Desarrollarán
reactor electroquímico que descontamine la zona de Lechería
CERCA DE 75 MIL toneladas del tóxico cromo hexavalente
están expuestas al aire libre en la zona de Lechería,
Edomex, lo cual constituye un riesgo para la salud, pues se trata de
un compuesto que puede producir daños incalculables e impredecibles,
ya que es cancerígeno y mutagénico, y con la precipitación
pluvial (lluvia) es arrastrado a los mantos acuíferos.
Ante este panorama, profesores-investigadores del Departamento de Materiales
de la Unidad Azcapotzalco, propusieron métodos de Ingeniería
Ambiental in situ, que incluyen el desarrollo de un prototipo de reactor
electroquímico para remover el cromo hexavalente que expiden
los restos la empresa Cromatos de México. Esta metodología,
según sus cálculos, tendría un costo aproximado
de 50 millones de pesos.
Al reconocer que no existe un reactor en el mercado para las dimensiones
en que se requiere, los investigadores informaron que estarían
en condiciones de planearlo y diseñarlo en aproximadamente cuatro
meses, ya que una de sus líneas de trabajo es el diseño
de prototipos de reactores electroquímicos para reducir la presencia
de contaminantes.
De acuerdo con los análisis que realizó este grupo de
académicos, el grado en que este compuesto sobrepasa la norma
oficial oscila entre 600 y mil veces, lo que representa serios problemas
de salud para la población.
Aunque este tóxico fue abandonado por la empresa Cromatos de
México —hace más de 20 años, cuando cerró
sus puertas— aún no existen acciones concretas para resolver
el problema, a pesar de que el plan de restauración del medio
ambiente en la zona se dio a conocer el año pasado.
Metodología
El doctor Mario Alberto Romero Romo, especialista en Corrosión,
resaltó que los métodos que ellos proponen se realizarían
en el lugar, lo que optimiza costos, además de que se evita una
mayor contaminación.
Comentó que el primer paso para estudiar el problema de la contaminación
de los suelos en dicha área fue la recopilación de muestras,
la cual fue realizada con el apoyo de alumnos de la licenciatura de
Ingeniería Ambiental; posteriormente, informó, se efectuaron
procedimientos de extracción de cromo hexavalente y se observó
que es viable su remoción.
En entrevista, el doctor Manuel Palomar Pardavé, especialista
en Electroquímica, explicó que para comprobar la viabilidad
de este proceso en el laboratorio, las muestras de los suelos se pusieron
en columnas de lixiviación, las cuales están integradas
por tubos —colocados horizontalmente— con orificios de entrada
y salida de agua; al aplicar con presión el líquido, éste
arrastra el cromo hexavalente por los orificios de salida hasta la entrada
de un reactor electroquímico.
Indicó que gracias a este proceso se reduce el cromo hexavalente
a cromo trivalente, lo cual representa una disminución de la
contaminación, ya que es mil veces menos tóxico. Dijo
que en el reactor, el cromo trivalente se precipita, quedando confinado,
momento en que es posible removerlo del agua totalmente.
Ambos académicos del Área de Ciencias de los Materiales
sostuvieron que esta metodología puede ser aplicada en los suelos
contaminados en la región. Primero podría ser removida
la tierra y tratarla conforme al procedimiento descrito.
Señalaron que una propuesta alternativa sería agregar
al terreno sustancias reductoras de tipo orgánico, por ejemplo,
hidratos de carbono capaces de disminuir el estado de oxidación
del cromo hexavalente, por lo que ya estudian cuáles serían
las óptimas. / Rosario Valdez Camargo

|