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Universidad-gobierno-empresa,
fuerza del nuevo proceso
del conocimiento: Sanz
LA MAYORÍA DE las universidades del mundo
han rebasado los mecanismos tradicionales de docencia e investigación y han desarrollado una nueva misión:
la transferencia de conocimiento, resultados de investigación y tecnología.
Hay un giro radical en la producción del conocimiento y ya no son las disciplinas el eje fundamental del
desarrollo del saber. Ahora se ha cambiado a lo que algunos denominan “el modelo de generación del conocimiento”,
basado en la resolución de problemas. Esto lo aseguró el doctor Luis Sanz Menéndez, miembro
del Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC), de España.
En este contexto —dijo— ha surgido el modelo de la “triple hélice”, que consiste en la interacción
entre universidad, gobierno y empresa, lo cual genera los determinantes y la fuerza esencial del proceso del conocimiento.
Explicó que la relación entre centros públicos
de investigación, universidades y empresas se estructura sobre la base de la formación de profesionales
para el sector privado, de estrechas relaciones de investigación bajo contrato y de colaboración
entre estas instancias.
Estrategia colectiva
Al dictar la conferencia “Repensando la vinculación universidad-empresa: la experiencia española”
—organizada el pasado 30 de abril en la Rectoría General de nuestra Casa de estudios, Sanz Menéndez
puntualizó que esta relación genera capacidad financiera para sanear el funcionamiento de las instituciones
de educación superior, a la vez que se cumple con el papel de servicio de estos centros del saber, en beneficio
de la sociedad.
El expositor, quien ha publicado más de 70 estudios en revistas internacionales sobre los sistemas de investigación
y las políticas de ciencia, tecnología e innovación, sostuvo que la reputación de la
universidad en este complejo mundo de tres dimensiones (docencia, investigación y vinculación), ya
no se produce por el número de alumnos que estudian en sus aulas, sino por el impacto derivado del conocimiento
que producen sus investigadores.
Esto no significa, aclaró, que 100 por ciento de las plantillas de académicos deban vincularse, pero
sí es necesaria una estrategia colectiva.
Robo de cerebros
Destacó que la crisis financiera de las universidades debe ser un parámetro para la actuación
de la comunidad universitaria y que la vinculación con la industria es una de las mejores salidas ante este
problema económico.
El investigador destacó que Europa seguirá una estrategia de captación de estudiantes en todo
el mundo, como lo ha hecho Estados Unidos en los últimos 30 años, porque su población cada
vez es más vieja y ello provocará la disminución de alumnos en las instituciones del saber.
Sanz Menéndez aseguró que no existe otro remedio que proceder a “robar” cerebros, si se desea mantener
la funcionalidad de las universidades. Añadió que México tendrá la pesada carga de
competir con los estadounidenses y europeos, quienes estarán desesperados por buscar estudiantes jóvenes
con capacidades.
Toma de decisiones
En el ámbito internacional, indicó, los gobiernos desconfían de las universidades y del conocimiento
generado por la investigación, por lo que restringen el presupuesto; recomendó no reaccionar contra
el sistema político, porque éste lo haría con mayor fuerza hasta “aplastar” o “asfixiar” financieramente
a las instituciones en las que se genera el saber.
El ex subdirector general de Planificación y Seguimiento, de la Secretaría de Estado de Política
Científica y Tecnológica, del Ministerio de Ciencia y Tecnología de España consideró
que es necesario entender, por un lado, que las universidades están financiadas, en un buen porcentaje,
por el sector público, y por otro, que el gobierno tiene —en cierta medida— derechos sobre la toma de decisiones,
ya que es el encargado de los recursos. / Rosario Valdez
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