Escapararte

 Semanario de la UAM

27 de octubre de 2003

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Del tzompantli a la arquitectura funeraria y el recuerdo de Frida Kahlo


LA CAPACIDAD REGENERADORA de tradiciones como la celebración del "Día de Muertos", durante los últimos tiempos, ha tenido sustento en el ámbito de las artes plásticas y visuales, así como en el terreno de la investigación no sólo antropológica y social, sino también en campos como el del Diseño.

En el primer caso encontramos la propuesta de Andrés Moctezuma Barragán, profesor-investigador de nuestra Casa de estudios, que en esta ocasión intervendrá el Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán, en la ciudad de Oaxaca, con alrededor de tres mil elementos, los cuales conformarán una magna instalación.

Dentro del Ex Convento de Santo Domingo, en la Sala Bernal, el Patio de Lectores y el Claustro, Moctezuma Barragán —profesor de Economía, de la Unidad Iztapalapa, y artista plástico— realizará tres acciones o montajes cuyo eje central lo constituyen el tzompantli más grande de Mesoamérica y del mundo, mismo que da nombre a la muestra en su conjunto El gran Tzompantli (o muro de calaveras).
Este mosaico gráfico mural está conformado por 540 piezas elaboradas en artegrafía —técnica mediante la cual el autor logra la estampación sobre hoja de oro inglés incorporada al papel de algodón—, con una dimensión de 60 metros cuadrados.

El sábado 1 de noviembre, por primera vez, será exhibido en su totalidad el proyecto iniciado hace dos años. Antes, sólo de manera parcial, ocupó los espacios de la Galería Manuel Felguérez de nuestra Institución, el Museo Nacional de Antropología e Historia y el Museo Nacional de Historia (Castillo de Chapultepec).

El tzompantli monumental dará cabida a la realización de lo que Moctezuma Barragán plantea como un performance: el registro del mosaico gráfico como récord mundial.

Otra de las acciones consistirá en la instalación de un mural de sombras, integrado por figuras de gran formato (100 x 400 cm) a la manera de atlantes que se proyectarán en pantallas de luz. Además de la evocación a Xipe Totec (el desollado), este collage gráficodigital proyectará diferentes manifestaciones de las culturas mixteca y zapoteca, como códices, murales, cerámica, escultura.

Finalmente, la intervención restante está vinculada con los altares tradicionales de muertos; sin embargo, sobre su concepción explica: "No sólo busca respetar la visualidad del espacio, sino que pretende articular su magnificencia con nuestra propuesta de instalación, en una perspectiva de la estética conceptual que nutre al arte contemporáneo, atendiendo al sincretismo cultural como a la exaltación del arte popular".

Esperando el recuerdo
"La tradición adquiere un sentido dinámico y reflexivo a través de los productos de investigación", explican Dulce Mattos y Carlos Lira, profesores-investigadores del Departamento de Evaluación del Diseño en el Tiempo de la Unidad Azcapotzalco, quienes tienen en curso el trabajo titulado “Cultura urbana. Su interinfluencia a partir de la Revolución Industrial”, en el que uno de los capítulos trata sobre los espacios urbanos y arquitectónicos asociados directa o indirectamente con la muerte.

De esta parte, presentarán en la Casa del Tiempo de nuestra Universidad la muestra Esperando el recuerdo, integrada por 12 fotografías procedentes de los cementerios de San Fernando y La Piedad, Ciudad de México, como ejemplos de la arquitectura funeraria.

Los especialistas quieren resaltar que los monumentos funerarios prácticamente han desaparecido sin que contemos con un registro de ellos, a pesar de constituir fuentes de información sobre valores arquitectónicos y sociales. "Estos monumentos —su tipología, su ornamento, su epitafio—, que incluso son testigos de preferencias ideológicas, dan fe no sólo del concepto que sobre la muerte tuvo una determinada sociedad, sino de la cultura en general y de la vida en particular".

Para Frida y los muralistas mexicanos
El pintor Fernando Zubizarreta, invitado a participar con el tradicional altar de muertos por Ivette Gómez Carreón, coordinadora de la Casa del Tiempo, realizó la ofrenda-instalación En recuerdo de Frida Kahlo y los muralistas mexicanos del siglo XX.

Atribuye este trabajo a su propio "mestizaje", producto del nexo entre la concepción europea acerca de la muerte —Zubizarreta es originario de Santander, España— y el arte popular mexicano, así como de las culturas prehispánicas. En su propuesta retoma la serie de dibujos llamada Los cruzados, comics donde estos personajes del medievo son ironizados, y las aportaciones de José Guadalupe Posada, los colores de la fruta y del trópico del país.

Además, estudiantes de la Unidad Xochimilco escenificarán La pirulina Catrina, pieza en un acto, acompañados por la interpretación musical de Julián López Reyna y Alfredo Padilla Villalobos, trabajadores de la Casa del Tiempo.

Las calaveras literarias también estarán presentes, escritas por académicos como Andrés de Luna, Raymundo Mier, Gabriel Araujo Paullada, Alejandro Araujo Pardo, Claudia Salazar Villava y Antonio Delgado Ruiz. / Estrella Olvera Barragán

Ricardo Prado, ganador del Concurso Internacional de Crónica Urbana

EL ARQUITECTO RICARDO PRADO NÚÑEZ ganó el Segundo Concurso Internacional de Crónica Urbana Salvador Novo por su trabajo “Cronista de Piedra”.

El concurso, convocado por nuestra Universidad, editorial Lectorum y la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, tiene el propósito de estimular el género de la crónica como instrumento valioso para comprender y descifrar los elementos que constituyen la vida de nuestra ciudad.

El resultado se dio a conocer el 17 de octubre en el marco de la Tercera Feria del Libro, "La ciudad un libro abierto" organizada en el zócalo capitalino. Allí, el maestro Luis Ignacio Sáinz, coordinador general de Difusión Cultural de esta Casa de estudios, mencionó que es un privilegio para la Universidad participar en una iniciativa tan importante, orientada a recuperar la identidad de la geografía cambiante que representa la Ciudad de México.

Informó que, además del primer lugar, el jurado decidió otorgar menciones honoríficas a Víctor Ronquillo y Gilberto Salazar.

Tradición de contar

Más tarde, en la Casa de la Primera de Imprenta de América, los doctores Ricardo Solís Rosales, secretario general de nuestra Institución, y Enrique Semo, secretario de Cultura del Distrito Federal, hicieron la entrega formal del premio.

El doctor Solís Rosales afirmó que la mirada de los cronistas puede captar aquello que pasa inadvertido para la mayoría de los habitantes de la urbe y aseguró que estos testimonios ayudan a mantener viva la tradición de contar, de narrarle a la otra y al otro lejanos, cómo ocurren las cosas en una ciudad por muchas razones fascinante.

El ganador —quien se hizo acreedor a un estímulo de 100 mil pesos y a la publicación de su trabajo por la editorial Lectorum— explicó que su obra se centró en rescatar la historia de la ciudad y que los edificios históricos son los verdaderos cronistas de lo que ha pasado en la vida de la metrópoli; y "el narrador de la crónica es el Templo Mayor".

En la segunda edición del Concurso Internacional de Crónica Urbana Salvador Novo se presentaron 32 trabajos de cronistas, periodistas y escritores de diversas nacionalidades. / Javier Solórzano Herrera

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