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Las ópticas del vencedor
y la Historiografía
LOS ACONTECIMIENTOS OCURRIDOS en Irak pasarán a la Historia con distintas ópticas rompiendo con
el tradicionalismo literario que predominó en décadas pasadas, basado en el viejo paradigma de que
la Historia la escriben los vencedores, indicó el doctor en Historia e Historiografía de nuestra
Universidad, Saúl Jerónimo.
Explicó que surgirá un gran número de libros que promuevan y comercialicen literariamente
la versión norteamericana de la guerra, caracterizada por justificar esta intervención, como un tipo
moderno de “liberación y justicia” hacia un pueblo que había sido oprimido económica y políticamente,
además de haber sido empobrecido por un dictador.
Esta versión de la Historia, añadió, estará apoyada por el trabajo de un grupo de intelectuales
al servicio de la potencia mundial, quienes se encargarán de desarrollar escritos persuasivos basados en
la filosofía del mundo productivo que permite el bienestar de los seres humanos a través del desarrollo
tecnológico, político y económico. A ello se debe sumar –dijo— “un gran aparato comercial
basado en campañas informativas de radio, prensa y cadenas televisivas con la finalidad de estructurar mensajes
que parcialicen la realidad en favor de los intereses estadounidenses”.
Tiempo y espacio
El investigador universitario aseguró que la Historiografía permitirá aplicar conceptos teóricos
a los distintos discursos científicos que se elaboren en torno a la guerra en Irak para construir una Historia
más acertada de lo ocurrido, desechando versiones falsas.
Dijo que si los historiadores analizan la guerra con la Teoría crítica historiográfica, entendida
como un área de análisis de sucesos en tiempo y espacio, se podrá entender la percepción
de economistas, politólogos, sociólogos, antropólogos, así como su manera ética
de proceder al ejercer sus funciones profesionales.
Explicó que para el análisis de los sucesos bélicos en Irak, podemos basarnos en la teoría
de la noción del pasado, así como en la Historia y el giro lingüístico historiográfico.
La primera sostiene que el pasado es en principio una realidad histórica que será explicada por un
historiador a través de la escritura para crear una narración de los hechos. Según esta teoría,
la guerra es analizada con la perspectiva y el trabajo de un profesional que se encarga de elaborar un proceso
de interpretación para dotar de significación los acontecimientos de los que dan cuenta las distintas
fuentes o documentos, y crear la Historia.
Posteriormente, el historiador establece relaciones de causalidad de unos acontecimientos con otros y elabora una
trama u obra historiográfica, a la que finalmente esta teoría define como la representación
de los acontecimientos humanos en el lenguaje escrito y cuya naturaleza radica en la integración de temporalidad
y narratividad.
Giros lingüísticos
Dichas historias nacionales son escritas por historiadores, seres humanos que sienten y viven en un contexto social
y un tiempo determinado. En ese contexto se reproduce la información y aparecen las versiones de un suceso
con diferentes giros lingüísticos o maneras de entender la Historia. La teoría de la interpretación
lingüística se encarga de identificar las distintas narraciones literarias de la guerra y su posible
connotación en la población, analizando cómo a través del tiempo, los escritos pierden
valor en el contexto temporal y social, provocando así distintos entendimientos de la Historia, no sólo
en un país, sino para cada individuo.
El campo de estudio del giro lingüístico es la interpretación filosófica de la Historia
que cada pueblo puede tener, de acuerdo con la existencia de su propia realidad. Esto aplicado al caso de Irak,
ayudará a los investigadores a comprender el establecimiento de un sin fin de realidades y de historias
múltiples de un mismo conflicto. / Santiago Sánchez
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