Exige
la sociedad contemporánea superar desafíos de enseñanza-aprendizaje
MÉXICO
CARECE DE una política educativa nacional para explotar,
aprovechar e integrar los diversos recursos que ofrecen las Tecnologías
de la Información y Comunicación (TIC) al proceso educativo,
lo que ha conducido a que, en ocasiones, los académicos se enfrenten
a este cúmulo de recursos tecnológicos sin tener bases
metodológicas y teóricas para desarrollar material didáctico
innovador.
En lo anterior coincidieron académicos participantes en el “IV
Congreso Iberoamericano y VII Nacional de Material Didáctico
Innovador. Nuevas tecnologías educativas”, realizado en
nuestra Universidad, mismos que advirtieron que entre las características
que deben cumplir los materiales didácticos innovadores se encuentra
el que sean pertinentes y flexibles a las necesidades de los estudiantes,
para lo cual es imprescindible la formación del profesorado.
La ceremonia inaugural de este Congreso fue encabezada por el doctor
Luis Mier y Terán Casanueva, rector general de esta Casa de estudios,
quien señaló que la educación en las sociedades
contemporáneas exige superar desafíos concretos en las
formas de enseñanza-aprendizaje, en los contenidos, métodos,
prácticas y medios de transmisión del saber, mediante
instrumentos que aumenten sus potencialidades.
Dominio cognitivo
Ante representantes de diversas instituciones de educación superior,
como el Instituto Politécnico Nacional, las universidades Pedagógica
Nacional, Complutense de Madrid y Nacional de Educación a Distancia
de España, así como de las unidades Azcapotzalco, Iztapalapa
y Xochimilco de esta Institución, el doctor Mier y Terán
indicó que examinar los nuevos instrumentos que apoyan los procesos
de enseñanza-aprendizaje y discutir sus alcances resulta decisivo
para el desarrollo futuro de las instituciones de educación superior.
Sostuvo que los profesionistas e investigadores en formación
deben estar provistos no sólo de un potente dominio cognitivo
y de las habilidades técnicas que exige su desarrollo académico
en aras de su desempeño profesional, sino de amplias aptitudes
para la innovación creativa, agudeza disciplinada e intuición
imaginativa y crítica, exigencias que deben ser atendidas por
las instituciones de educación, para las cuales una vía
ineludible es reconocer el valor del material didáctico innovador,
especialmente aquél que ofrecen las nuevas tecnologías.
Duplicidad de funciones
El doctor Felipe Bracho, coordinador de Innovación Educativa
del Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE),
reconoció que en el país hay una falta de claridad en
los propósitos educativos en cuanto al uso y aprovechamiento
de las tecnologías de la información y comunicación,
tal es el caso de la duplicidad de funciones, lo cual propicia “que
no haya una rectoría, normatividad y seguimiento de los diversos
programas que se producen en el país”.
También, admitió, hay problemas de inequidad en la distribución
de los recursos, desarticulación entre proyectos, dispersión
de la información, así como un conocimiento parcial e
insuficiente de las experiencias nacionales e internacionales sobre
la aplicación de las TIC.
Afirmó que a pesar de que ya se cuenta con proyectos como Red
Escolar, SEPiensa o Educar para el futuro —sitios interactivos
de apoyo didáctico—no hay lineamientos que permitan, por
ejemplo, explotar las experiencias de televisión educativa que
se realizan en todo el país hacia la informática educativa,
además de que los actuales proyectos enfrentan serias dificultades
para su viabilidad por la escasez de recursos.
Felipe Bracho aseguró que debe buscarse una política nacional
educativa en este rubro que sea equitativa, incluyente de todos los
esfuerzos que se llevan a cabo en la nación y cuyo diseño
incorpore innovación, eficiencia, integración y diversidad
de esfuerzos.
Elevación del desempeño
El maestro en Ciencias Educativas Alfonso Ramírez Ortega, director
de Tecnología Educativa del Instituto Politécnico Nacional
(IPN), estableció que con el uso de los materiales didácticos
innovadores y las nuevas tecnologías se empiezan a elevar los
índices de desempeño de los estudiantes. Informó
que en una primera evaluación, el nivel ha aumentado apenas unas
décimas de punto, pero enfatizó que con un empleo masivo
de estos instrumentos tecnológicos es posible alcanzar un cambio
radical en el desempeño de los alumnos.
Tras mencionar que el diseño de materiales didác-ticos
y procesos multimedia para el aprendizaje es barato en relación
con los beneficios que aporta en la formación de los alumnos,
el físico matemático dijo que el reto de las instituciones
de educación superior se centra en contar con modelos claros
para incorporar estos recursos tecnológicos.
También reconoció que es necesario implantar un marco
de referencia de trabajo en el que se disponga de personal hábil
y capaz, que pueda trabajar en grupo, para que ofrezca a los alumnos
un acceso racional, creativo e inteligente a las nuevas tecnologías.
Enseñanza virtual
Durante la conferencia “Diseño de Contenidos y Formación
del Profesorado en la Enseñanza Virtual”, la doctora Isabel
Ortega Sánchez, especialista en virtualidad académica
de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid,
señaló que en el futuro los alumnos universitarios accederán
al conocimiento utilizando interactivamente las nuevas tecnologías
y basándose en gran medida en la educación a distancia.
Advirtió que para lograr lo anterior, ya sea en países
desarrollados o en vías de desarrollo —pues en este campo
ambos tienen los mismos retos y problemas— es necesario el diseño
de contenidos innovadores y la formación del profesorado, de
acuerdo con los contextos del sector educativo de cada país.
“Si no hay formación de profesores, es imposible llevar
a cabo un diseño de contenido adaptado a este tipo de enseñanza”,
pues son quienes, independientemente de los medios, asesorarán
y orientarán la formación de los estudiantes, apuntó.
Equipo transdisciplinario
La licenciada Laura Regil Vargas, docente de la Universidad Pedagógica
Nacional, señaló que el proceso de desarrollo de material
didáctico con nuevas tecnologías debe reconocer las necesidades
del destinatario y coordinar un equipo transdisciplinario de profesionales,
para cubrir el objetivo específico del trabajo.
Los contenidos, agregó, deben conjugarse con un grado multimedia
de interactividad que los haga atractivos y funcionales. Al final, el
material debe someterse a la evaluación rigurosa del usuario
para el que fue creado.
Durante la celebración de este Congreso se llevaron a cabo diversos
talleres, entre ellos el de “Elaboración de Mapas Conceptuales
Digitales”, impartido por la ingeniera Corina Sandoval García,
de la Universidad Anáhuac, y el de “Introducción
y Desarrollo de Cursos en Línea en el Ambiente Virtual de Aprendizaje”,
por el licenciado en educación Antonio Zataray, de la Universidad
de Guadalajara. / Teresa Cedillo Nolasco
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