Comunidades

 Semanario de la UAM

9 de febrero de 2004

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Evaluarán UAM y ELAC el impacto
de nuevas tecnologías de comunicación
en universidades


LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
Metropolitana (UAM) y el European and Latin American Consortium (ELAC) analizarán el impacto y uso de las nuevas tecnologías de comunicación e información en la educación superior, mediante experiencias demostrativas aplicables en programas académicos sobre temas ambientales y de desarrollo sustentable.

El anuncio fue difundido durante la inauguración de la conferencia internacional “El uso de las tecnologías de comunicación e información en la educación superior. Experiencias internacionales”, durante la cual el doctor Luis Mier y Terán Casanueva, rector general de esta Institución urgió a introducir las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para mejorar la formación de los estudiantes y actualizar los sistemas educativos.

Consorcio mundial
El proyecto ELAC, formado por universidades de Dinamarca, España, Gran Bretaña, Costa Rica, Nicaragua y México (UAM), dispone de tres millones de euros que la Unión Europea proporciona para el establecimiento de instalaciones de educación continua en las instituciones latinoamericanas participantes.

En la apertura del encuentro, el Rector General afirmó que las universidades han atendido las transformaciones en este campo, cuidando no sólo que los programas de estudio incluyan en sus contenidos reflexiones sobre esta temática, sino modificando en muchos aspectos las formas tradicionales de transmisión del conocimiento mediante innovaciones didácticas.


Uno de los propósitos de esta Casa de estudios es aprovechar las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s) para atender a un número cada vez mayor de alumnos con sistemas más actualizados, en virtud de que “son elementos importantes para complementar la información y formación de nuestros estudiantes”. Sin embargo, aclaró, una licenciatura o un posgrado no pueden ser impartidos exclusivamente mediante sistemas a distancia.

Al ofrecer un panorama del uso de las TIC’s en las universidades mexicanas, el subsecretario de Educación Superior e Investigación Científica de la Secretaría de Educación Pública (SEP), doctor Julio Rubio Oca, informó que más de 160 mil alumnos de educación superior se encuentran en programas semi-presenciales, lo que representa un siete por ciento de la matrícula total del ciclo escolar 2003-2004 calculada en más de dos millones 500 mil alumnos.

Ampliar cobertura

El funcionario aseveró que la SEP ha destinado más de 100 millones de pesos para lograr que un mayor número de universidades se sume al esfuerzo de presentar proyectos para abrir programas o diseñar material educativo a distancia, lo cual permitirá ampliar la cobertura de servicios educativos universitarios.
En los últimos tres años, dijo, se ha impulsado la modalidad de universidad virtual y la aplicación de nueva tecnología para la impartición de programas educativos en diversas universidades del país.

Un 66 por ciento de los programas virtuales se imparte en las IES públicas, de las cuales 14 por ciento son universidades federales, 10 por ciento estatales, tres por ciento institutos tecnológicos y uno por ciento corresponde al IPN.

Rubio Oca informó que alrededor de 68 por ciento de las universidades públicas cuenta con plataformas tecnológicas para desarrollar programas de educación a distancia, y destacó que en las instituciones de educación superior existe el interés y la voluntad de incorporar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.


Esto permitirá garantizar que para 2005 el sistema nacional de universidades se caracterice por la innovación, actualidad y calidad de sus programas educativos.
El funcionario consideró que para desarrollar programas o proyectos de educación virtual es fundamental conocer los hábitos de estudio de los jóvenes. Para apoyar sus palabras citó un estudio del doctor Adrián de Garay Sánchez, investigador de esta Casa de estudios, según el cual 30 por ciento de los estudiantes lee en promedio entre una y cinco horas a la semana y dedica unas cinco horas a los trabajos escolares, en igual periodo. “En las modalidades de educación no presencial es importante conocer este perfil y tener programas de tutorías más eficaces para que los estudiantes avancen en los tiempos previstos”.

Infraestructura tecnológica

Al presentar los datos de una investigación de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), efectuada el año pasado sobre el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para la “virtualización” de la educación superior en México, la licenciada Diana Cecilia Ortega Amieva, directora general para el Desarrollo Educativo de esa asociación, señaló que 75 por ciento de las 81 centros de enseñanza superior que participaron en el diagnóstico cuenta con equipo para la recepción de la Red Edusat, 40 por ciento con radio y/o televisión educativa y 65 por ciento dispone de salas de videoconferencias.

Esta extensa infraestructura –dijo-- refleja el interés por el uso y la incorporación de los recursos tecnológicos a la educación y añadió que el auge de las tecnologías informáticas ha provocado en las IES la necesidad de allegarse estos equipos. Una prueba de esto es que 96 por ciento de las instituciones posee laboratorios de cómputo y un servidor propio.

En relación con el uso educativo de los recursos tecnológicos, Ortega Amieva informó que 59 por ciento de las IES disponen de software para la comunicación entre alumnos y entre éstos y los docentes, 53 por ciento tiene software para la evaluación académica, 44 por ciento para la virtualización de asignaturas, 33 por ciento para el seguimiento del proceso formativo y 32 por ciento para la realización de tutorías.

Un 80 por ciento de las instituciones participantes en el estudio se preocupa por capacitar a sus docentes en el uso educativo de los medios tecnológicos.
La funcionaria expuso que en la actualidad 41 por ciento de las universidades imparten la modalidad de educación a distancia. Sin embargo, reveló que 50 por ciento de esta aplicación aún está como proyecto, y sólo nueve por ciento de las instituciones carece de la modalidad y no ha proyectado su creación.


Más oferta educativa

El doctor Celso Garrido, investigador de esta Universidad y coordinador ELAC México, consideró que la utilización de estas tecnologías permitirá incrementar la oferta educativa, sobre todo en el área de educación continua y posgrados.

La UAM, adelantó, sopesa la posibilidad de generar un espacio de educación continua a distancia mediante el desarrollo de una plataforma en Internet para la administración de cursos.

El maestro Jorge Alsina Valdés y Capote, coordinador de Educación Continua y a Distancia, expuso que aún falta mucho para que la UAM tenga una licenciatura virtual y manifestó que la Unidad Xochimilco se ha centrado en la aplicación de las TIC’s a la educación continua, seminarios, talleres, cursos de actualización, diplomados y empieza a valorar la idea de desarrollar los posgrados.


En el ámbito de la licenciatura se espera que las TIC’s apoyen las clases presenciales. En el plantel Xochimilco ya operan dos diplomados a distancia, un curso en línea y se está integrando un equipo interdisciplinario para el diseño de procesos. Esto, subrayó, evidencia el avance significativo de la Universidad en el diseño de una plataforma educativa propia.

Nuevas experiencias

El proyecto ELAC favorecerá la realización de una serie de cursos piloto, que no tienen el objetivo de crear una universidad virtual, sino llevar a cabo experiencias demostrativas en la aplicación de las TIC’s con el apoyo de las contrapartes europeas con basta experiencia en estas tecnologías.

Celso Garrido afirmó que la meta de este proyecto es estimular las capacidades humanas y formar un cuerpo especializado en las distintas necesidades técnico-pedagógicas para que, a partir de un pequeño pero efectivo grupo, se pueda llevar a la práctica un plan de expansión y con los años adquirir aptitudes para ofrecer este servicio como ocurre en otras universidades.


El aspecto por impulsar, en asociación con ELAC, es el desarrollo sustentable a nivel municipal, de acuerdo con el modelo de la UNESCO.

Una de las líneas de trabajo es la preparación de un diplomado en capacitación municipal y desarrollo sustentable, dirigido a munícipes y líderes de opinión en las comunidades. “Éste es un programa piloto que se realiza junto con la ANUIES y la Universidad Veracruzana, entre otras instituciones, y que se llevará a un conjunto de municipios del estado de Veracruz”.

La intención, agregó, sería repetirlo en diversas partes del país, con el propósito de impulsar el desarrollo municipal. Si se hace una oferta eficaz y pertinente, sostuvo, se podrá abrir un mercado educativo para la Universidad muy importante, que incluiría a miles de municipios.

El economista indicó que también se trabaja sobre cursos enfocados en los estudiantes y profesores de la Unidad Azcapotzalco, y destacó que este año será prioritario el tema de la capacitación.

El docente del Departamento de Economía aseveró que ELAC es un programa ambicioso de tres años prorrogables y explicó que los recursos otorgados por la Unión Europea se invertirán en la compra de servidores e infraestructura de cómputo. /Javier Solórzano Herrera

 

Crear una sociedad de la información, la meta



LAS EXPERIENCIAS INTERNACIONALES
en el uso de tecnologías de información en la educación superior son diversas. El doctor Niels Thygesen, biológo químico de la Universidad Técnica de Dinamarca y director del Consorcio Universitario Danés para el Ambiente y el Desarrollo, habló de la Cooperación Internacional para Construir Capacidades para el Medio Ambiente Luced-I&UA, un proyecto de cooperación entre universidades iniciado en 1998 y que culminará este año.

El objetivo de dicha iniciativa es unir esfuerzos para crear una sociedad de la información en el campo educativo aplicando tecnologías más allá de las limitaciones regionales.

Las herramientas
También se propone, mejorar la educación a través de la investigación aplicada en el campo del desarrollo sustentable y calidad ambiental, explica el doctor Thygesen. La forma de operar este plan de trabajo continuo es mediante planes de estudio, cursos conjuntos en educación continua y capacitación de maestros con base en una línea de investigación internacional.

También prevé la asistencia al plantel docente y el intercambio estudiantil, así como programas de maestría y doctorado encaminados a una gestión ambiental mejorada.

Todo esto no sería posible sin el uso de las nuevas tecnologías de información, que permitan vencer los obstáculos que representan las distancias y las limitaciones regionales.

Así nació el proyecto ELAC, Consorcio Europeo y Latinoamericano para el mejoramiento de la educación continua en la administración y planeación del medio ambiente.

Cofinanciado por la Comisión Europea, el consorcio busca establecer programas de cooperación intercultural, señaló Thygesen.

Para lograrlo impulsa la creación de instalaciones de educación continua, sistemas de gestión de información para generar fuentes abiertas y accesibles a cualquier usuario, así como el desarrollo de contenidos y visiones pedagógicas específicas en cada región, elementos que en conjunto dan vida a este proyecto de la educación basada en Internet.

La hermana pobre
El doctor José Luis Rodríguez, de la Universidad de Barcelona, recordó que la educación a distancia es la hermana pobre de la educación, por ello el uso de las tecnologías de información y comunicación, han relanzado esta modalidad educativa.

En cuanto a las universidades presenciales estableció que existen problemas relativos a la falta de inversión tecnológica, profesorado formado y carencia de planes de largo plazo, entre otros.


La fuerza de cualquier universidad, señaló, radica en la calidad del profesorado, por lo que instó a investigar más y destinar más recursos para la formación virtual, con énfasis en las alianzas y la cooperación entre universidades e instituciones internacionales.

También recomendó no descartar la apertura hacia un cambio en la cultura universitaria y plantear objetivos alcanzables.
El investigador universitario advirtió que no se deben subestimar recursos en la formación de profesores, pues siguen siendo las universidades presenciales las que más invierten en este aspecto.

La misión de los programas virtuales no debe ser constituirse en empresas de discurso virtual, sino producir conocimientos, pues si bien la diferencia entre el modelo presencial y el virtual es muy fuerte, se irá atemperando.

El doctor Pedro Grasa Soler, vicerrector de Relaciones Interinstitucionales del Sistema del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) e ingeniero industrial egresado de la UAM, señaló que a 60 años de existencia de esa institución, se cuenta desde hace año y medio con la experiencia del campus virtual denominado Tecmilenio.


El ITESM comenzó a utilizar sistemas virtuales satelitales por un problema de comunicación telefónica en el campus ubicado al norte de la Ciudad de México.
Tecmilenio tiene como antecedente la necesidad de contar con carreras en línea para que sus empleados pudieran cursarlas. Sin embargo, el mayor éxito está en la formación de alumnos de posgrado, un área que cuenta con tres mil inscritos, y en educación continua, donde hay alrededor de 300 mil estudiantes merced a un convenio de capacitación y entrenamiento, de alcance nacional, con la Secretaría de la Función Pública.

El doctor Grasa explicó que hace cuatro años inició el proyecto de carreras en línea y se acordó con el estado de Hidalgo que un grupo de siete alumnos de la sierra en la comunidad de Santa Ana, cursara una carrera con este sistema.

La primera generación con estos alumnos concluirá en diciembre de este año, constituyendo así los centros comunitarios de aprendizaje.
Ese sistema evolucionó hacia uno llamado mixto, donde los alumnos pueden asistir a un campus en horario discontinuo debido a que trabajan. El estudiante, por su perfil y necesidades, es quien ha definido el programa de Tecmilenio, basado en el autoaprendizaje y aprendizaje colaborativo, en el que además del tiempo invertido en los estudios, cada semana el alumno procesa un producto a partir del cúmulo de conocimientos.

Con cinco mil alumnos en maestría y dos mil 500 en licenciatura de educación virtual en el ITESM, la eficiencia terminal actualmente es del 47 por ciento. /Alejandra Villagómez Vallejo

 

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