Perspectiva

Semanario de la UAM

4 de noviembre de 2002

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Requiere reformas el sistema
de educación básica

EL SISTEMA DE educación básica del país requiere reformas para pasar de un programa basado en la transmisión de información, a uno centrado en el ejercicio de competencias y capacidad de los alumnos en el manejo de conceptos realmente fundamentales, afirmó el profesor Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica.

Al sustentar la conferencia magistral por la celebración de los X Años del Área Sociología de la Educación, en la UAM, advirtió que sin estas transformaciones nuestros estudiantes continuarán obteniendo índices reprobatorios en evaluaciones internacionales, como la realizada hace unos meses por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Recordó que uno de los aspectos evaluados por ese organismo —al que reconoció seriedad para llevar a cabo el ejercicio— fue el de la aptitud para la lectura, en el que cerca de 45 por ciento de los estudiantes mexicanos (de alrededor de 15 años) se ubicó en los dos niveles más bajos: uno (28%) y menos uno (16.1%), en una escala donde el nivel uno representa la capacidad para comprender una lectura, y el cinco la capacidad (casi de expertos) para distinguir la inconsistencia de algún argumento. En este último, los alumnos mexicanos llegaron al 0.9 por ciento, sólo por arriba de Brasil, entre 133 países evaluados.

Cifras preocupantes

En México, dijo, las cifras son preocupantes y reflejan que las políticas educativas “no están funcionando”, pero también es necesario reconocer “lo absurdo” de pedir a jóvenes de 15 años que muestren competencias que la escuela no le ha enseñado a ejercer.

Las condiciones formativas de los jóvenes, estableció, son distintas y la escuela no sabe responder a dicha diversidad.
En entrevista posterior señaló que el sistema educativo nacional debe tener la capacidad de percibir y reaccionar de manera positiva a la diversidad cultural de los alumnos y no convertir la diferencia en desigualdad, como sucede en muchas escuelas.

Escuela vivible

El problema será cómo acercar las formas de trabajo, el estilo, el lenguaje mismo a lo que es más cercano a las condiciones originarias de los grupos culturalmente diversos.

Si la escuela se convierte en un lugar afectivamente vivible, los niños sabrán, incluso, distinguir entre lo que viven en ella de lo que ven afuera —por ejemplo en la televisión—, por lo que desestimó las opiniones “fatalistas” en el sentido de que ese medio esté ganando terreno al aula.

Fuentes Molinar ocupará, a partir de noviembre, la Cátedra Burton Clark de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM, en el área de Sociología de la Educación, de la cual es fundador. / Teresa Cedillo

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