Horizontes

Semanario de la UAM

19 de mayo de 2003

< página anterior- Índice-Siguiente página >

Identifican alga marina benéfica para la salud

PROFESORES-INVESTIGADORES DEL Área de Ficología de nuestra Universidad son pioneros en el país en el estudio del género Codium de algas verdes, una de cuyas 13 especies, la C. giraffa posee una lectina potente que podría ser capaz de identificar el cáncer e inducir la mitosis (división celular) para estudiar anormalidades en los cromosomas.

En México se registran cerca de 250 géneros de macroalgas y sólo 10 por ciento se conocen ampliamente. El género Codium tiene una importante presencia en nuestro país y, sin embargo, no había sido suficientemente estudiado. Los académicos de la UAM determinaron que son 13 especies (descritas en el libro Monografías Ficológicas, editado por nuestra Institución) y no 22 —de acuerdo con los registros nacionales—, las variedades de este género presentes en el Pacífico mexicano.

En entrevistas para el Semanario de la UAM, el doctor Francisco Flores Pedroche y el maestro Sergio Álvarez Hernández coincidieron en señalar que aún son pocos los grupos de investigación en el país dedicados al estudio de estas plantas marinas de importancia para el hombre, ya que, a partir de ellas, se producen antibióticos o se emplean en bacteriología; incluso algunos de sus carbohidratos son utilizados para la elaboración de medicamentos contra el VIH.

Escasa investigación

Con una inversión de 50 mil dólares, financiados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Universidad de California, campus Berkeley, Flores Pedroche, apoyado por el doctor Paul C. Silva, especialista del género en el ámbito internacional, realiza los estudios morfológicos y moleculares en el Laboratorio de Macroalgas Marinas de la UAM y en la Universidad estadounidense, para caracterizar y distinguir las especies del género Codium presentes en el Océano Pacífico.

El maestro Álvarez Hernández informó que España, Inglaterra y México son los únicos países donde se trabaja con el género Codium para encontrar lectinas. Agregó que al identificarse que la especie giraffa posee una lectina llamada giraffina, esta planta nativa se coloca como la novena especie de este género —en el ámbito internacional— que sintetiza una proteína de este tipo.

Las lectinas, sostuvo el maestro Sergio Álvarez, están presentes en todos los organismos, pero las más empleadas por la Ciencia son las derivadas de las leguminosas, mientras que las provenientes de las algas han sido estudiadas a partir de los últimos 20 años.

Estas proteínas son indispensables para la Citogenética (ciencia que estudia los genes de las células), al ser utilizadas para inducir mitosis (división directa de células) en los linfocitos; proceso por medio del cual se evidencian los cromosomas y se pueden identificar en ellos sus anormalidades genéticas, producidas, por ejemplo, durante el nacimiento o por desnutrición en el ser humano.

Identificación de cáncer

El maestro indicó que, por otra parte, las lectinas son capaces de unirse a las células afectadas por el cáncer y no a las sanas. Precisó que estas proteínas, marcadas radioactivamente, se inyectan en el organismo y se detectan por medio de aparatos externos (resonancia magnética nuclear), evidenciando así los focos cancerosos.

Explicó que cuando se presenta el cáncer en el organismo, las células afectadas crecen sin control y aumenta la cantidad de carbohidratos que se encuentran en su superficie. Agregó que las lectinas se unen a estos carbohidratos.

Metodología de vanguardia

El doctor Flores Pedroche subrayó que para conocer el aspecto molecular y establecer las relaciones de parentesco evolutivo entre los miembros de un grupo de plantas acuáticas, utilizó una técnica denominada Sistemática filogenética, con lo que se convierte en pionero en el uso de esta herramienta.

Explicó que con los elementos mencionados se efectuó la secuenciación de algunos genes del ADN de algas, básicamente del cloroplasto y la mitocondria, para desarrollar la clasificación de acuerdo con las características de las especies.

El investigador consideró que al tener identificadas las características que permiten distinguir un género de otro, la información podría ser útil a biólogos y filólogos que realizan inventarios florísticos y, principalmente, para conocer cómo está conformado el reino vegetal marino y así protegerlo.

Contaminación acuática

Sobre el cuidado del medio ambiente, el doctor Flores Pedroche puntualizó que la subespecie C. fragile tomentosoide, de origen japonés, invadió las costas de California y que podría arribar a territorio mexicano. Es posible, apuntó, que con su presencia provoque el desplazamiento de algunas especies nativas, como sucedió con el lirio acuático (proveniente de África), que ha causado severos daños por su propagación incontrolada en presas.

Para evitar la expansión de esta especie en nuestro país, investigadores de la Universidad de Baja California –gracias a un convenio de colaboración con la Unidad Iztapalapa– monitorean la zona de Tijuana y Ensenada con el fin de recolectar especies nativas del género Codium y comprobar que no hayan sido contaminadas por las invasoras; esto se realiza por medio de estudios morfológicos y moleculares efectuados por el doctor Flores Pedroche, en el Laboratorio de Macroalgas Marinas de la Unidad.

En caso de detectar alguna invasión de especies se notificaría de inmediato a la Semarnat y a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca.

Este proyecto continúa para conocer e identificar, con los estudios de morfología y moleculares, a las siete especies que habitan en el Océano Atlántico.

Caracterización parcial

Álvarez Hernández señaló que C. giraffa se encuentra principalmente desde Nayarit hasta Oaxaca y que su lectina fue aislada y purificada con técnicas estándares y métodos cromatográficos en el Laboratorio de Ficología Aplicada, con la participación de la doctora Adela Rodríguez Romero, investigadora del Instituto de Química, de la UNAM.

Tras resaltar que en la actualidad se trabaja en diversas investigaciones para lograr la purificación de una mayor cantidad de giraffina, destacó que ya se llevó a cabo la caracterización parcial de esta alga, es decir, que se conoce su peso molecular, su punto isoeléctrico (su carga) y su composición de aminoácidos.

El coordinador de la licenciatura en Hidrobiología añadió que las investigaciones de cristalización de la proteína se desarrollarán en el Instituto de Química de la UNAM, y servirán para obtener cristales, así como para realizar estudios de rayos X, con lo cual se conocerá su estructura tridimensional.

Subrayó que estos análisis son necesarios para identificar, de manera precisa, la estructura final de giraffina, con lo que será posible establecer su función y saber, por ejemplo, la manera en que efectúa la unión con carbohidratos. / Rosario Valdez

Codium es un género de algas verdes. Su tamaño puede ser de 7 milímetros, como es el caso de C. cylindricum Holmes, especie de Japón; mientras que en México, C. magnum habitante de la costa pacífica de Baja California alcanza los 10 metros de longitud.
Generalmente, estos organismos se fijan en el fondo rocoso de las playas de todos los mares del mundo, a excepción de las latitudes polares; sin embargo, también pueden hallarse adheridos a raíces de manglares, sobre conchas, cascos de barcos u otros objetos. Se encuentran en profundidades de hasta 200 metros.
En nuestro país, este género se localiza en tres grandes áreas: a lo largo de la Costa del Pacífico, el Pacífico de Baja California y el Mar de Cortés. Isla Guadalupe representa el sitio con mayor diversidad de especies, con ocho representantes.

< página anterior- Índice-Siguiente página >