Escapararte

 Semanario de la UAM

3 de marzo de 2003

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Injusticia e impunidad, certezas
de los crímenes en Ciudad Juárez

AL DEFINIR SU trabajo de investigación sobre los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua y reunido en el libro Huesos en el desierto, como de índole alternativa respecto de las versiones oficiales, el escritor y periodista Sergio González Rodríguez resumió las únicas certezas con las que hasta ahora se cuenta alrededor de los crímenes: la imposibilidad de justicia y la impunidad.

Además, enfatizó, hasta el momento no existe ningún culpable auténtico preso; los asesinatos continúan y ahora también en Tijuana, Nuevo León, Tamaulipas y Guanajuato; se ha carecido de indagatorias rigurosas y en pleno Estado de Derecho se han regenerado los poderes fácticos que unen al poder económico y político con la delincuencia.

Autor del ensayo El Centauro en el paisaje, González Rodríguez sostuvo un encuentro/debate con estudiantes y profesores de nuestra Universidad, donde se le cuestionó si su trabajo de investigación periodística pudiera correr el riesgo de sumarse a la “espectacularidad” con la que ha sido tratado el tema, especialmente por los medios de información, respondió que apelaba al contenido de Huesos en el desierto.

Mercadotecnia

“No imagino, agregó, un reality show dedicado al tema de las muertas de Ciudad Juárez”. La mercadotecnia, además, juega en favor de contenidos baratos, señaló el periodista tras resaltar que hasta ahora hemos asistido a un teatro de simulaciones sin fin, en el que no existe la cultura de denuncia sobre el exterminio.

Por ello hizo un llamado a los jóvenes para que “tengan claro el sentido profundo de la crisis que vivimos en el país”. ¿Cuáles son las pruebas que puede aportar una investigación de la naturaleza de Huesos en el desierto?, se preguntó el consejero editorial del diario Reforma, para reponer: un escritor, un periodista no es agente del Ministerio Público o policía que deba salir armado, a la caza de delincuentes.

En el encuentro y mesa redonda, organizados por iniciativa de los estudiantes del colectivo “Artesanos de la palabra”, de la carrera de Comunicación Social, participaron los profesores-investigadores Andrés de Luna, coordinador de Extensión Universitaria de la Unidad Xochimilco y Álvaro Ruiz Abreu, de la Unidad Iztapalapa, así como el historiador Antonio Saborit.

Este último resaltó uno de los temas de análisis que explora Huesos en el desierto y sobre el cual poco se ha tejido: “la palabra como única estrategia posible para nombrar y desmontar la realidad, no como asunto estético, sino como tema del libro”.

Para el investigador del Centro de Estudios Históricos del INAH, este libro sólo pudo escribirse de cara al empobrecimiento del lenguaje público, que tiene que ver con la imposibilidad de expresar los hechos, porque las palabras con las que nos quedamos son insuficientes. El lenguaje utilizado por ese colectivo que suele llamarse opinión pública, aseveró, ha perdido precisión, claridad y matices.

Andrés de Luna, a su vez, enfatizó el carácter responsable de la investigación, donde se entrecruzan crónica, ensayo, reportaje y testimonios que apuntan hacia una historia contemporánea sobre la realidad de México, porque los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez rebasan la esfera meramente delincuencial. / Estrella Olvera

Jesús Reyes, el arte
del pueblo


“YO CREO EN el arte del pueblo y no me gusta complicarme la vida ni el espíritu con teorías estéticas extrañas, el arte que practico puede ser tan frágil como los materiales que empleo”, declaró en alguna ocasión el pintor mexicano Jesús Reyes Ferreira, mejor conocido como Chucho Reyes (1882-1977), de quien se expone la obra Pelea de gallos, que engalana el Espacio Babel de nuestra Universidad.
Ángel, El alquimista, Demonio, Flores, Caballos y Tigre enjaulado son algunas de las obras de Jesús Reyes, inspiradas en las fiestas populares. Sus maestros, como él mismo lo expresaba, fueron los vendedores de globos, de gallardetes y banderitas, de pirulís y de varitas de manzanas y tejocotes bañados de caramelo.
En Pelea de gallos, refleja el don que tenía para incorporar el arte popular mexicano a la cultura; sus pinceladas envolventes nos llevan a un laberinto colorido donde, sin darnos cuenta, danzamos a la par con sus gallos. Símbolo y condición indispensable en su paleta multicolor./ Verónica Ordóñez

Jesús Miranda
expone Claroscuro


Claroscuro es la obra del pintor Jesús Miranda, la cual está compuesta por 17 cuadros trabajados en tinta china diluida, entre los que destacan: Subyugo, Invocación, Dos presencias, Estigmas, Flor umbría y Luz propia.
Las obras, realizadas entre 1991 y 1995, recrean particularidades de la naturaleza en un ámbito nocturno que hace de las formas una continuidad, visto todo como un claroscuro.
La obra de Jesús Miranda, egresado de la Escuela Nacional de Pintura y Grabado “La Esmeralda”, estará expuesta hasta el 14 de marzo en la Sala Gilberto Aceves Navarro de nuestra Casa de estudios.

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