Comunidades

 Semanario de la UAM

12 de enero de 2004

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Constituyen los trastornos del sueño, un serio problema de salud pública

LOS TRASTORNOS DEL sueño son considerados la segunda causa de accidentes automovilísticos, y su tendencia va en aumento, pues un elevado número de personas desconoce que presenta alguno de estos padecimientos.

Desafortunadamente, el problema no radica sólo en la desinformación sobre el tema —como una afección de la salud—, también se relaciona con la carencia de espacios adecuados para atender esos trastornos.

En nuestro país existen aproximadamente 20 clínicas dedicadas a la atención de los trastornos del sueño —las cuales iniciaron sus servicios a partir de 1998— a diferencia de los cientos de instalaciones estadounidenses que operan desde hace varias décadas.

Ante la falta de instituciones que atiendan estos padecimientos, nuestra Casa de estudios inauguró recientemente una Clínica del Sueño, en la cual se estudiarán las alteraciones de esta vital función en niños y adultos. Se brindará servicio a pacientes de hospitales del sector salud y a la comunidad en general, con el fin de diagnosticar las diversas manifestaciones de trastornos nocturnos.


Clínica del Sueño
En este nuevo espacio del Área de Investigación de Neurociencias, inaugurado por el doctor José Lema Labadie, rector de la Unidad Iztapalapa, se analizarán los trastornos del sueño, ya que la salud humana y, por ende, el desarrollo óptimo de sus actividades cotidianas son afectadas por diversas enfermedades que aparecen durante la etapa del sueño —que abarca la tercera parte de la vida del individuo—, como la apnea (pausa respiratoria que se presenta durante 10 segundos y hasta tres minutos y puede provocar problemas cardiovasculares y pulmonares), el ronquido, los movimientos de extremidades, la enuresis (orinar en la cama) y el bruxismo (tallarse los dientes).

El doctor Javier Velázquez Moctezuma, profesor-investigador del Departamento de Biología de la Reproducción y responsable de la Clínica del Sueño, consideró que en el país se desestima lo que sucede cuando el individuo duerme, y aunque la mayoría de estos padecimientos puede sanar, la gente no los atiende.

Aseguró que la misión del sueño es restaurar al individuo, y que si ello no se produce adecuadamente, los sistemas del organismo no funcionan de manera óptima, es decir, se afectan desde las hormonas y los neurotransmisores, hasta la conducta y la salud.

Indicó que desde hace 30 años, los grupos internacionales, estudiosos de este campo, identificaron las enfermedades del sueño, registrándose cerca de 80 trastornos, mientras que antes sólo se consideraban principalmente dos: la falta (insomnio) o el exceso (hipersomnia) del sueño.


Considerable demanda
El doctor Velázquez Moctezuma, presidente de la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño, informó que los servicios que ofrecerá esta Clínica ayudarán a satisfacer la considerable demanda que tienen su símil de la UNAM, así como la Secretaría de Salud, la cual enviará a determinados pacientes para su atención, cuya procedencia será principalmente el Hospital General.

Indicó que el primer proyecto de investigación que realizarán en este espacio, en colaboración con el Hospital Psiquiátrico Samuel Ramírez, tiene como objetivo estudiar las alteraciones del sueño de los niños que sufren depresión y, posteriormente, atenderán a adultos esquizofrénicos, psicóticos o con problemas neurológicos.

Informó que actualmente en la nueva clínica se desarrollan los trazos computarizados de niños normales, lo cual será el punto de comparación con los casos de infantes deprimidos. Sostuvo que el estudio del sueño puede contribuir al diagnóstico preciso de depresión que, una vez corregido, permitirá observar si fueron eliminadas las alteraciones.

Monitoreo cerebral
En cuanto a la atención a la comunidad en general, las psicólogas Guadalupe Terán Pérez y Yoaly Arana Lechuga, operadoras del equipo utilizado para medir este tipo de trastornos, informaron que a las personas que acudan con posibles alteraciones del sueño se les hará una historia clínica, que incluye un cuestionario y una entrevista para identificar la problemática y sus orígenes (se analizan hábitos de sueño, ritmo de vida, entre otros aspectos).

Comentaron que en caso de presentar algún problema, los pacientes serán sometidos al estudio polisomnográfico, que consiste en monitorear la actividad cerebral durante ocho horas mientras duerme, valorándose además las actividades respiratoria, cardiaca y motora (los movimientos de las extremidades, del mentón y de los ojos).

Por medio de electrodos, que se colocan principalmente en la cabeza del paciente y en diversas partes del cuerpo (ojos, mentón, torax, extremidades), se capta la información, la cual es procesada en un amplificador y, posteriormente, se observa y analiza en la computadora.


Higiene del sueño
Los especialistas estudiarán cuánto tiempo tarda el paciente en llegar y pasar por las diferentes etapas del sueño (ligera, de ondas lentas y movimiento ocular rápido), el número de despertares, activaciones cerebrales y alteraciones respiratorias que se producen mientras duerme.

Explicaron que con los datos obtenidos se determinará cuáles son las características de los trastornos y se elaborará un diagnóstico. Explicaron que en ocasiones sólo es necesario dar indicaciones para que los pacientes tengan una higiene del sueño, que consiste en mantener las condiciones adecuadas en el lugar donde duermen, y regular los horarios o acciones que provocan un descontrol en su organismo, como sería tomar e ingerir activadores (refrescos de cola, café, cenas abundantes, chocolates, cigarros), hacer ejercicio vigoroso, ver televisión y leer por tiempos prolongados durante la noche.

Tras comentar que el sobrepeso también provoca trastornos respiratorios, recomendaron tomar baños con agua tibia, comer plátano —rico en leptina (sustancia inductora del sueño)—; además de no pensar en los problemas ni en las actividades pendientes.

Explicaron que en caso de manifestar trastornos físicos, los pacientes serán canalizados a los especialistas como el neurólogo, otorrinolaringólogo, neumólogo, psiquiatra, psicólogo y nutriólogo.
El costo de la consulta en la Clínica del Sueño dependerá de los resultados de un estudio socioeconómico. / Rosario Valdez Camargo

Los interesados en atenderse en esta
clínica podrán obtener informes
o concertar citas a los teléfonos
5804 4600, extensión 2727
y 5804 4704

Respaldará los trabajos de la Clínica del Sueño un excelente equipo de especialistas

El Área de Neurociencias, cuyos investigadores respaldan el trabajo que se realizará en la Clínica del Sueño de nuestra Universidad, está integrada por 10 profesores-investigadores, la mayoría tiene grado de doctor y están inscritos en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Algunos miembros de este grupo forman parte de la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño, integrada por 500 especialistas de todo el país.

Desde hace más de dos lustros conjuntan sus esfuerzos para generar nuevos conocimientos en este campo, soporte que sirvió para la creación de la Clínica del Sueño de la UAM.


Entre las líneas desarrolladas por este equipo destacan los estudios sobre los mecanismos que regulan el sueño MOR (Movimiento Oculares Rápidos), que es la etapa en la cual el cerebro está en un estado funcional diferente a las etapas de vigilia y de sueño de ondas lentas. Asimismo, han estudiado el efecto del estrés sobre el patrón del sueño. Han identificando que ciertas formas de estrés (frío, inmovilización, privación selectiva del sueño) modifican la cantidad del sueño MOR que se presenta consecutivamente.

Otra investigación que han realizado analiza los cambios en el patrón del sueño durante una depresión, empleando modelos de animales (ratas). Han podido establecer que las alteraciones del sueño que se observan en los pacientes deprimidos se pueden reproducir en animales.

Este grupo de especialistas ha sido galardonado en cuatro ocasiones. El reconocimiento más reciente —dos años— es el “Premio a las Áreas de Investigación” que otorga esta Casa de estudios. / Rosario Valdez Camargo

Recomendaciones para mejorar el sueño (Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño)

• La mejor forma para no poder dormir bien es preocuparse en exceso por su mal sueño.
• El tiempo adecuado de sueño en un adulto es de siete a ocho horas. Sin embargo, existen variaciones importantes en cada persona.
• El sueño no puede forzarse. No trate de dormir cuando no sienta sueño. No permanezca en la cama más de 15 minutos.
• Evite leer, ver televisión o comer en la cama, ya que estas actividades condicionan a su organismo a que permanezca despierto.
• No duerma en exceso los fines de semana, procure levantarse SIEMPRE a la misma hora, y que sea temprano. Procure acostarse a las 24:00 y levantarse a las 7:00 horas todos los días.
• Trate de mejorar el ambiente donde duerme: Una cama confortable, disminuir el ruido y regular la temperatura, la luz y la humedad.
• No modifique su peso bruscamente.
• No cene en exceso ni tampoco se acueste sin comer algo ligero. Trate de tomar los últimos alimentos (incluyendo líquidos) por lo menos dos o tres horas antes de ir a la cama.
• Dos horas antes de acostarse, tómese 15 minutos y haga una lista de pendientes del día siguiente (seleccione un lugar fuera de su recámara). Una vez listados, escriba lo que va a hacer para resolverlos, por orden de importancia.
• Trate de exteriorizar los conflictos y su angustia o preocupaciones
• Establezca una rutina o “ritual” antes de acostarse y trate de ser constante y regular con el horario de esta rutina.
• Algunas sustancias de uso común pueden estar afectando su sueño: café, refresco de cola, cigarrillos y el consumo de alcohol.
• Algunos medicamentos que utiliza para otros problemas de salud pueden interferir con su sueño, platíquelo con su médico.
• Aprenda alguna técnica de relajación, de control de estrés o tensión, y practíquela cotidianamente, en especial al momento de acostarse.

 

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