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Dudan que la cobertura “universal”
para enfermos de Sida sea de 95%
LA AFIRMACIÓN DEL gobierno federal en el sentido de que la cobertura “universal” para enfermos de Sida
es de 95 por ciento es dudosa, coincidieron en señalar los doctores Carmen Soler Claudin, Coordinadora del
programa “VIH-Sida de la Ciudad de México”, de la Secretaría de Salud del Distrito Federal y Raúl
Molina Salazar, cuyo campo de investigación es el de la Economía y la Salud, en nuestra Universidad.
Mencionaron que no es posible ofrecer esta cobertura con los poco más de 600 dólares que gastan al
año (al menos en el 2000) en la compra de medicamentos antirretrovirales destinados al grupo de población
infectada que carece de acceso a algún sistema de seguridad social.

Al participar en la mesa Sida, Salud y Economía,
de la “Semana de Economía”, organizada por esta Casa de estudios, del 19 al 23 de mayo, la también
investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Nacional Autónoma de
México desestimó el efecto de las campañas masivas contra la enfermedad, pues éstas
“sirven para que se sepa que el problema existe, pero no cambian comportamientos”, por lo que deben replantearse.
Patrones culturales
Indicó que en México estamos lejos de adoptar un programa de reducción en los precios de medicamentos,
lo que impacta negativamente los esfuerzos por atender a los pacientes con VIH-Sida, cuyo número, hasta
2001, rebasó los 52 mil casos en el nivel nacional, de los cuales 27 por ciento se ubican en la capital
del país.
Aseveró que, si bien 90 por ciento de los jóvenes saben del riesgo de contraer VIH y de la existencia
de los condones, menos de 30 por ciento de ellos los usan, lo que refleja la permanencia de ciertos patrones culturales
en el ejercicio de la sexualidad. Por ejemplo, los padres de familia siguen pensando que sus hijos no tienen sexo,
y “mucho menos sus hijas”, por lo que si van a una fiesta les recomiendan no tomar o tomar poco, pero no les preguntan
si llevan condones.
Este tipo de problemática debe ser considerado al momento de diseñar las campañas contra el
Sida, subrayó.

Estrategias
El doctor Raúl Molina Salazar, jefe del Departamento de Economía de esta Universidad, aseveró
que México gasta casi tres veces más recursos económicos en la obtención de medicamentos
antirretrovirales que Brasil; sin embargo, atiende a un número menor de pacientes.
La política asumida por el gobierno brasileño de copiar las patentes de algunos de los fármacos
básicos para atender la demanda, posibilitó una baja sustancial del número de casos en 10
años, mientras que en nuestro país, “respetuoso” de los lineamientos neoliberales sobre el registro
de patentes, sucedió lo contrario. / Teresa Cedillo Nolasco
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