Comunidades

 Semanario de la UAM

23 de junio de 2003

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Propone la UAM revisar el sistema
de evaluación de IES


EL DOCTOR RICARDO SOLÍS ROSALES,
secretario general de nuestra Universidad, afirmó que si los sistemas de evaluación buscan mejorar el funcionamiento de las Instituciones de Educación Superior (IES), es preciso seleccionar indicadores acordes con la especificidad de cada universidad o programa.

Esto —aseguró— permitiría dar nuevos pasos en esta relativamente nueva cultura de la evaluación y de la rendición de cuentas que, a pesar de las críticas, justas o injustas, ha sido un factor de crecimiento y desarrollo para diversas instituciones.
Solís Rosales habló durante el “60 Encuentro Nacional de Responsables de Información Estadística de las Instituciones de Educación Superior”, organizado en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM.

Diversidad de propósitos

El Secretario General de la UAM advirtió que si los problemas relacionados con la evaluación externa no se tratan con cuidado, se corre el riesgo de que este proceso pierda fuerza como instrumento de reforma del sistema de educación superior, en la medida en que las instituciones tenderán a cerrarse en sí mismas, impidiendo la circulación de información, la colaboración y el apoyo institucional necesario.

Consideró urgente revisar los sistemas de evaluación o de monitoreo de las instituciones y los programas, lo cual incluye una cuidadosa selección de indicadores, que tomen en cuenta las características de cada institución o programa por evaluar. En el mismo sentido, sugirió fortalecer la evaluación, con el propósito de mejorar los procesos educativos, desvinculándola de los incentivos económicos.

Destacó que sería muy compleja la tarea de construir un modelo general de evaluación de las IES, por la diversidad de propósitos involucrados, los diferentes perfiles académicos, la amplia gama de planes y programas de estudio, las profundas diferencias en recursos humanos y materiales disponibles, así como en la organización académica y la propia historia de las instituciones y sus programas.

Modelo de evaluación


Subrayó que hay instituciones orientadas, fundamentalmente, a la actividad docente, y otras que se dedican a la investigación y a la formación de maestros y doctores. También se encuentran las que buscan articular la docencia y la investigación, además de la preservación y difusión de la cultura, atendiendo una amplia gama de licenciaturas y posgrados, como es el caso de la UAM.

Aseveró que el desafío es mayor en instituciones –como la nuestra— que buscan un equilibrio entre docencia e investigación, en la medida en que deben definir un perfil del personal académico, de la infraestructura y de la organización académica en armonía con ese doble objetivo. De todo ello, prosiguió, se deriva el modelo de evaluación y la selección de los indicadores que lo integran.

El doctor Solís Rosales puntualizó que además de las ventajas indiscutibles derivadas de la nueva cultura de la evaluación, son todavía numerosas las injusticias y las distorsiones asociadas a estos procesos, debido a la ausencia de reglas claras y perfectamente conocidas de lo que será la evaluación y sus resultados, así como el apresuramiento con el que se realizan.

Relación directa


Agregó que la deficiente evaluación se debe también a la aplicación generalizada de modelos que consideran un pequeño número de indicadores que con frecuencia no tienen relación directa con la naturaleza de la institución o del programa por evaluar. Criticó que algunas evaluaciones externas no tomen en cuenta los resultados de las que se hacen internamente, además de que no existen o son ineficaces los mecanismos de réplica.

Comentó que otro delicado problema es que de las evaluaciones externas dependen cuestiones fundamentales como la imagen o la credibilidad de una institución, o la supervivencia de un programa. En otros casos, por ejemplo en programas de posgrado, una evaluación negativa puede implicar la pérdida de becas para los alumnos. Sin becas no pueden atraerse nuevos estudiantes y sin ellos se vuelve prácticamente imposible la continuidad del programa./ Rosario Valdez Camargo

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