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Semanario de la UAM |
| 7 de abril de 2003 |
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Impedirán, con nanotecnología, LAS PÉRDIDAS ECONÓMICAS en la industria
del petróleo son cuantiosas en todo el mundo, debido a que en los tubos metálicos utilizados en los
procesos de explotación, extracción y refinación se forman capas del hidrocarburo que, al
engrosarse con el tiempo, impiden el flujo del mismo.
Explicó que al impedirse la libre circulación
del petróleo en los tubos, las reparaciones se realizan de manera mecánica, en la mayoría
de los casos. Esto exige la interrupción de los procesos de extracción, exploración o refinación,
con las consecuentes pérdidas económicas para nuestro país.
El especialista en Ingeniería Molecular destacó que para resolver esta situación en el ámbito internacional se utilizan, entre otras medidas, la aplicación de teflón en los tubos —material polimérico, costoso y poco durable—, campos magnéticos, así como la aplicación de químicos y aditivos. Estas opciones, agregó, representan grandes inversiones por los elevados volúmenes de depósitos que se forman. Fueron estudiadas para observar su mecanismo de acción pero, al parecer, son insuficientes. Nanotecnología Sobre la nanotecnología, el doctor Nikola Batina puntualizó que por medio de ella pueden estudiarse las moléculas que participan en la formación de estas placas, pues es posible analizar desde la primera molécula que se absorbe en la superficie de los tubos hasta la última, además de identificar cómo crecen de manera consecutiva y cómo interactúan. Para dar una idea de la dimensión de éstas, en tan sólo un milímetro es posible la presencia de un millón de moléculas, las cuales pueden observarse con el Microscopio de Fuerza Atómica de nuestra Universidad. Puntualizó que el proyecto del genoma humano, el desarrollo de medicamentos y la investigación realizada en áreas de la Física y la Química son producto de la nanociencia, ya que el trabajo se efectúa a nivel atómico y molecular. El doctor Nikola Batina consideró que los países que no desarrollen este campo tendrán una brecha muy grande en comparación con los del primer mundo, ya que será el centro de la nueva revolución industrial. / Rosario Valdez |