|
Popper y el racionalismo crítico

UNO DE LOS pensadores más importantes para la Filosofía de la Ciencia en el siglo XX fue Karl
Popper. El físico y filósofo británico se distinguió por su oposición a ciertos
aspectos del neopositivismo, en especial al concepto de verificabilidad, al que propuso sustituir por el de falsificabilidad
o posibilidad de demostrar la falsedad mediante la experiencia. De igual modo, rechazó el marxismo y el
psicoanálisis a los que calificó como pseudociencias.
Al reconocer que eran la falsi-ficabilidad de las hipótesis científicas lo importante, Popper captó
el papel decisivo de los argumentos negativos en el trabajo científico, pues no existe la demostración
de lo correcto. Así, la dedicación de los científicos consiste en exponer sus hipótesis
al azar de la falsificación, y en rechazar los argumentos y experimentos que pudieran conferirles algo parecido
a un soporte positivo.
Esto porque para el racionalismo crítico del filósofo, los argumentos son siempre negativos; son
argumentos críticos utilizados sólo para descalificar conjeturas previas.
Criterio de diferenciación
En el centenario de su nacimiento, nuestra Casa abierta al tiempo y la Universidad Nacional Autónoma de
México organizaron un seminario en el que académicos de ambas instituciones, así como de universidades
nacionales y extranjeras, debatieron y analizaron su obra y concepciones filosóficas.
El doctor Armando Cíntora, profesor-investigador del Departamento de Filosofía y coordinador del
Seminario, manifestó que Popper propuso un criterio de diferenciación entre Ciencia, pseudociencia
y metafísica, el cual sostiene que las teorías científicas son refutables empíricamente,
por lo que considera que la ideología o la metafísica son pseudociencias, en tanto no son refutables
de manera empírica.
En relación con esto último, el filósofo inglés sostenía que si limitamos nuestros
argumentos a aquellos que se centran en los hechos empíricos, entonces nuestras conjeturas deben dedicarse
a examinar sólo a aquellos que sean falsificables por la misma forma.
Aprecio por la racionalidad
En cuanto a las Ciencias Sociales, defendió una posición antihistoricista, ya que consideraba que
no existían leyes de la historia, lo que trajo como consecuencia una abierta oposición con los marxistas.
Tras comentar que Karl Popper tenía un alto aprecio por la Ciencia, el también jefe del Área
de Lógica y Filosofía de la Ciencia sostuvo que un elemento rescatable del pensamiento popperiano
es su aprecio por la racionalidad y por la sociedad abierta, que es el título de uno de sus libros más
influyentes.
“Él –afirmó– defendía una tesis interesante basada en que la actitud racional requiere de
un mínimo de fe en la razón; es decir, para ser racional, según Popper, necesitamos un mínimo
de irracionalismo, el cual es un compromiso con la razón que ésta no puede defender por sí
misma sin una petición de principios”.
El homenaje realizado por la UAM y la UNAM se inscribe en una serie de reconocimientos a este pensador inglés
que se llevaron a cabo en diversas ciudades europeas, como Viena, Madrid, París y Londres.
|