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peligro la convivencia democrática con la iniciativa de reformas
y adiciones al Código Electoral del D.F.
LA
INICIATIVA DE reformas y adiciones al Código Electoral
del Distrito Federal, elaborada por la III Asamblea Legislativa del
Distrito Federal (ALDF) e impulsada por el Partido de la Revolución
Democrática es regresiva, carece de una adecuada técnica
legislativa, está mal redactada y hecha al vapor, además
de que se advierten signos de autoritarismo que romperían con
la autonomía del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF).
En lo anterior coincidieron académicos y funcionarios que participaron
en la mesa redonda “¿(Contra) Reforma electoral en el Distrito
Federal?”, organizada por nuestra Universidad y en la que, además,
se pronunciaron en contra de la iniciativa, pues consideraron que también
representa un peligro para la convivencia democrática de la Ciudad
de México.
Contrarreforma
El licenciado Rubén Lara León, consejero del IEDF, afirmó
que nos encontramos ante una contrarreforma electoral, regresiva y antidemocrática,
hecha sin oficio, conocimiento y sin técnica legislativa.
Criticó que en la propuesta se pretenda eliminar el financiamiento
a las asociaciones políticas locales con el argumento de que
representan un gasto excesivo. Explicó que promover esas agrupaciones
—figura que existe en el actual Código Electoral—
costaría dos millones de pesos, “algo así como cinco
mil 600 pesos mensuales para las más de 50 que cuentan con registro”.
El funcionario electoral comentó que dejar sin presupuesto a
estas asociaciones políticas representaría un obstáculo
a una forma de participación ciudadana y a un instrumento para
la difusión de la cultura democrática.
Funcionalidad
El maestro Manuel Larrosa Haro, profesor-investigador del Departamento
de Sociología de nuestra Casa de estudios, aseveró que
la reforma contiene propuestas que podrían afectar la funcionalidad
del IEDF, así como su capacidad para cumplir eficaz y eficientemente
con la encomienda que el proceso democratizador le ha conferido.
En este sentido, afirmó, la iniciativa es inoportuna, pues constituye
una suerte de urgencia legislativa que no se puede justificar en razón
de los buenos resultados entregados por el IEDF a la sociedad y, sobre
todo, porque ha estado fundamentada por razones no explícitas
en el proyecto, o al menos no inferibles en éste.
El docente expuso que el proyecto de reforma carece de una adecuada
técnica legislativa, pues no hay correspondencia entre las consideraciones
generales y las explicaciones particulares de las reformas que se proponen
e incluso no hay fundamentación ni de jure, ni de facto.
Credibilidad en riesgo
El doctor Germán Pérez Fernández del Castillo,
investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
de la UNAM, mencionó que el argumento económico que se
esgrime en la propuesta de reforma sólo representa un ahorro
de 40 millones de pesos que, comparados con el endeudamiento del gobierno
capitalino (de más de 30 mil millones de pesos), parece ridículo.
Es absurdo, sugirió, que por un elemento de austeridad mal entendido
se ponga en riesgo el procedimiento y la credibilidad de las elecciones,
ya que entraríamos en un juego de saber cuánto vale la
democracia y la legitimidad de los gobernantes.
El maestro Juan Luis Hernández, director de la licenciatura en
Ciencia Política y Administración Pública de la
Universidad Iberoamericana, destacó que las reformas al código
electoral del Distrito Federal tienen un sesgo que nos puede regresar
al autoritarismo que parecía desterrado con esta transición
a la democracia. / Javier Solórzano Herrera
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