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El problema del tabaquismo
en nuestro país
NOVENTA POR CIENTO de los fumadores actuales adquirieron
el hábito durante su juventud, lo que indica la gran influencia del medio en que se desarrollan, fundamentalmente
su exposición a los anuncios publicitarios dirigidos a adolescentes, señaló el maestro en
Antropología Luis Berruecos Villalobos, profesor-investigador de nuestra Universidad.
En nuestro país la cantidad de fumadores aumenta aceleradamente, ya que de nueve millones en 1988, la cifra
actual es de aproximadamente 14 millones. Se estima que cada año ocurren más de 6 mil muertes por
cáncer de pulmón y unas 12 mil por cardiopatía, como efecto directo de la adicción
a la nicotina, informó el investigador del Departamento de Relaciones Sociales.

La propagación de este hábito ha alcanzado
a niños del último año de primaria. Datos de la Encuesta Nacional de Adicciones confirman
lo anterior al informar que 25% de la población urbana de entre 12 y 65 años son fumadores iniciados
antes de la mayoría de edad, por causas como la moda, la sensación falsa de status social y en los
adolescentes el deseo de ser mayores y dirigir su vida propia.
Cambiar hábitos
Como Coordinador del Diplomado de Adicciones de nuestra Casa abierta al tiempo, Luis Berruecos afirma que se deben
tomar medidas para disminuir el problema a través de campañas de prevención que informen y
a la población en general sobre el peligro clínico de la nicotina como sustancia potencialmente adictiva,
que no respeta categorías sociales.
Estas campañas deben estar dirigidas a sectores laborales, académicos, culturales, deportivos y en
especial a padres de familia, para que si fuman cambien sus hábitos y eviten la posible adicción
de sus hijos hacia esta sustancia.
Berruecos informó que existe un modelo preventivo desarrollado en la Clínica de Ayuda para Enfermos
Fumadores, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) denominado Intervención Breve. Está
diseñado para fumadores de adicción baja y consiste en ayudar a este tipo de consumidores a no llevar
su hábito hasta límites drásticos.
Experto en adicciones, define la nicotina como un alcaloide contenido en forma natural en las hojas de la planta
Lobelia nicotae, que se absorbe de forma rápida en la mucosa nasal y llega al cerebro en 7 o 10 segundos,
produciendo efectos somáticos como la elevación de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
Consecuentemente el sistema nervioso central se estimula y se acostumbra a dichos efectos, desarrollando la adicción.
/ Santiago Sánchez
Intervención breve
Método basado en la teoría psicológica
del aprendizaje y cambio de conducta (presupone al tabaquismo como una conducta repetitiva aprendida socialmente
con posibilidades de ser modificada en favor de la salud de los individuos)
Fase uno: intervención breve
Denominada también de prevención secundaria, el enfermo —mediante pláticas, clases y material
audiovisual— es informado sobre su situación, para que ponga metas y objetivos a corto y largo plazos a
su consumo diario de tabaco. Con ello evita que su hábito se convierta en un problema crónico y de
riesgo vital.
Fase dos: prevenir recaídas
Se hace una valoración positiva de las recaídas y se consideran como una experiencia de aprendizaje,
no como una falla personal
Fase tres: técnicas de motivación y autocontrol
Mediante entrevistas individuales con los pacientes se analiza el impulso positivo psicológico (motivación),
como un elemento de dinámica para cambiar hábitos de vida. Se ofrece así al paciente ser su
propio evaluador, empleando técnicas de monitoreo personal que habrán de ayudar al fumador a manejar
su autocontrol de manera personalizada, de acuerdo con sus posibilidades y metas.
Las estrategias de motivación utilizadas en esta última etapa se basan en cambios de consumo cuantitativo,
establecimiento de nuevas metas progresivas y alcanzables, de acuerdo con el caso exclusivo y la utilización
de apoyos sociales que permitan hacer realidad los cambios.
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