Comunidades

Semanario de la UAM

9 de diciembre de 2002

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Educación: responsabilidad compartida

EL DOCTOR LUIS Mier y Terán Casanueva, rector general de nuestra Universidad, reivindicó la vigencia de las instituciones de educación superior (IES) públicas, sin las cuales, aseguró, las sociedades están condenadas al rezago histórico.

Al participar en la IV Reunión Anual del Centro Mexicano para la Filantropía, Responsabilidad social, responsabilidad de todos, el doctor Mier y Terán manifestó que las tareas educativas de una sociedad son una responsabilidad compartida, en la cual el Estado, las organizaciones civiles, las empresas, los ciudadanos en general y, desde luego, las instituciones de educación de todos los niveles, aseguran el desarrollo y la viabilidad del todo social.

Agregó que la responsabilidad social de las universidades se basa en la capacidad intelectual para evaluar la realidad social, identificar problemas y reconocer su magnitud, diseñar soluciones adecuadas y actuar con libertad, conforme a un conocimiento pleno de las consecuencias de nuestras decisiones y acciones.

Carácter humanístico

Ante los doctores Jorge González Torres y Pedro Rivas, rectores de las universidades Iberoamericana y Autónoma de La Laguna, respectivamente, destacó que el carácter humanístico de la educación universitaria cobra especial relevancia y significación en las sociedades contemporáneas. En éstas, las virtudes cívicas tienen gran importancia para elevar el nivel general de participación en la vida pública, no sólo como agentes singulares e individuales, sino también como actores colectivos.

El doctor Mier y Terán consideró que la Universidad pública debe garantizar a la sociedad la formación de universitarios capaces de participar en un mundo laboral competitivo y complejo, en donde se aprecian, tanto las habilidades y conocimientos adquiridos, como la capacidad para el aprendizaje constante y la innovación creativa.

Insistió en que las IES públicas deben asegurar la formación de profesionales que tengan una real preocupación intelectual, comprometidos con los problemas del mundo histórico, cultural y social en que se desempeñan, y que alimenten un genuino interés por conocer todos los aspectos de su relación con la sociedad y el medio ambiente en el que viven.

Conocimiento sin fronteras

El Rector General de esta Casa de estudios ubicó la misión de las universidades públicas en la generación de nuevos conocimientos y en su capacidad de formar hombres cultos, aptos para participar activamente en la vida cívica, informados y capaces de dar razón del mundo histórico, cultural y social en que existen y en el que han de actuar responsablemente.

En un mundo globalizado como el nuestro, agregó, el conocimiento no tiene fronteras, por lo que el desarrollo de nuevos saberes constituye uno de los valores agregados de los procesos de producción de bienes y servicios.

Sostuvo que estas instituciones han sido el espacio donde se ha desarrollado con mayor vitalidad la investigación de nuestro país, la cual, aseveró, se debe mantener y fortalecer, sobre todo porque en esas universidades la lógica de la investigación descansa en la búsqueda del saber por el saber mismo y, de esta forma, le otorga a la sociedad la posibilidad de ampliar sus horizontes de conocimiento.

Expuso que las IES deben idear estrategias que le permitan garantizar mayor igualdad en la distribución de las riquezas, así como vías para propiciar un desarrollo económico sostenido y una activa participación en la dinámica mundial de los mercados.

Pero sobre todo, concluyó, la educación universitaria será pieza clave para recordar e insistir que los seres humanos somos y hemos sido libres para imaginar, construir y habitar nuestro mundo. / Javier Solórzano

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