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Convite de color y formas, la obra
de Carlos Pellicer López
EL PRIMER Y último propósito de
Pellicer López (Ciudad de México, 1948) cuando pinta consiste en convertir sus cuadros en “un convite
de color y formas que inciten a la gente a construir el juego interno de emociones que son, precisamente, las formas
y los colores”. Artista plástico, investigador, escritor e ilustrador de libros para niños, cita
a Lezama Lima, quien decía que una décima es un convite de sonidos.
Dedicado a la pintura desde hace 40 años por su pasional gusto hacia los paisajes, durante su preparación
académica en la Escuela Nacional de Artes Plásticas aprendió de Alfonso Ayala —su primer maestro
y discípulo a su vez de José Clemente Orozco—, Alicia Córdova y Guerrero Galván, la
técnica de la encáustica, de la que Pellicer López se ha servido formal y conceptualmente,
por lo menos la mitad de su trayectoria pictórica.
Al decidirse por Encáusticas como título para la muestra que reúne las 26 piezas que se exhiben
por primera vez, en la Galería Metropolitana de nuestra Universidad, el artista ha querido dejar constancia
sobre las cualidades de dicha técnica, basada en el uso de “pigmentos disueltos en cera de abeja y una resina
que, finalmente, después de aplicarlos en el cuadro, son cauterizados con fuego” y que –aclara– difiere
de las pinturas a la cera, porque estas últimas no han sido curadas o selladas mediante el calor.
Sensualidad, orden en el trabajo, texturas y la variedad cromática proporcionada por el azar, son los elementos
primordiales que encuentra Carlos Pellicer en la encáustica: “Con la encáustica queda una capa gruesa
y robusta de color, que al final habrá de derretirse. Ese fundamento crítico en la encáustica
–cuando ves desaparecer algo que habías hecho y, claro, ves aparecer otras cosas en su relevo– te permiten
recordar que la sorpresa, el azar, es un elemento que trabaja toda la vida.
“Como decía Cortázar: (el azar) funciona para bien y para mal, pero lo que pase de bueno, ha de estar.
Creo que la pintura, la que yo hago, está inclinada hacia el lado de la sonrisa”; al final, agrega, la esencia
del arte es el misterio.
Además de la encáustica, los paisajes constituyen otro denominador común en esta muestra.
Paisajes abstractos, decantados y síntesis entre los que percibe del exterior y aquellos que resultan de
la intervención de su “ánima”.
Cautivo de los paisajes, Pellicer López ha decidido “contar su pasión” y compartirla, porque, por
extraño que parezca, es un autor que expone poco. A qué se debe: “Quisiera pensar que se debe a mi
impericia como administrador de mi obra, no quiero pensar que se deba a otras razones. Quiero pensar que mis cuadros
son como botellas de vino que, mientras más años pasen, serán mejores, porque naturalmente
que lo que tienen dentro está muy bien y está tan bien encorchado que no se va a descomponer. No
se debe a una decisión personal”. / Estrella Olvera

Cultura 2003. Diálogos
EL SELLO QUE distinguirá las actividades
culturales de nuestra Universidad para este 2003 será el del diálogo. El diálogo entre la
tradición y la vanguardia, entre creadores que son parte de nuestra identidad y artistas innovadores, con
apuestas hacia los nuevos rumbos que marca el tiempo actual. Diálogo entre el arraigo y el riesgo, cuya
suma ofrezca como resultado manifestaciones artísticas vigentes.
Durante 2003, el Departamento Editorial de la Coordinación General de Difusión Cultural desarrollará
su trabajo en tres frentes principales: consolidar la revista Casa del Tiempo, que cumple 23 años de existencia,
avanzar en los convenios de coedición y fomentar las ediciones en sus colecciones tradicionales.
Artes escénicas
El Teatro Casa de la Paz buscará en el 2003 seguir las líneas de trabajo propuestas durante los últimos
años. Por un lado, hacer de este recinto un espacio multidisciplinario donde convivan las distintas artes
escénicas: música, danza, teatro. Por otro, continuar con la tradición, tantos años
mantenida, de ser un lugar donde se presenten actividades de la máxima calidad artística, dirigidos,
tanto a la comunidad universitaria como al público en general.
Este año se iniciarán las actividades presentando, dentro del ciclo Escena para el siglo XXI, la
obra de teatro La Eva futura o Frankenstein o el moderno Prometeo, con dramaturgia y dirección de Juliana
Faesler; Viajes Museo–Deseo, obra de Lydia Margules y José Antonio Cordero; el montaje escénico La
sonata de los espectros, con dramaturgia y dirección de José Luis Cruz, basado en el texto clásico
de August Srindberg, y con escenografía del maestro Gilberto Aceves Navarro.
Está programada la nueva versión del montaje La mujer que cayó del cielo, de Víctor
Hugo Rascón Banda, con la actriz Luisa Huertas al frente del reparto, así como la obra La escuela
del dolor humano de Sechuán, de Mario Bellatín, dirigida por el francés Philippe Eustachon.
En lo que respecta a danza contemporánea, se presentará
Ante el sabor inmóvil, con coreografía y dirección de Jaime Camarena, basada en textos del
escritor Jean Genet. Además, junto con el Instituto Nacional de Bellas Artes, se refrenda el auspicio y
organización del XXIV Premio INBA–UAM. Concurso de Composición Coreográfica Contemporánea.
En cuanto a música de nuestro tiempo, se presentará el jazzista Tino Contreras y su espectáculo
Por los caminos del jazz. En la segunda mitad del año se llevará a cabo el ciclo Miércoles
de Jazz, a cargo de Juan José Calatayud.
Artes plásticas
En sus cuatro foros/galerías, nuestra Casa abierta al tiempo tejerá un espléndido mosaico
de pintura, escultura, cerámica, diseño gráfico, grabado, arte-objeto. En el mes de febrero,
con la exposición Amigos de Felguérez, se mostrará obra de Gunther Gerzso, Antonio Peláez,
Irma Palacios, Juan Soriano, Perla Krauze, Paul Nevin, Jorge Yázpick, Miguel, José, Alberto y Francisco
Castro Leñero. Será rubricada la Galería de Rectoría General con el nombre de Manuel
Felguérez y así bautizada, también será marco del homenaje al maestro Rodolfo Nieto
(Oaxaca, 1936- 1985).
En la Galería Manuel Felguérez, además, en exposiciones individuales se presentarán
Teresa Chito, Alberto Castro Leñero y Bela Gold.
El programa de artes plásticas de la UAM en este 2003, se inició en la Galería Metropolitana
con Encáusticas, de Carlos Pellicer López. Para este espacio se ha confirmado la presencia de Yolanda
Mora, Nunik Sauret, Claudia García Calderón, Jan Hendrix y Xavier Esqueda.
A través de Casa de la Primera Imprenta de América, nuestra Universidad confirma su participación
en el Festival del Centro Histórico. A partir del 30 de enero ofrecerá la muestra Templarios, con
trabajos al temple de Nunik Sauret, Salvador Lacoix y Robero Corona. En otra exposición tripartita, Vicent
Marco Puig, Xavier Pucheta y Fabricio Vanden Broeck mostrarán ejemplos de su obra gráfica reciente.
El espacio neoclásico de Casa del Tiempo será sede del trabajo plástico realizado ex profeso
por José Francisco, Pilar Bordes y Pablo Szmulevichz. / Estrella Olvera
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