Comunidades

 Semanario de la UAM

15 de diciembre de 2003

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Necesaria una reforma estructural integral que impulse la economía nacional

LAS ACADÉMICOS Y ESPECIALISTAS de nuestra Universidad y de otras instituciones de educación superior coincidieron en la necesidad de una reforma estructural integral que impulse la economía nacional y se pronunciaron, aunque con diferentes matices, por intensificar el debate sobre si las privatizaciones, el aumento de impuestos o la flexibilidad laboral serán suficientes para alcanzar el nivel de desarrollo económico y social que el país requiere.

Reunidos en la Casa del Tiempo durante el foro-debate “Las Reformas Fiscal, Laboral y Energética. ¿Soluciones para el Desarrollo de México?” —organizado para celebrar el 20 aniversario de la revista Economía Teoría y Práctica— los investigadores documentaron las insuficiencias de enfoque con que se está tratando de impulsar esos cambios y demandaron que se realicen con un sentido de largo plazo y, sobre todo, que atiendan las necesidades de crecimiento del país.

El doctor Carlos Rozo Bernal, director y fundador de la publicación, estableció que el proceso de transición política por el que atraviesa el país, torna más complejo el escenario porque se politizan reformas que, si bien no van a resolver todos los problemas, sí van a contribuir a hacer más fáciles los cambios estructurales que requiere el país.


Contexto de diferencias
Rozo Bernal, profesor-investigador del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco, consideró lamentable que estos cambios se discutan en el contexto de las diferencias que se presentan dentro de los partidos y no en la búsqueda del beneficio hacia el resto de la sociedad. La discusión hasta el momento, subrayó, está más en función del cambio presidencial y de una lucha de poder.

Aseguró que las reformas no plantean cambios de largo plazo, pues cuando se habla de reforma fiscal no sólo se trata de cómo allegar más recursos al Estado, sino de cómo el sistema fiscal debería promover el desarrollo del país mediante incentivos a la pequeña y mediana empresa, así como de promover otros sectores en los que el país puede tener ventajas comparativas.

El organizador del foro-debate indicó que en el futuro se necesita de una reforma integral que siente las bases para un desarrollo sustentable y de más largo plazo, y que podría consistir en mecanismos que mejoren el ingreso de la población para que el mercado interno funcione más ampliamente y tenga mayor demanda.

No podemos depender de la demanda del extranjero y que la economía se apoye sólo en la exportación. Las tres reformas —fiscal, energética y laboral— deben estar encaminadas a una mayor organización y desarrollo internos, señaló.

Reforma energética
En cuanto a la reforma energética, la maestra Guadalupe Huerta Moreno, docente del Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco, aseguró que una reforma en la que la participación estatal se presenta como un obstáculo para su desarrollo es regresiva y no sólo desconoce la contribución histórica que las empresas energéticas nacionales han hecho al crecimiento del país, sino que también niega el esfuerzo del sector público por crear un ambiente propicio para la operación de la planta industrial.

Mencionó que uno de los argumentos para privatizar el sector energético es la limitación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que controlan el sector energético del país, pero aclaró que aquélla no se deriva de la operación propia de las empresas, pues son altamente rentables y un negocio jugoso.


Para ubicar la importancia del sector indicó que Pemex es el séptimo productor de petróleo crudo en el mundo, con una producción de 3.3 millones de barriles; es el noveno lugar en términos de reservas probadas con más de 25 millones de barriles, además de que cuenta con 45 mil millones de pies cúbicos de gas natural, que sitúan a la paraestatal como la novena productora mundial.

Precariedad financiera
En el caso del sector eléctrico, subrayó, la capacidad instalada de generación en el 2002 equivalía a más de 40 mil megawatts (MW), de los cuales la CFE produce más de 36 mil y los productores independientes sólo tres mil 486. Esto permitió, dijo, que entre 2001 y 2002, la CFE vendiera directamente al público, a LyFC y como exportación, un total de 170 mil 291 MW.

Huerta Moreno ubicó la precariedad financiera de ambas entidades en que, por ejemplo, al cierre de 2003 Pemex pagará por impuestos cerca de 360 mil millones de pesos, lo que representa un aumento de 38 por ciento respecto del año anterior.

“Esto explica lo que ha ocurrido con las finanzas de Pemex, que en los últimos 10 años ha pagado en impuestos entre 50 y 60 por ciento del total de sus ingresos. La magnitud de la precariedad financiera que significa su régimen fiscal se comprende mejor al considerar que desde 1998 ha obtenido rendimientos negativos”.

En tanto que la CFE, apuntó, desde 1992 no recibe transferencias directas del gobierno federal y los recursos públicos considerados como subsidios para tarifas son virtuales, ya que simplemente se bonifican contra el aprovechamiento.

“A pesar de su solvencia económica, al final de 2002 la deuda del CFE alcanzó 211 mil 135 millones de pesos equivalentes al 41.66 por ciento del valor total de sus plantas y equipos”, agregó.


Régimen oneroso
Tras reconocer que el régimen fiscal al que están sujetas estas empresas es demasiado oneroso como para que sobrevivan, expuso que los problemas financieros del sector se agravan por la escasez de créditos internacionales, que en los últimos 10 años permitieron que el Banco Mundial sólo haya otorgado dos créditos para infraestructura, así como por las reducciones en la inversión pública, derivada de los programas de saneamiento en las finanzas públicas, cuyo crecimiento se estima en uno por ciento.

La jefa del área de investigación Estado, gobierno y políticas públicas aceptó que es necesario hacer modificaciones al sector energético, pero aclaró que éstas deben ser acordes con las condiciones internacionales, pero sobre todo en función de las características y necesidades del país.

Es prioritario, subrayó, que una reforma del sector atienda los diversos tipos de mercado de energía que requiere México, así como dotar a todos los consumidores de energía eléctrica, “porque al final resulta que se lleva a cabo la reforma, pero los consumidores no tienen para pagar sus tarifas eléctricas”.


Reforma fiscal
En torno a la reforma fiscal, el doctor Carlos Urzúa, profesor del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), indicó que el gobierno centra sus esfuerzos en el incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) cuando debería proponer gravámenes que contribuyan a recaudar recursos sustanciales.

Indicó que el IVA representa entre 30 y 35 por ciento del capital que ingresa a las arcas del gobierno y explicó que dicho impuesto causa una inflación considerable en la economía nacional y el peso del mismo recae en las clases medias y bajas.

El docente recomendó que el IVA mantenga diferentes porcentajes, como sucede en países europeos, como Francia y Alemania, donde no se gravan todos los productos por igual, sino que se permite un margen diferencial para que los productos que representan un lujo tengan un impuesto mayor que los de consumo habitual.

El especialista aseguró que el impuesto de ocho por ciento sobre Intermediación, Producción e Importación (IPI), propuesto por el PRI, golpeará directamente al consumidor, sobre todo a las clases medias y bajas.


Los empresarios, explicó, solventarán el costo operativo con el aumento al precio por unidad a los consumidores, afectando a la población mexicana con un alza en los precios de entre seis y ocho por ciento.
Gasto federal

En tanto, el licenciado David Colmenares, especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró que los estados y municipios representan tres cuartas partes del gasto federal; es decir, se invierte en ellos alrededor de 1.5 pesos por entidad, mientras que el gobierno federal utiliza un peso.

Destacó que más que una reforma fiscal, se requieren mecanismos eficaces para la recaudación de impuestos en los estados y municipios para que, a su vez, éstos puedan sufragar sus gastos en mayor medida.
En el caso del gobierno del Distrito Federal, el economista indicó que cubre alrededor de 50 por ciento de sus gastos de lo que recauda por predio y agua, debido a las reformas realizadas contra la corrupción y la modernización en los sistemas de cobro.

Desafortunadamente, la mayoría de los estados, estimó, dependen del presupuesto que se les otorga, por lo que el gobierno tiene necesidad de aumentar impuestos o crear nuevos para solventar el gasto que representa la construcción de obras, salud y educación.

Evaluación de políticas
Al dictar la conferencia magistral “Evaluación de las Políticas de Cambio Estructural (CE) en la Economía Mexicana”, el doctor Etelberto Ortiz Cruz, docente del Departamento de Producción Económica, aseguró que éstas han sido un fracaso porque no han proporcionado nada de lo que prometieron, aunque reconoció que el único éxito ha sido el aumento de las exportaciones que pasaron de representar cinco por ciento del PIB en 1980 a 35 por ciento en 2000.


El economista expuso que fundamentar el desarrollo económico en las exportaciones es un error, ya que éstas no han sido un motor de crecimiento y, en cambio, se ha producido una sobrevaloración cambiaria que en el mediano plazo se convertirá en un asunto inmanejable.

Uno de los grandes problemas que ha generado, comentó, es el aumento del trabajo precario que en los últimos 20 años se ha incrementado de ocho por ciento en 1982 a 20 por ciento en 2002. Se estima, agregó, que hoy en día hay más gente empleada en el sector informal —con alrededor de 17 millones de personas— que en el formal, donde hay 15 millones.

El investigador sostuvo que se requiere una reforma fiscal eficiente, pero no la que plantea un esquema que hace pagar impuestos sólo a los pagadores cautivos y deja tranquilos a quienes no cumplen con sus obligaciones fiscales.

Desajuste laboral
El doctor Isaac Katz, del Departamento de Economía del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), estableció que México es un país diferente al de hace 18 años, pues pasó de un modelo de economía cerrada o protegida a uno de economía abierta, lo cual implicó un cambio en los precios relativos de los bienes.

Estableció que la legislación laboral fue diseñada para una economía protegida y con un modelo de sustitución de importaciones y de subsidios gubernamentales, pero hoy esta situación se volvió inconsistente con la economía abierta que tiene México.

Este nuevo contexto, explicó el catedrático, ha llevado a un problema estructural de empleo: 25 por ciento de la población económicamente activa (PEA) de zonas urbanas trabaja en la informalidad, es decir, son empleos de mala calidad, baja productividad y muchos de ellos enfocados a manufacturas primarias y servicios.

Katz señaló que se abrió la economía, pero sin adecuar la legislación laboral. La Ley Federal del Trabajo cuenta con mil artículos, que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social aceptó que no pueden ser del todo cumplidos. De aquí que sea necesario establecer una legislación que refleje las nuevas condiciones de la economía mexicana.


Economía. Teoría y Práctica,
20 años

EL DOCTOR LUIS MIER Y TERÁN CASANUEVA, rector general de la UAM, dijo que en este foro se cristaliza el esfuerzo por colaborar en el desarrollo de nuestro país, al ejercer lo que todo espacio universitario debe impulsar: el pensamiento, la palabra y el diálogo.
Aseguró que al hacer lo que nos ha encargado la sociedad, es decir, reflexionar y discutir bajo los imperativos de la vida académica, lograremos encontrar soluciones a la realidad que enfrentamos. Sin embargo, reconoció que también es nuestro el compromiso de traspasar las barreras del lenguaje especializado para alcanzar a la sociedad más amplia, sumamente interesada por esta problemática.
Por ello —destacó— la revista Economía Teoría y Práctica ha hecho un gran esfuerzo y para conmemorar sus 20 años de trabajo ha decidido participar en uno de los debates más complejos de la realidad mexicana actual. “En ello tiene su mayor mérito, pues demuestra que su función, su compromiso, es hacer de la reflexión una forma de participar en las problemáticas más graves de nuestros tiempos”.
En entrevista para el Semanario de la UAM, el doctor en economía Carlos Rozo Bernal señaló que el propósito de la revista, desde sus inicios, ha sido difundir el conocimiento económico que se genera en la Universidad, promover la discusión y proponga el debate sobre temas importantes para la economía del país.
Añadió que también se promueven trabajos no sólo de investigadores de la UAM sino de otras universidades, tanto del país como del extranjero.
Por una mayor difusión
Uno de los cambios es la publicación de artículos en inglés lo cual no se había hecho, pero dado el proceso de globalización y el interés por difundir la revista en el extranjero se ha tornado necesario incluirlos de manera sistemática desde hace dos años.
Hasta el momento, explicó, la revista —cuyos consejo y comité editoriales están formados por especialistas de la tres unidades— se envía a bibliotecas de universidades públicas y privadas en México, Estados Unidos y Europa, específicamente a los departamentos de Economía y de Relaciones Internacionales, así como a departamentos especializados en programas para América Latina en estas instituciones educativas.
En cuanto a sus expectativas como director de la publicación, el economista dijo que espera hacer de la revista un documento de consulta internacional y registrarla en diferentes medios de difusión, índices internacionales y establecerla como una publicación de excelencia ante Conacyt. / Javier Solórzano, Alejandra Villagómez y Alejandra Pérez

 

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