del cuerpo implica una visión de cómo el mismo está determinado por lo social, ya que además de ser parte de la naturaleza, lo es también de la cultura. Lo corporal, agregó, requiere de explicaciones más allá del punto de vista médico o artístico. Los aportes sociológicos en el estudio del cuerpo incluyen el análisis de la significación social de los hábitos, costumbres corporales y la relación entre lo individual y lo colectivo; la manera en que es educado y liberado, es decir, la búsqueda teórica de la relación entre el cuerpo y lo social, la ciudad y el entorno. Símbolo, flagelo, martirio Lucina Jiménez, directora general del Centro Nacional de las Artes, señaló que es necesario hablar del cuerpo para comprender su complejidad y problemática, ya que durante años ha sido simbolizado, nombrado, flagelado, martirizado y sublimado. Hoy en día, añadió, es concebido como un entramado complejo en el que se ponen en juego valores sociales como la definición de la identidad, la regulación de las conductas y la determinación del género. Desde una perspectiva científica, el cuerpo es definido como la expresión más sublime de la psicología humana, ya que por medio de la dinámica corporal se crean significados, referentes semánticos, lenguajes y códigos visuales que lo hacen único como forma de expresión, define la maestra Gloria Careaga, investigadora del Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG)), de la UNAM, al participar con la ponencia Imagen corporal. Para algunas ciencias como la Psicología, la Semántica (estudio de los símbolos y signos) y la Filosofía, señaló, el mundo de posibilidades de percepción y representación del cuerpo humano es ilimitado. Cada cuerpo posee una constitución única y a cada uno corresponde un alma o una psique irrepetible de la que es su reflejo. Indicó que según la ciencia, en el cuerpo miramos una apariencia física, una estructura y, por tanto, constituye un espacio impenetrable, una porción de materia orgánica con movimiento propio que además es una unidad inteligente, desarrollada y adaptada a un sistema natural en el que se desarrolla. Para Doris Bienko, académica del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, bajo una óptica filosófica, el cuerpo representa la dimensión visible e histórica de la persona. Merced a él los hombres y mujeres se hacen presentes en el tiempo y en el espacio, asisten a su propia historia y a la de los demás y toman postura respecto de las cosas materiales. En su exposición sobre El cuerpo y la Literatura, Bienko sostuvo que de acuerdo con la Filosofía moderna, el cuerpo de la persona representa el eje de la moralidad y de las actividades humanas sociales. Esa moralidad se basa en la existencia del espíritu, entendido como el motor de las pasiones humanas que, encerrado en una estructura (el cuerpo), dirige los placeres y aberraciones del hombre, desde el amor hasta la muerte. Pensamiento y acción Según explicó, el hombre vive tratando de dominar el mundo por medio de su inteligencia, pero también gracias a su cuerpo, ya que le permite moverse, trasladarse, reproducirse y asistirse a él mismo en cualquier situación. Los seres humanos perdieron la verdadera esencia del cuerpo como unidad de pensamiento y acción en favor del desarrollo social, intelectual y cultural. Blanca Quintana, académica de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, apuntó por su parte que desde la óptica de la salud, el estudio del cuerpo es relevante debido que en los últimos 10 años la mayoría de la población latinoamericana ha quedado atrapada por lastres como el SIDA y el cáncer, entre otras enfermedades. Durante la mesa sobre Cuerpo y salud, Quintana advirtió que ante las 33.4 millones de personas contagiadas por el VIH en el mundo, es necesario promover el estudio del cuerpo humano, la salud y las medidas para preservar un buen estado físico y orgánico, que además sea sinónimo de bienestar social, político y económico de un país. El enfoque transdisciplinario interins-titucional e internacional del Congreso —que congregó a más de 200 especialistas— permitió a lo largo de tres días la revisión de conocimientos entre filósofos, sociólogos, artistas y científicos, principalmente de América Latina, en torno a este tema, desde una perspectiva científica, de la salud, artística, cultural, política, jurídica y ecológica. /Verónica Ordóñez, Santiago Sánchez. |