Escapararte

 Semanario de la UAM

21 de julio de 2003

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Glifos mayas: un vistazo al mundo maya

Hablo a tu corazón.
Respétala tú, si no la amas.
Queréis ser digno tú de ella
Es amarla.
Luz que ilumina tu senda.
Es la mujer, el santo amor de Dios
Para quien la ama.
Pensamiento de origen maya, dedicado a la mujer

“TU IDIOMA ES LA CASA DE TU ALMA, ahí viven tus padres y tus abuelos. En esta casa milenaria, hogar de tus recuerdos, permanece tu palabra. Por eso, no llores la muerte de tu cuerpo, ni llores la muerte de tu alma. Tu cuerpo permanece en el rostro de tus hijos; tu alma eternece en el fulgor de las estrellas”, con estos pensamientos de la filosofía maya, el maestro Jorge Cocompech, presidente de la Academia de la Lengua Maya, inició la presentación del libro Glifario, realizado por el arquitecto Gilberto de Hoyos Carrasco, profesor-investigador fundador de nuestra Universidad y de la División de Ciencias y Artes para el Diseño (CyAD), y por la profesora María Josefina de Hoyos.

Definido como un texto de carácter visual de la pictografía maya, el Glifario contiene una investigación sobre la filosofía, la concepción del mundo, los fenómenos naturales, el cielo, las estrellas, la lluvia, el sol y de todos los elementos que componen nuestra vida natural.

Por medio de una colección de imágenes –glifos mayas–, los autores ofrecen los conocimientos que los mayas desarrollaron en relación con los cuerpos celestes y su principal virtud: la concepción del cielo y su importancia como principio de vida.

A mis antepasados mayas, la observación, los cálculos y el estudio del cielo les brindó la capacidad de interpretar sucesos futuros de nuestro pueblo, así como la virtud de orientarse en el tiempo y el espacio. Me platicaba mi abuela que lo que sucedía en el cielo tenía siempre un significado, comentó la maestra Elda de la Torre Ancona, descendiente directa y representante de la Tribu Putum-Ek (constructores de Palenque).

“El cielo entonces es el símbolo de los principios que ordenan la vida, el punto de cruce de los fenómenos culturales, de nuestra razón de existir, de nuestro pueblo y sus formas comunicativas”, señaló al presentar el libro en la Sala de Consejo de la Unidad Azcapotzalco.

La investigadora del calendario agrícola y ritual de la cultura maya explicó que gracias a una tarea de investigación en zonas como Palenque y Chichen-Itzá, se ha podido interpretar la arqueoastronomía maya, por medio de investigaciones y técnicas como los cuadrantes solares y la energía solar y sus usos, áreas en donde el arquitecto De Hoyos se ha especializado.

A través de figuras grabadas en piedra, en madera y estuco, así como pinturas sobre piel de venado, los autores del libro desarrollan su investigación sobre la cosmovisión del universo maya, con temas como: las mujeres (consideradas espejos del cielo nocturno); los planetas (Mercurio, Saturno, Júpiter y Tierra); los cuatro puntos de orientación Xamán (norte), Nohol (sur), Likín (este), Chikín (oeste) y Yax kín (el cenit).

Tratan además conceptos como el maíz, utilizado con el fin de desarrollar un sistema para medir y contar; animales como la zarigüeya y el principio del año; el tiempo y el color; los orígenes de la escritura; el río del tiempo; la ceibas rojas, amarillas, negras y blancas, calificadas como puentes entre el cielo y el espacio; el seno materno; la oscuridad.

Para la maestra De la Torre Ancona, la cultura maya es una mezcla de la filosofía de una vida en paz entre el hombre y la naturaleza, motivo por el cual temas como los referentes a la semilla, serpiente, estrella, luna, jaguar, águila, sol, tormenta, tierra, señor sol, petate, murciélago, maíz nuevo (Yax) y el canto de la rana (Wo) son elementos que siempre se encuentran en concordancia, girando cíclicamente en favor del hombre que los cuida y valora.

Glifario es un libro de 295 páginas, coeditado por la UAM y Limusa Noriega Editores; consta de cuatro capítulos: La cosmovisión del universo maya, Los fundamentos, Tzolkín, el telar del tiempo y El Habb, compañero del Tzolkín. A la presentación asistieron también el arquitecto Carlos Pérez Infante, jefe del Área de Factores del Medio Ambiente Artificial y Diseño; el ingeniero José Luis García Tavera, jefe del Departamento del Medio Ambiente, y el doctor Luis Ramón Mora Godínez, director de CyAD. / Santiago Sánchez Cuaxospa

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