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Profundizará el ALCA
las diferencias económicas en la región
EL ÁREA DE Libre Comercio de las Américas (ALCA) profundizará las disparidades económicas,
la desigual distribución de la riqueza y ahondará la brecha entre los futuros países socios
del hemisferio, sobre todo si se toma en cuenta que tan sólo Canadá, Estados Unidos y México,
que integran el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), concentran 88 por ciento del producto
nacional bruto (PNB) del continente, aseguró el maestro Mario Ortega Olivares, académico de nuestra
Universidad.
El investigador señaló que las asimetrías entre los miembros del TLCAN y del Mercado Común
de América del Sur (Mercosur), Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay son enormes, ya que éstos últimos
cuentan sólo con 8 por ciento del PNB, en tanto que las restantes 27 economías latinoamericanas apenas
alcanzan 4 por ciento.
Al participar en el Primer Seminario Interuniversitario de Estudios Canadienses en América Latina (Seminecal),
realizado en esta Casa de estudios, el maestro en Antropología mencionó que 8 de cada 10 nuevos empleos
creados en América Latina son del sector informal, el cual ya cubre la mitad de la fuerza de trabajo en
muchos países, y aseveró que sigue creciendo el empleo inestable, temporal y de tiempo parcial sin
seguridad social.
Auto y subempleo
Expuso que alrededor de 47 por ciento de las mujeres latinoamericanas han ingresado al mercado laboral, según
cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el fin de aumentar los ingresos familiares.
No obstante, dijo, la mayoría enfrenta la discriminación en el empleo que las relega a las ocupaciones
peor pagadas y las más precarias.
Al referirse a la situación del mercado laboral canadiense, el profesor-investigador del Departamento de
Relaciones Sociales expuso que, tras cinco años de vigencia del TLCAN, según los sindicatos canadienses,
las tasas de desempleo se aproximan a los valores que tenían antes de los años noventa. De acuerdo
con las cifras de la OIT, el desempleo aumentó entre 2001 y 2002 de 7.2 a 7.6 por ciento.
El académico sostuvo que, según el Congreso Laboral Canadiense (CLC), tanto en Canadá como
en Estados Unidos es pobre la calidad de los empleos creados, pues la mayoría corresponden al autoempleo
o a los trabajos de tiempo parcial o temporal.
Ortega Olivares mencionó que la gran brecha económica y social entre México y Canadá
ha representado un dumping social para los trabajadores canadienses, debido a la nivelación a la baja de
las condiciones laborales y sociales. Lo que los canadienses llaman la “experiencia mexicana”, prosiguió,
es una advertencia impactante de lo que ocurrirá cuando se incluya la totalidad del hemisferio americano
en el ALCA.
Circunstancias desfavorables
Mencionó que el CLC informó recientemente que hasta 1997 alrededor de 28 mil pequeños negocios
en nuestro país habían cerrado por la competencia con las multinacionales e indicó que, pese
a que la productividad se ha incrementado 36.4 por ciento desde que inició el TLCAN, los salarios bajaron
29 por ciento entre 1993 y 1997.
Además, prosiguió, ocho millones de mexicanos han sido expulsados de la clase media hacia la pobreza
y la región maquiladora en la frontera norte entre México y Estados Unidos está plagada de
residuos tóxicos, ya que menos de la tercera parte de las 2 mil 900 maquiladoras tratan de forma adecuada
sus desechos.
Ante estas circunstancias desfavorables para los países latinoamericanos, es previsible que, en caso de
firmarse el ALCA, los efectos sobre el bienestar social y las condiciones laborales serán negativos para
las naciones de la región. / Javier Solórzano
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