Comunidades

Semanario de la UAM

3 de marzo de 2003

< página anterior- Índice-Siguiente página >

La crisis de los partidos limita
la transición a la democracia


SÓLO CON LA
participación activa de nuevos actores sociales será posible alcanzar un cambio democrático y transformar la alternancia en el poder en una transición a la democracia, ya que los partidos políticos se encuentran en crisis y en este momento no constituyen un elemento sustancial para alcanzar este objetivo, señaló la maestra Rosa Albina Garavito Elías, académica de nuestra Universidad, al presentar su libro Los espejismos del cambio 2000-2002.

La profesora-investigadora del Departamento de Economía consideró que para lograr un acuerdo político duradero y llegar a una reforma democrática del Estado también se necesita un proyecto moderno, así como fuerzas sociales y políticas capaces de sustentarlo.

La economista expuso que el portador de este cambio no es el gobierno ni su partido, en tanto que representa los intereses de una burguesía parásita y clientelar, antes a la sombra del Estado, ahora bajo el cobijo del capital extranjero. La mejor evidencia de esta incapacidad es la continuidad de la política económica del Ejecutivo y su complicidad con el Fobaproa, sentenció.

Proyectos excluyentes

“Tampoco es el caso del PRI, partido que avaló el proyecto excluyente de los tecnócratas desde 1982, con un programa que a su vez contó con el apoyo panista mediante la alianza histórica de ese partido con Carlos Salinas de Gortari”, añadió.

La investigadora explicó que en medio de la alternancia política, continúa el conflicto interno en el seno del tricolor en torno a su modernización, ya sea de la mano de las fuerzas corporativistas o ciudadanizando su forma de funcionamiento.

En cuanto al PRD, la académica afirmó que este instituto político tampoco es el portador del proyecto democrático y moderno que se requiere para la transición, ya que su propuesta funcionó mientras fue el organizador del movimiento democrático surgido en 1988 y supo hacer suya la bandera de la transparencia electoral.

Sin embargo, la ganadora del Premio Nacional de Periodismo 2001 se mostró escéptica en la transformación del PRD en la izquierda democrática y moderna que requiere el país, debido a que se ha negado a la autocrítica y a la revisión de sus postulados: “ha caído en la autocom-placencia y se ha convertido en una máquina electoral, cuando los retos del país van mucho más allá de mantener la democracia electoral”.

Cambio de siglas

La experta en mercado de trabajo destacó que no ha sido suficiente la derrota de un partido que estuvo 71 años en el poder, para constituir las condiciones suficientes y transitar a un nuevo régimen político. Sostuvo que sólo se trata de un cambio de siglas, y no de la ruptura de las reglas del juego para pasar a otro estadio del desarrollo político de nuestro país.

Estimó que aún no hemos trascendido del ejercicio democrático en las urnas hacia el ejercicio de la democracia cotidiana, sobre todo aquella que tiene que ver con la toma de decisiones en materia de política económica y social.

Acerca del libro, presentado en la Sala de Consejo de la Unidad Azcapotzalco, el maestro Fernando Chávez, docente del Departamento de Economía, mencionó que el término espejismo, al que alude la publicación de la maestra Garavito, nos remite a la idea de que el cambio social y político prometido para México durante las elecciones presidenciales de 2000, se convirtió en una mera ilusión, en una costosa fantasía electoral.

Los espejismos del cambio 2000-2002, editado por la UAM, es un texto que recopila 116 artículos publicados a lo largo de dos años por la maestra Rosa Albina Garavito en el periódico El Universal y que recogen sus reflexiones sobre el acontecer político nacional. / Javier Solórzano

< página anterior- Índice-Siguiente página >