Comunidades

 Semanario de la UAM

12 de mayo de 2003

<- página anterior- Índice-Siguiente página >

Universidad-gobierno-empresa,
fuerza del nuevo proceso
del conocimiento: Sanz

LA MAYORÍA DE las universidades del mundo han rebasado los mecanismos tradicionales de docencia e investigación y han desarrollado una nueva misión: la transferencia de conocimiento, resultados de investigación y tecnología.

Hay un giro radical en la producción del conocimiento y ya no son las disciplinas el eje fundamental del desarrollo del saber. Ahora se ha cambiado a lo que algunos denominan “el modelo de generación del conocimiento”, basado en la resolución de problemas. Esto lo aseguró el doctor Luis Sanz Menéndez, miembro del Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC), de España.

En este contexto —dijo— ha surgido el modelo de la “triple hélice”, que consiste en la interacción entre universidad, gobierno y empresa, lo cual genera los determinantes y la fuerza esencial del proceso del conocimiento.

Explicó que la relación entre centros públicos de investigación, universidades y empresas se estructura sobre la base de la formación de profesionales para el sector privado, de estrechas relaciones de investigación bajo contrato y de colaboración entre estas instancias.

Estrategia colectiva

Al dictar la conferencia “Repensando la vinculación universidad-empresa: la experiencia española” —organizada el pasado 30 de abril en la Rectoría General de nuestra Casa de estudios, Sanz Menéndez puntualizó que esta relación genera capacidad financiera para sanear el funcionamiento de las instituciones de educación superior, a la vez que se cumple con el papel de servicio de estos centros del saber, en beneficio de la sociedad.

El expositor, quien ha publicado más de 70 estudios en revistas internacionales sobre los sistemas de investigación y las políticas de ciencia, tecnología e innovación, sostuvo que la reputación de la universidad en este complejo mundo de tres dimensiones (docencia, investigación y vinculación), ya no se produce por el número de alumnos que estudian en sus aulas, sino por el impacto derivado del conocimiento que producen sus investigadores.

Esto no significa, aclaró, que 100 por ciento de las plantillas de académicos deban vincularse, pero sí es necesaria una estrategia colectiva.

Robo de cerebros

Destacó que la crisis financiera de las universidades debe ser un parámetro para la actuación de la comunidad universitaria y que la vinculación con la industria es una de las mejores salidas ante este problema económico.

El investigador destacó que Europa seguirá una estrategia de captación de estudiantes en todo el mundo, como lo ha hecho Estados Unidos en los últimos 30 años, porque su población cada vez es más vieja y ello provocará la disminución de alumnos en las instituciones del saber.

Sanz Menéndez aseguró que no existe otro remedio que proceder a “robar” cerebros, si se desea mantener la funcionalidad de las universidades. Añadió que México tendrá la pesada carga de competir con los estadounidenses y europeos, quienes estarán desesperados por buscar estudiantes jóvenes con capacidades.

Toma de decisiones

En el ámbito internacional, indicó, los gobiernos desconfían de las universidades y del conocimiento generado por la investigación, por lo que restringen el presupuesto; recomendó no reaccionar contra el sistema político, porque éste lo haría con mayor fuerza hasta “aplastar” o “asfixiar” financieramente a las instituciones en las que se genera el saber.

El ex subdirector general de Planificación y Seguimiento, de la Secretaría de Estado de Política Científica y Tecnológica, del Ministerio de Ciencia y Tecnología de España consideró que es necesario entender, por un lado, que las universidades están financiadas, en un buen porcentaje, por el sector público, y por otro, que el gobierno tiene —en cierta medida— derechos sobre la toma de decisiones, ya que es el encargado de los recursos. / Rosario Valdez

<- página anterior- Índice-Siguiente página >