| Comunidades | Semanario de la UAM |
| 5 de enero de 2004 |
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| Acuerdo
con Centros de Integración EN NUESTRO PAÍS existen alrededor de 43 millones de personas afectadas por el tabaquismo (13 millones abusan del consumo de nicotina y 30 millones son fumadores pasivos); aproximadamente tres millones beben alcohol y cerca de 600 mil son adictas a algún tipo de droga ilegal (cocaína, marihuana y derivados del opio). Los principales consumidores de estupefacientes son jóvenes de 17 a 24 años de edad, mientras que el consumo de tabaco y alcohol se inicia entre los 10 y 12 años, presentando problemas serios entre los 24 y 34 años.
Ante esta problemática, la Unidad Iztapalapa de nuestra Universidad y los Centros de Integración Juvenil (CIJ), A. C., firmaron un convenio de colaboración interinstitucional con el propósito de proporcionarse apoyo operativo, de difusión y programático para desarrollar actividades de prevención, tratamiento, rehabilitación e investigación sobre las adicciones. En el documento —firmado por los doctor José Lema Labadie, rector de la Unidad y Víctor Manuel Guisa Cruz, director general de los CIJ— éstos se comprometen a ofrecer sesiones informativas y cursos de orientación preventiva acerca del uso y abuso de drogas, además de brindar cursos de capacitación especializada al personal que determine y organice la UAM, con el fin de que multiplique acciones de prevención específicas para combatir el problema. Además, pone a disposición de nuestra Universidad el libro Cómo proteger a tus hijos contra las drogas. Guía práctica para padres de familia, con el propósito de que, en caso de ser posible, nuestra Institución lo reimprima en apoyo a su labor preventiva. Por
su parte, la UAM promoverá proyectos relacionados con las adicciones
y canalizará a los Centros a voluntarios —miembros de su
comunidad— con problemas de farmaco-dependencia para que reciban
atención especializada.
Sobre éste último, comentó que ya no es socialmente aceptado como en el pasado y que además es la puerta de entrada a las drogas ilegales. Añadió que si una persona empieza a fumar a los 12 años de edad tiene más posibilidades de recurrir en el futuro a las drogas. En entrevista, mencionó que 30 por ciento de las personas que acuden a estos centros dejan de consumir totalmente estupefacientes, mientras que otro 35 por ciento tiene una mejoría notable al disminuir su adicción, con lo que se reintegran a la vida social y laboral. Las instituciones firmantes acordaron también intercambiar periódicamente material técnico y científico relacionado con la prevención de la formaco-dependencia y temas afines, con el objetivo de enriquecer sus acervos documentales. Además de integrar una comisión coordinadora, la cual se reunirá por lo menos dos veces al año para analizar las necesidades de participación, apoyo, seguimiento y evaluación de las actividades desarrolladas./Rosario Valdez Camargo. |