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Desinterés ciudadano
en la organización de elecciones
ALO MENOS UN millón de funcionarios ciudadanos serán requeridos para participar en la organización
y desarrollo del proceso electoral del próximo año, lo cual representa un problema al que se enfrentarán
los organismos electorales por el persistente desinterés de la población en esas jornadas.
Lograr que los mexicanos se involucren en los procesos electorales es una tarea ardua para la organización
electoral, afirmó el maestro Pablo Javier Becerra Chávez, profesor-investigador de nuestra Universidad,
durante el seminario El sistema político electoral mexicano, organizado por esta Casa de estudios, la Junta
Local Ejecutiva del IFE del Distrito Federal y las 18 y 19 juntas distritales ejecutivas del IFE en el Distrito
Federal.
El politólogo aseguró que el desinterés es el principal escollo para consolidar la participación
ciudadana en la organización de comicios.
Explicó que en el proceso electoral de 2003 se instalarán 122 mil 120 casillas a nivel federal. Ello
implicará la participación de 488 mil 480 ciudadanos como funcionarios electorales propietarios,
e igual número como suplentes, con lo que se deberá capacitar a cerca de un millón de mexicanos.
El doctor en Ciencias Sociales Leonardo Valdés Zurita, consejero electoral del Consejo General del Instituto
Electoral del Distrito Federal (IEDF) y profesor-investigador del Departamento de Sociología de la Unidad
Iztapalapa añadió que otro obstáculo que enfrenta la organización de los procesos electorales
es el bajo nivel educativo de los funcionarios de casilla.
Dijo que quienes presentan mayor escolaridad, se niegan a participar argumentando saturación de actividades.
Esto redunda en errores que se solventarían si hubiera mayor colaboración en todos los niveles.
En cuanto a los resultados de las próximas elecciones intermedias, Valdés Zurita consideró
que el partido que en el poder no obtendrá la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa, ni gobernará
la totalidad de las delegaciones. Adelantó que no obstante la posibilidad de una elevada abstención,
es probable que se refuerce la tendencia bipartidista observada en otros comicios.
En ese escenario estableció que la contienda podría polarizarse entre el PRD y el PAN con una tercera
fuerza encabezada por el PRI.
En tanto, Becerra Chávez señaló que la correlación de fuerzas tras las elecciones intermedias
no beneficiará al Presidente y su partido, pues sólo se renovará la Cámara de Diputados.
Expuso que la actual situación de gobierno sin mayoría en el legislativo continuará dominando
el sistema político mexicano.
IFE, clave en la transición
Pablo Javier Becerra comentó que el Instituto Federal Electoral (IFE) es uno de los principales actores
de la transición mexicana a la democracia y que es el mejor modelo del tipo de consensos políticos
que se pueden lograr en un país.
Agregó que comparado con las instancias que le antecedieron en sus funciones, ahora el IFE tiene autonomía,
permanencia y confianza ciudadana, bases sobre las cuales se han desarrollado instituciones similares en el país,
como el actual Instituto Electoral del Distrito Federal.
El investigador precisó que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación también
ha sido una pieza fundamental de la transición mexicana porque resuelve las impugnaciones de los partidos
políticos o ciudadanos con respecto a las distintas etapas del proceso electoral.
Ambos órganos, sostuvo, le han dado articulación al sistema electoral mexicano. / Rosario Valdés,
Alejandra Villagómez
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