Infancia: la hora de las decisiones

EXISTE EN NUESTRO país 1 millón de niños en situación de calle, 1.2 millones de
niños emigrantes de zonas marginadas e indígenas, de los cuales 40 por ciento son analfabetas, 64
por ciento no terminó la primaria y 21.5 no ha ido nunca a la escuela; además, hay 90 mil niños
trabajadores, 42 por ciento de la población infantil padece desnutrición y 10 por ciento de niños
presenta algún tipo de discapacidad.
Al tanto de esta radiografía numérica, la doctora Norma del Río Lugo, directora del Programa
Infancia de esta Casa de estudios, dice que es una afirmación gastada insistir en que el futuro del mundo
está en los niños.
Es hora de revisar efectivamente lo que falta por hacer. Es el momento de que las políticas se cumplan,
para construir soluciones integrales, viables y visibles, afirma la organizadora de las Terceras Jornadas sobre
Infancia, efectuadas en la Rectoría General del 26 al 29 de noviembre.
Integración social
Estos encuentros se realizan cada año para revisar proyectos de investigación interdisciplinarios,
así como programas académicos que inciden en problemas como el maltrato infantil, el hambre, violencia
física, prostitución y niños en situación de calle, entre otros.
Uno de los aspectos pendientes más destacados durante el encuentro fue el de la integración social
de los niños con discapacidad, pues en nuestro país los programas en favor de este sector sólo
tienen una cobertura de tres por ciento.
Dieciséis por ciento de estos niños han sido integrados a escuelas regulares, de los cuales sólo
0.1 por ciento pasa a la educación secundaria, por lo que la doctora Norma del Río destacó
la importancia de crear una educación multicultural, donde la homogeneidad deje de existir y dé paso
a las diferencias para que ésta sea más rica y significativa.
Derechos de los niños
En teleconferencia, el profesor Roger Hart, de la Universidad de Nueva York, representante de la Unicef, y quien
además ha participado en diferentes programas de democratización y derechos de los niños en
todo el mundo, denotó la obligación que tienen, tanto el gobierno como las instituciones de asistencia
pública, de difundir los derechos de los niños entre la propia población infantil, pues ésta
no los conoce y no tiene conciencia de cuáles son.
Instruyó que es obligatorio el diálogo entre infantes y adultos, para que aquellos sean competentes,
autosuficientes y conscientes de las problemáticas que enfrentan sus comunidades, garantizando que adquieran
la capacidad de ofrecer soluciones.
Refirió que uno de los grandes problemas de la sociedad actual es la manipulación que genera la falta
de participación por parte de los niños. La publicidad y los medios masivos de comunicación
limitan la participación simbólica y el diálogo entre padres e hijos. / Alejandra Pérez
|