Se perderá, para 2020, 15%
de las especies en el planeta
MÉXICO CUENTA CON una de las más grandes variedades de vida acuática en los litorales,
mares, lagunas costeras, ríos, lagos y presas; sin embargo, estos recursos están amenazados por los
procesos de sobreex-plotación y contaminación.
A su vez, la biodiversidad constituye una de las mayores fuentes de satisfactores económicos; empero, como
resultado de estas acciones, se prevé que entre 1990 y 2020 se perderá el 15 por ciento de las especies
existentes en el planeta.
Para conocer la problemática relacionada con los recursos naturales, los estudiantes de la Licenciatura
de Hidrobiología organizaron, del 20 al 24 de enero, la Sexta Semana de Hidrobiología. Impacto Ambiental.
Agua, vida y ciencia en el tiempo, la cual fue inaugurada por los doctores Luis Mier y Terán Casanueva y
José Lema Labadie, rector general de nuestra Institución y rector de la Unidad Iztapalapa, respectivamente.
Contradicción
fatal
El doctor en servicios ambientales Daniel Callo Concha, investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo,
señaló que recientemente y como producto del comercio con la biodiversidad, en Estados Unidos se
obtuvieron 319 billones de dólares, lo que representa 5 por ciento del PIB en ese país. En contraste,
como resultado de estas acciones, 100 especies de animales y vegetales se pierden cada día.
Calló Concha explicó que la biodiversidad abarca actualmente además de la variabilidad en
flora, fauna y microorganismos, sus recursos genéticos, los ecosistemas en los que habitan naciones y pueblos
en general, así como grupos humanos depositarios de los recursos y conocimientos inherentes a ellos.
En cuanto a su distribución, puntualizó el especialista en medio ambiente, se encuentra concentrada
en su mayor parte en la franja tropical, en tanto que la parte norte del planeta es pobre. Tan sólo en los
bosques tropicales, de los cuales la mitad son amazónicos, se alberga entre 50 y 90 por ciento de la biología
mundial.
Además, apuntó, esta distribución geográfica ha generado una segmentación comercial,
pues unos cuantos países que no cuentan con esta riqueza, son los que establecen los montos, las normas
y los mecanismos de compra y venta de la biodiversidad, lo cual conlleva a diversas implicaciones, como la erosión
sociocultural, riesgos en la seguridad alimentaria, pobreza en los países de la región sur del planeta,
inequidad y deforestación, por mencionar algunas.
Contaminación
Respecto de la contaminación en los cuerpos de agua, las industrias con mayor descarga de contaminantes
en nuestro país son la azucarera con 2 mil 232 millones de toneladas de materia orgánica al año;
seguida por la celulosa y el papel con 93 mil millones; la química con 66 mil millones y la petrolera con
59 mil millones.
Tan sólo en la región del Golfo de California, 20 de los 156 acuíferos presentan una explotación
alta (20 por ciento). En los ríos Culiacán y San Lorenzo (Sinaloa), ubicados en esta misma zona,
no se tratan ni 10 por ciento de las descargas clasificadas como contaminadas, mientras que en el Río Mayo
no se procesan las 46 descargas de aguas residuales registradas.
Según datos de la Comisión Nacional del Agua, 60 por ciento de las estaciones de medición
de calidad de agua superficial en ese lugar, así como 100 por ciento de las estaciones en el estado de Baja
California Sur muestran altos índices de contaminación.
El maestro Miguel Ángel Martínez Cordero, jefe del Departamento de Riesgos Ambientales del Instituto
Nacional de Ecología (INE), informó que en nuestro país una de cada tres personas sufre de
ascaris, parásito presente en este recurso. Agregó que 80 por ciento de todas las enfermedades y
más de un tercio de los fallecimientos en los países en desarrollo se deben al consumo de agua contaminada.
Aguas residuales
Resaltó que los centros urbanos generan 7.88 km3/año (250 m3/s) de aguas residuales y cerca de 1.94
millones de toneladas de materia orgánica, mientras que la industria produce 5.36 km3/año (170 m3/s)
de aguas residuales y alrededor de 6.16 millones de toneladas de materia orgánica anual.
Acerca de la distribución porcentual de la calidad del líquido en 535 cuerpos superficiales, Martínez
Cordero mencionó que sólo 5 por ciento tiene condiciones de excelencia; 22, aceptable; 49, poco contaminada,
15, contaminada; 7, altamente contaminada y 2, presencia de tóxicos.
El egresado de la carrera de Ingeniería Ambiental de nuestra Universidad destacó que la extracción
del agua en México es de aproximadamente 186 kilómetros cúbicos por año y que la generación
eléctrica emplea 60 por ciento.
Luego de puntualizar que 83.5 por ciento de la población cuenta con servicios de agua potable y 67 por ciento
con alcantarillado, expuso que la irrigación representa 80 por ciento del consumo en nuestro país,
el cual ocupa el séptimo lugar en el ámbito mundial de áreas irrigadas (6 de 21 millones
de hectáreas son de riego).
Sobre la distribución nacional del agua, comentó que 20 por ciento de la precipitación (producida
en el norte y centro del país) beneficia a 76 por ciento de la población, 90 por ciento de las zonas
de riego, 70 por ciento de la industria, y genera 77 por ciento del PIB, mientras que el 80 por ciento restante
(en el sur) satisface a una menor cantidad de población (24 por ciento), riego (10 por ciento), industria
(30 por ciento) y PIB (23 por ciento).
Viable,
Escalera Náutica
Una de las habilidades profesionales de los hidrobiólogos es elaborar y ejecutar proyectos que optimicen
el uso y aprovechamiento de los recursos acuáticos, para profundizar en este campo, el doctor Gerardo Bocco,
director general de Investigación en Ordenamiento Ecológico y Conservación de Ecosistemas,
del INE, acudió a esta Semana del conocimiento.
En su exposición, comentó que será viable la realización del Proyecto Turístico
Escalera Náutica en el Golfo de California, siempre y cuando se respeten los resultados de los estudios
de ordenamiento ecológico que concluirán este año –especialmente los que señalan las
zonas de restricción para realizar actividades– y se tome en cuenta que la región es frágil
desde el punto de vista ambiental, delicada socio-económicamente y con problemas de desarrollo regional.
Comentó que el aprovechamiento de los ecosistemas tiene que estar relacionado con su conservación
y protección. Agregó que uno de los beneficios de este proyecto es la posibilidad de aplicar programas
productivos que apoyen a las comunidades del lugar.
Sin embargo, aseguró que el desarrollo regional debe concebirse más allá de la construcción
de infraestructura y enclaves, que pueden resultar un buen negocio privado, pero no garantizar el avance y bienestar
de la zona.
Los estudios de ordenamiento realizados en el Golfo por más de 60 instituciones, entre ellas el INE, cuatro
universidades estatales, ocho centros de investigación y diversos organismos no gubernamentales, tienen
la misión de planear el uso del espacio en función de los recursos naturales, las actividades productivas
y los actores sociales involucrados. Como parte de estos estudios, se han elaborado mapas sobre la presión,
fragilidad y vulnerabilidad de la zona.
Escalera Náutica es un proyecto que consiste en impulsar el turismo de yates en el Golfo de California.
Se pretende el establecimiento de una red de 24 paraderos, en donde se espera establecer servicios de atraque,
suministro de combustible y radioco-municación. / Rosario Valdez, Alejandra Villagómez

Desarrollan procesos para eliminar residuos
NUESTRA UNIVERSIDAD REALIZA investigaciones en
materia de tratamiento de aguas residuales con el propósito de contribuir a evitar riesgos ambientales y
de la salud en las comunidades.
Entre los proyectos de investigación de la UAM destaca el de “Tratamiento anaerobio de sosas gastadas y
aguas amargas provenientes de la industria petroquímica”, cuyo responsable es el doctor Oscar Monroy Hermosillo,
profesor investigador del Departamento de Biotecnología.
Con este proyecto, que se efectúa en colaboración con el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP),
se desarrollará una metodología para el tratamiento de las sosas gastadas y las aguas amargas, que
son aguas residuales provenientes de la industria petroquímica, específicamente del proceso de refinación.
Con la asesoría de los profesores que participan en el proyecto, también se construirá una
planta piloto de tratamiento de aguas residuales y, posteriormente, una a escala. Estas plantas se instalarán
en la refinería Miguel Hidalgo, ubicada en Tula, estado de Hidalgo, la cual emite cerca de 15 mil metros
cúbicos diarios de aguas amargas y alrededor de 14 metros cúbicos de sosas gastadas, ambos tipos
de agua son altamente tóxicos.
Tratamiento residual
Este equipo de trabajo, en el que participan alumnos del Doctorado en Biotecnología, como el maestro Javier
Almendariz Tapia, propone la utilización de un proceso físico-químico para tratar estas aguas
residuales, el cual consiste en neutralizarlas con dióxido de carbono (CO2), para eliminar compuestos tóxicos
como los sulfuros.
Una vez tratadas, estas aguas se introducen al reactor anaerobio (sin oxígeno), donde los microorganismos
trabajan para desintoxicarlas. La eficiencia de este proceso es de 90 por ciento en pequeñas cantidades
de agua, por lo que los estudios están encaminados a manejar mayores volúmenes.
Por su parte, la doctora en Química Judith Cardoso Martínez, académica del Departamento de
Física, desarrolló un material polímero iónico (sintético), el cual tuvo buenos
resultados, ya que logró remover 98 por ciento de los sólidos suspendidos en el agua. Esto se comprobó
en la Planta de Tratamiento Lerma, la cual recibe 25 por ciento de las aguas residuales del Distrito Federal.
Rebasan
normas
En entrevista, la doctora Cardoso Martínez mencionó que estos materiales pasaron la norma establecida
por la Comisión Nacional del Agua que señala que el líquido no debe exceder 12 partes por
millón de sólidos suspendidos.
La investigadora realiza estudios de tratamiento de aguas residuales, con la doctora Keiko Shirao, del Departamento
de Biotecnología. Utilizan el quitosano, derivado de la quitina que se obtiene del caparazón de los
moluscos, como el camarón.
Comentó que el quitosano es factible de ser modificado químicamente para optimizar sus propiedades
requeridas en el tratamiento de aguas residuales. Puede tener una aplicación importante en la remoción
de metales pesados (arsénico, mercurio, cobre, cobalto, entre otros) disueltos en el agua, provenientes
de la industria química, metalúrgica y en la que se curten las pieles, las cuales emplean procesos
contaminantes.
Cardoso Martínez agregó que entre las ventajas del quitosano destacan que es biodegradable y que
por provenir de un material que en muchas ocasiones se desperdicia (caparazón del camarón), no representa
costos elevados.
Subrayó que es común que estos materiales no puedan funcionar para todos los tipos de agua, ya que
cada uno de ellos actúa de acuerdo con determinadas condiciones./ Rosario Valdez
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