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Cultura 2002. Por la libertad
y la independencia creativas
EN MATERIA DE preservación y difusión
de la cultura, para nuestra Universidad el año que finalizó estuvo marcado por la necesidad de impulsar
las prendas sustanciales del quehacer universitario, como la crítica, la reflexión, la investigación,
así como el de garantizar valores fundamentales para la actividad creativa: la libertad y la independencia,
en todos sus órdenes.
El año inició con la noticia del Premio Latinoamericano de Ensayo Lya Kostakovsky otorgado al antropólogo
Néstor García Canclini, académico de nuestra Institución, con el que se congratuló
la comunidad universitaria.
En el homenaje de Casa abierta al tiempo a la crítica de arte Raquel Tibol se estimuló una trayectoria
signada por la independencia de criterios y el conocimiento. La entrega del XXIII Premio INBA-UAM de Composición
Coreográfica supuso la consolidación del único certamen en su género de América
Latina, así como el aval a una disciplina poco difundida, en términos generales, dentro del ambiente
cultural del país.
Por cuarta ocasión profesores-investigadores de las tres unidades académicas convergieron en la realización
del Congreso Internacional de Literatura Latinoamericana, con el tema “El problema de los géneros al filo
del nuevo siglo”.
Reconocidos, que inician su carrera y baluartes
En 2002 el plato fuerte de la difusión cultural fueron las artes plásticas, entre creadores de reconocida
trayectoria, jóvenes que inician su carrera y baluartes en este campo como el arquitecto Luis Barragán
—celebrado por los universitarios en el centenario de su nacimiento—, y los miembros fundadores del Taller de Gráfica
Popular, entre ellos, Leopoldo Méndez, Alberto Beltrán, Pablo O’Higgins y Jesús Álvarez
Amaya. Pero también creadores como Ikko Tanaka.
De los primeros deben mencionarse los nombres de Irma
Palacios (Juegos de luz y sombra), Silvia H. González (Moldes), Fernando Vilchis (Orígenes), Susana
Campos (Antología de tres décadas), Naomi Siegman (Hojas), Manuel Marín (Espacios planos,
conjuntos escultóricos), Xavier Esqueda (Básicamente lápiz), Saúl Kaminer (Oriente
extremo). Bela Gold, que llevó su Libro de la memoria al Museo Judío de Praga, así como las
artistas que participaron en Mirada abierta al arte, entre ellas Merle Reivich, Julia López, Luicille Wong,
Francisca de Diego y Laura Elenes.
Exponencialmente la lista se multiplica en cuanto a los segundos, aquí sólo algunos de ellos: Claudia
García Calderón, Marcelo Balzaretti, José Luis Sánchez Rull, Rosalie Dumont Gagné,
Jorge Obregón, Elke Zemelka, Alfonso Viarte, Ramón Almela, María Artigas, Luis Manuel Serrano.
Intercambio institucional
Mención aparte merecen las exposiciones producto del intercambio institucional, porque son garantía
del esfuerzo de los universitarios y de la confianza depositada en nuestra Casa de estudios: Corpus urbanístico
de la Ciudad de México en el Archivo General de Indias (Embajada de España, INBA, Conaculta, UAM)
y antes, Corpus urbanístico de Puebla y Oaxaca en España, que se exhibió también en
el 2002, tanto en Puebla como en Oaxaca; Pintura veneciana. De Tiziano a Longhi y El legado del siglo XX, obra
gráfica de Farhana Khan (Museo Dolores Olmedo Patiño, UAM); y la presencia de la UAM en el Festival
del Centro Histórico.
Teatro y libros
En artes escénicas, el Teatro Casa de la Paz atestiguó desde el montaje de clásicos universales
en la dramaturgia, como El águila de dos cabezas, de Jean Cocteau, protagonizada por Ofelia Medina; hasta
montajes iconoclastas como Manual de sexualidad en tiempos de Kafka, de Luis Rodríguez y El galán
fantasma o un Calderón con frijoles, de Gerardo Mancebo del Castillo Trejo. Pero también de autores
que ya han abierto brecha en el medio escénico nacional, especialmente Carmina Narro, con La luna en Escorpión,
y Jaime Chabaud, con Divino Pastor Góngora, donde Carlos Cobos interpretó a 15 personajes.
En producción editorial la diversidad de temas, autores y formatos fue la divisa, con la revista Casa del
Tiempo como seña de identidad. Iniciado el año con la presentación del libro Las costumbres
del rostro de Norma Patiño, cerró con la puesta en circulación de Versos comunicantes I. Poetas
entrevistan a poetas iberoamericanos, coordinado por José Ángel Leyva, espléndido trabajo
editorial en el que comparten créditos la revista Alforja, el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Durango
y Casa abierta al tiempo.
Este campo constituye uno de los más fructíferos de nuestra Institución, sobre todo si se
toma en cuenta que cada División tiene un área específica, de tal manera que para no incurrir
en la omisión, queda constancia de sus aportaciones.
Ciencia y arte
En este rico y variado recuento de 2002 en materia de difusión y preservación de la cultura, vale
la pena enfatizar uno de los esfuerzos que sintetiza el trabajo realizado por los universitarios, se trata de Donum
Conscientiae (Un Regalo a la Conciencia), propuesta multidisciplinaria de la diseñadora industrial Araceli
Vázquez Contreras, ejemplo conceptual en el que se combinan ciencia y arte, responsabilidad social y criterio
académico.
Un trabajo creado con fines preventivos y de información sobre la adicción al tabaco, en el que su
autora logró “fusionar” estética e investigación.
Como lo ha señalado el Rector General, la preservación y difusión cultural tienen en la UAM
un papel central, garantizado por su compromiso de apoyar las manifestaciones artísticas en su carácter
diverso.
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