Comunidades

 Semanario de la UAM

3 de noviembre de 2003

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Analizan estrategias del Plan para
el Desarrollo del Posgrado Nacional

Aguascalientes, Ags. CON LA PRESENTACIÓN del Plan para el Desarrollo del Posgrado Nacional y el compromiso de apoyar e impulsar el conocimiento científico, tecnológico y humanista, mediante el fortalecimiento a los estudios de este nivel, así como la aplicación de una estrategia nacional de autoevaluación elaborada por las propias instituciones se realizó aquí el “XVII Congreso Nacional de Posgrado” organizado por nuestra Casa de estudios, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Veracruzana (UV), la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), y el Consejo Mexicano de Estudios de Posgrado.

Directivos de estudios de posgrado y académicos de más de 46 instituciones de educación superior (IES), públicas y privadas, se reunieron los días 27 y 28 de octubre en la UAA para delinear la situación actual de este nivel, así como las posibles estrategias de desarrollo.
Entre los aspectos analizados destaca la urgencia de contar con un financiamiento equilibrado y estable que permita satisfacer las necesidades no resueltas y las que deriven del crecimiento de la matrícula.

Se hizo énfasis en que la eficiencia terminal no debe ser criterio fundamental para ingresar al Programa Nacional de Posgrado (PNP) porque esto puede dañar la calidad académica de los programas, ya que existe el interés y el objetivo de las universidades por incrementar el número de egresados con un alto nivel académico, pero no mediante una presión excesiva para asignar los recursos.
Sobre la evaluación —punto en el que persisten diferencias entre las IES y las autoridades educativas— se dijo que, en efecto, ésta debe ser un aspecto permanente, tanto interna como externamente, pero los criterios tienen que discutirse entre las IES y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), por lo que se propuso la obligatoriedad para que todos los estudios de posgrado del país sean evaluados y no sólo los que lo decidan de manera voluntaria.

Importancia de la evaluación
El doctor Eduardo Carrillo Hoyo coordinador general de Vinculación y Desarrollo Institucional de nuestra Universidad, expuso que vamos en camino hacia un posgrado más sólido y más consciente de la importancia de la evaluación, tanto interna como externa, y estimó como prioritario establecer políticas para determinar qué posgrados deberían cerrar, sin que sea un parámetro para definir la cantidad de recursos que se le habrán de destinar. A una institución, agregó, no se le debe medir por el número de posgrados que tiene, sino cuántos de ellos son de excelencia.

En los próximos años, aseguró, veremos menos posgrados, pero con mayor calidad y estimó que la cuestión es cómo lograr una mayor cobertura de becas, tal vez buscando fuentes de financiamiento que no sean necesariamente de carácter público, pero para ello, reafirmó, se requiere de calidad más allá de que un programa esté o no en un padrón de excelencia

Análisis profundo
En este contexto, la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez directora de Estudios de Posgrado de la UNAM, dijo que es necesario un análisis profundo de los criterios de acreditación de las becas y recursos que la SEP y el Conacyt asignan a los programas de posgrado, en particular, el peso que estos organismos otorgan a indicadores tales como la eficiencia terminal.

“Es pertinente preguntarse si los resultados de la evaluación que hacen SEP y Conacyt del posgrado son efectivamente los que determinan el monto del financiamiento que se asigna a los programas, o si es la propia capacidad de financiamiento de esa instancia la que define los resultados de la evaluación”.

 

Estado actual
.Durante el encuentro se hizo evidente que el posgrado en su conjunto, con todo y su gran crecimiento, sigue ocupando la parte más pequeña de la pirámide educativa, ya que de una matrícula de educación superior de 2.35 millones de alumnos en el presente ciclo escolar, sólo 148 mil, alrededor de 6.3 por ciento, realizan estudios de posgrado y de éstos sólo siete por ciento lo hace en el nivel de doctorado, según lo manifestó el maestro Jorge Luis Ibarra Mendívil, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

Mencionó que con la nueva política para el posgrado se ha incrementado 52 por ciento el número de programas reconocidos y apoyados, al pasar de 431 en el Padrón de Excelencia a 645 en el Programa para el Fortalecimiento del Posgrado Nacional (PFPN), de los cuales 372 están en el Programa Integral de Fortalecimiento del Posgrado (PIFOP) y 204 en el Padrón Nacional de Posgrado (PNP).

Ibarra Mendívil dijo que a pesar de este aumento considerable, un gran número de posgrados siguen al margen de los apoyos que ofrece este programa, aunque reconoció que creció el número de instituciones apoyadas, al pasar de 67 a 95 y al tener una mayor cobertura geográfica.

Financiamiento del posgrado
En lo anterior coincidió el doctor José Lema Labadie, rector de la Unidad Iztapalapa, al señalar que el cambio en las políticas de apoyo a los posgrados, impulsado por el Conacyt desde 2001, ha resultado en la aportación de mayores recursos a cada vez más programas, así como la descentralización y distribución de los recursos hacia instituciones del interior de la República.

Al dictar la primera conferencia magistral del “XVII Congreso Nacional de Posgrado 2003”, Lema Labadie manifestó que a pesar de que han sido positivas estas modificaciones es importante repensar el financiamiento del posgrado en términos de un proyecto nacional a mediano y largo plazos y no sólo en esfuerzos de dos o tres años.

Expuso que uno de los cambios significativos de las políticas de apoyo en el posgrado es que las universidades estatales cuentan con 67 por ciento de programas inscritos en el PIFOP, mientras que las IES del Distrito Federal y área metropolitana, 33 por ciento. Aunque reconoció que estas últimas tienen un porcentaje más elevado de programas que han ingresado al Padrón de Excelencia, ya que cuentan con 59 por ciento contra 41 por ciento de las universidades estatales.

De igual modo, al presentar el diagnóstico del posgrado en el país, se advierte que México es uno de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos con el menor número de graduados de doctorado por año con apenas mil 069 contra 45 mil de Estados Unidos, seis mil de Brasil y seis mil 350 de Canadá. La desproporción también se advierte en el índice de graduados por Población Económicamente Activa (PEA) que es de 0.04 por ciento en nuestro país, mientras que en la Unión Americana alcanza 0.31 por ciento y en Canadá 0.39 puntos porcentuales.

Se informó que el posgrado nacional tiene una matrícula reducida, principalmente en el nivel de doctorado, el cual representa siete por ciento del total, en tanto que las maestrías tienen 70 por ciento y los estudios de especialización 23 por ciento.

Se destaca, asimismo, que la mayor parte de la matrícula se mantiene en el área de las Ciencias Sociales y Administrativas con 46.2 por ciento, mientras las Ciencias Naturales y Exactas y las Ciencias Agropecuarias representan 5 y 2.1 por ciento, respectivamente. En relación con la calidad desigual en los programas se señala que de los cuatro mil 500 que hay en el país, sólo 600 son considerados como de calidad. / Javier Solórzano Herrera

Propuesta común: Plan para el Desarrollo
del Posgrado Nacional

Aguascalientes, Ags. Ante más de 700 congresistas que participaron en las mesas redondas del Congreso realizado en esta ciudad, se presentó el Plan para el Desarrollo del Posgrado Nacional, cuyo propósito es contar, en el año 2013, con un sistema con proyección internacional, que permita a los egresados de los diferentes niveles (especialidad, maestría y doctorado) responder a las necesidades cambiantes del entorno regional y nacional, así como ser competitivos en el ámbito mundial en el quehacer científico, humanístico, tecnológico y artístico. Todo con la finalidad de consolidar el crecimiento del país con equidad, calidad y pertinencia.

Para lograr estos propósitos, se requiere la expansión y crecimiento del posgrado, así como la consolidación de los procesos de investigación y de la conformación de redes de cooperación académica, de la gestión de los programas para el mejoramiento de la calidad, además del fortalecimiento de los procesos de vinculación, gestión de la innovación y la armonización de la normatividad de las IES.

Un punto importante para la consecución de estos fines es, según el Plan, la evaluación integral permanente, la promoción de los procesos de formación complementaria utilizando los medios electrónicos y a distancia, así como el aspecto del financiamiento.

Generación de indicadores
En el documento —propuesto por la UAM, UNAM, IPN y otras 22 instituciones de educación superior y que contó con el apoyo de las más de 46 instituciones que acudieron al congreso— se indica que el Consejo Mexicano de Estudios de Posgrado (Comepos) ha impulsado una propuesta de autoevaluación, surgida en las propias IES, como complemento a la evaluación externa, y que promueve la generación de indicadores cuantitativos y cualitativos del desempeño académico.

La evaluación, se menciona, debe buscar la calidad de la educación desde dos dimensiones básicas. Una que hace referencia al objeto de estudio y la que se refiere al contexto social de desarrollo.

El documento sostiene que el posgrado muestra un excesivo centralismo, una baja eficiencia terminal, falta de vinculación con las necesidades sociales y del aparato productivo, estructuras curriculares rígidas y un financiamiento inadecuado. En estas circunstancias, se establece que la misión del Plan es la de formar científicos, humanistas, tecnólogos y artistas competentes internacionalmente. Capaces de generar, transmitir, aplicar e innovar el conocimiento.

Se sugiere que mediante programas educativos de alta calidad, las especialidades, maestrías y doctorados sean académicamente pertinentes y socialmente relevantes en las distintas áreas y enfoques disciplinarios, inter y transdisciplinarios, ya que su interés local, regional, nacional e internacional, promueve el desarrollo humano, económico y social del país.

Expo-Posgrado


En el marco del “XVII Congreso Nacional de Posgrado 2003”, se realizó la Expo-Posgrado, en la que 50 IES públicas y privadas presentaron su oferta de estudios en 60 módulos instalados en el campus de la universidad sede del Congreso. La afluencia de visitantes fue de alrededor de cuatro mil personas, entre congresistas y alumnos, tanto de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), como de otras instituciones educativas del estado.

La UAM distribuyó información general y particular de los 65 programas de posgrado con que cuenta. Los visitantes recibieron un mini CD con la información de los posgrados, elaborado por el estudiante de Diseño de la Comunicación Gráfica, Luis Hernández, de la Unidad Xochimilco, así como folletería de cada uno de los programas de posgrado.

El módulo, coordinado por Ana del Río Guzmán, jefa de Promoción y Comunicación Gráfica de la Coordinación General de Vinculación y Desarrollo Institucional, ofreció información a casi dos mil personas en los dos días en que permaneció abierto. / Javier Solórzano Herrera

 

 

Estrategias
Entre las estrategias acordadas por los participantes para fortalecer en el corto plazo los estudios de posgrado, destaca la creación de un fondo que permita el intercambio de académicos y estudiantes entre distintas instituciones. Inicialmente se integrará con aportaciones de las universidades; más adelante se buscará que tanto el Conacyt como la Secretaría de Educación Pública (SEP) también contribuyan.

Además, se propuso el establecimiento de redes de programas con la intención de generar programas nacionales de posgrado, los cuales podrán ser cursados en diferentes regiones del país. De acuerdo con este diseño, los alumnos cursarán en universidades distintas un mismo plan de estudios, con un cuerpo de tutores que aportarán todas las instituciones y con la posibilidad de utilizar la infraestructura de cada una de las universidades participantes.

De igual modo, se puso de manifiesto que para cerrar brechas entre los estudios de posgrado de excelencia y los que aún requieren tiempo para consolidarse, se debe generar una capacidad de interacción entre las IES para fortalecer aquellos programas que todavía no están bien establecidos, como lo sugirió el doctor Eduardo Carrillo Hoyo.

Asume la UAM vicepresidencia del Comepo

En el marco del XVII Congreso Nacional de Posgrado se realizó la segunda sesión ordinaria del Comepo en la que se designó al doctor Eduardo Carrillo Hoyo, como vicepresidente de ese organismo, el cual agrupa a 44 instituciones de educación superior, públicas y privadas, con programas de posgrado.

De acuerdo con los estatutos del Consejo, la UAM presidirá el Comepo en el periodo 2005-2007, lo cual es de suma importancia, ya que, según el doctor Carrillo Hoyo, significa un reconocimiento al impulso que esta Casa abierta al tiempo ha dado a los estudios de posgrado como elemento importante para la investigación y la formación de recursos humanos.

En la sesión, celebrada en la Unidad de Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), los miembros aceptaron asimismo el nombramiento del doctor Pedro Hugo Tejeda, vicerrector de Investigación y Posgrado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), como presidente del Consejo, en sustitución de la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez, quien a su vez se hará cargo de la vocalía de Comisiones de Trabajo.

De igual modo, la asamblea aceptó al doctor Roberto Murphy, coordinador académico del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), como tesorero.

En la reunión, los integrantes de la nueva mesa directiva se comprometieron a dar continuidad a los lineamientos establecidos en los estatutos y a redoblar esfuerzos para dar forma al Plan de Desarrollo del Posgrado Nacional, elaborado por 25 IES pertenecientes al Consejo.

También, dijeron, trabajarán para aumentar su capacidad de interlocución con los organismos gubernamentales que se encargan de dictar las políticas nacionales de posgrado, así como consolidar las acciones que han hecho posible el funcionamiento del Consejo.

Además se aprobó el informe de labores 2002-2003 y se decidió que la sede del XVIII Congreso sea la Universidad Autónoma de Sinaloa, así como también se aceptó que la BUAP sea la anfitriona de la edición XIX del Congreso. La nueva mesa directiva tomará posesión el mes de diciembre próximo y en tres semanas más se decidirán los demás puestos correspondientes a tres vocalías y la de Secretario Ejecutivo. / Javier Solórzano Herrera

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