Escapararte

 Semanario de la UAM

21 de abril de 2003

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Difusión de la lectura, función sustantiva de nuestra Universidad

CERCA DE TRES mil 500 libros editados por nuestra Casa de estudios se venden al mes, en promedio, en librerías externas, de las tres unidades académicas y de Difusión Cultural, así como en ferias y otros foros del país, lo anterior fue informado por los responsables de la difusión y venta de publicaciones de esta Universidad, en el marco de la celebración del “Día Mundial del Libro” (23 de abril).

Una de las tareas sustantivas de nuestra Institución es la producción editorial, como una forma de preservar y difundir el conocimiento y la cultura en beneficio de su comunidad estudiantil y académica, así como de los diversos sectores de la sociedad.

Para lograr una mayor difusión de los textos, la Universidad ha recurrido a diversos mecanismos, como la coedición con editoriales e instituciones como Plaza y Valdés, Miguel Ángel Porrúa, Fondo de Cultura Económica, El Colegio de México, UNAM y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), entre otras. Las obras que más se publican de esta manera son los resultados de investigaciones y compilaciones de las divisiones de Ciencias Sociales y Humanidades.

Otra estrategia adoptada es asistir a ferias y exposiciones, actividades académicas y foros especializados, por ejemplo, las ferias internacionales del libro del Palacio de Minería, Guadalajara y Monterrey, que son los encuentros más importantes para dar a conocer los textos de la UAM.

Los promotores distribuyen nuestros títulos en las librerías universitarias y comerciales del Distrito Federal (El Parnaso, Gandhi, Porrúa, El Sótano) y de otras ciudades.

Marco Antonio Moctezuma, jefe de la Sección de Librería de la Unidad Xochimilco, considera que se registra un mayor número de ventas en las librerías de las unidades académicas que en las ferias especializadas u otros foros, debido a que se tienen “compradores asegurados”, es decir, alumnos, profesores y trabajadores.

Informó que un mecanismo para promover la lectura en la Universidad, es la colocación de módulos con libros durante el desarrollo de seminarios, conferencias, mesas redondas y presentaciones de libros, así como las ferias que se organizan en cada Unidad.

La licenciada Elizabeth Ortega Escamilla, jefa de Promoción y Distribución Editorial de la Unidad Iztapalapa, dijo que se redoblan esfuerzos para difundir las obras con nuestro sello editorial, pues las librerías comerciales, exigen novedades de gran calidad editorial y contenidos de interés general.

Al referirse a la importancia de las colecciones de la UAM, que son más de 50, la licenciada Patricia Valdez Pérez, jefa de la Sección de Librería y Papelería de la Unidad Azcapotzalco, indicó que éstas son relevantes para difundir el conocimiento entre grupos con interés en temas especializados.

El licenciado Alfredo Moreno Ferrer, jefe de la Sección de Distribución de Libros de la Coordinación de Difusión Cultural, mencionó que librerías como Gandhi, Juan Pablos y el Fondo de Cultura Económica sí dan importancia a los libros universitarios. Añadió que cada mes aparecen, en promedio, 10 novedades. / Rosario Valdez

Leer es interactuar con el texto: Ramón Alvarado

Sólo se puede leer para iluminarse a uno mismo. Tomar al pie de la letra las palabras del crítico estadounidense Harold Bloom —especializado en la obra de Shakespeare y profesor de las universidades de Yale y Nueva York—, viene a cuento como el mejor marco para sumarnos a la celebración del “Día mundial del libro”. Solicitamos la opinión de Ramón Alvarado, profesor-investigador del Área de Literatura de la Unidad Xochimilco y coordinador de la Cátedra Michel Foucault, con el fin de indagar en torno a las motivaciones que orientan su lectura.
—¿Qué cree usted obtener con la lectura?
—R.A. La formulación de esta pregunta me remite a ciertas prácticas de lectura: la consulta de libros especializados, la lectura orientada a determinados propósitos profesionales. Sólo así puedo obtener “algo” de los libros: referencias de otras obras y de otros autores; argumentos que coinciden o que se oponen a mis puntos de vista, etcétera.
Ante un libro de ficción me siento más bien llevado por el impulso de su escritura y me atrevo a asumir el papel de co-creador. El lector como un activo participante en la interacción con el texto, como intérprete y creador de significados, es uno de los temas recurrentes en mi práctica docente. La lectura en este caso no “obtiene” otra cosa que el ejercicio de una de nuestras libertades fundamentales: la imaginación creadora.
—¿Qué propondría para hacer de la lectura una práctica común en la sociedad?
—R.A. La revaloración del libro y la lectura como vehículos de conocimiento, como una forma de participación en el diálogo social, en la vida pública.
—¿Por qué es importante festejar el día del libro?
Atribuyo poca importancia a los festejos insti-tucionalizados si no van acompañados de ejercicios cotidianos que implican una discusión y confrontación con los materiales de la cultura impresa: del libro como una parte fundamental de la misma. / Estrella Olvera

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