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Semanario de la UAM |
| 2 de febrero de 2004 |
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| Tláhuac, Xochimilco y Milpa Alta, atenazadas por pobreza y enfermedad
Al ofrecer un diagnóstico sobre las condiciones de salud de los vecinos de esas tres demarcaciones, donde la UAM colabora desde el pasado mes de junio por medio del seminario permanente “Primer nivel de atención y salud comunitaria”, el doctor Víctor Ríos Cortázar, jefe de la Coordinación de Primer Nivel de Atención y Salud Comunitaria de este instituto, refirió que la pobreza que golpea a los habitantes del área, potencia las amenazas contra la salud de las personas ante la dificultad para acceder a los servicios médicos. Aporte
de la UAM También adelantó que se conformará un equipo de trabajo en el que participarán las licenciaturas de Medicina, Enfermería y Nutrición y la Secretaría de Salud. El seminario incidirá en la formación de estudiantes capaces de desarrollar modelos de intervención en el primer nivel de promoción de la salud y en la prevención de enfermedades. Además,
será diseñado un plan general de acción y, en una
etapa posterior del seminario, grupos de trabajo integrados por estudiantes
y académicos de licenciaturas de Ciencias y Artes para el Diseño
y Ciencias Sociales y Humanidades colaborarán en aliviar los
graves problemas de salud desde distintas disciplinas. Explosión
demográfica Casi 40 por ciento de las 273 mil 310 familias asentadas en estas tres delegaciones gana entre uno y dos salarios mínimos y 20.7 por ciento obtiene entre dos y tres minisalarios, es decir, 58.3 por ciento de la población percibe el equivalente a menos de tres salarios mínimos, puntualizó Víctor Ríos. Estos datos,
comentó, explican por qué la región es territorio
fértil para las enfermedades transmisibles y crónicas,
aun cuando los padecimientos tengan distintas causas. Los primeros,
por ejemplo, son típicos de las sociedades pobres y los segundos
son más comunes en poblaciones con mayores recursos. Los males crónicos dependen de los cambios de patrones alimentarios. Pese a constituir el último reducto de la capital mexicana donde se practica la agricultura, la zona es habitada por personas cuyo bajo poder adquisitivo las obliga a buscar optimizar el gasto invirtiendo en alimentos baratos, constituidos por carbohidratos, y a casi eliminar la proteína de su dieta diaria. /Alejandra Villagómez Vallejo |
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