Educalia

 Semanario de la UAM

26 de enero de 2004


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México, con déficit de 5 millones
de viviendas, alertan expertos

MÉXICO REGISTRA UN déficit de unos cinco millones de viviendas, lo que significa que un 60 por ciento de la población viva en condiciones insalubres y carezca de apoyos de instituciones privadas o gubernamentales para adquirir una habitación digna.

En 2003 se construyeron 530 mil casas en el país, que requiere cada año de otras ocho mil viviendas, sólo para satisfacer las necesidades de las nuevas parejas que deciden formar un hogar.

Para ser sujeto de crédito, una persona requiere un salario superior a 20 mil pesos al mes. Y la situación tiende a agravarse, de tal modo que en 10 o 15 años la demanda de vivienda crecerá debido a que los habitantes del país son mayoritariamente jóvenes.

Este diagnóstico fue divulgado por el maestro Pedro León, profesor-investigador del Departamento de Medio Ambiente, durante la inauguración del diplomado “La Producción Social del Hábitat. Planeación, Diseño y Construcción de la Vivienda Popular”, creado con apoyo del gobierno del Distrito Federal.

El maestro Jorge Andrade, docente del Departamento de Tecnología y Producción, señaló que la UAM responde a los problemas sociales y económicos en torno a la vivienda. El referido diplomado así lo demuestra, al brindar asesoría a arquitectos en la construcción y mejoramiento de casas y unidades habitacionales, en especial para la población en extrema pobreza, y ofrecer al Congreso de la Unión propuestas alternativas para contrarrestar las carencias de vivienda entre la población.

Las políticas institucionales en la materia “no son claras”, explicó el representante de esta Institución en el Plan Nacional de Vivienda (PNV), ya que la distribución de los apoyos para la adquisición de casas no incluye a los sectores más necesitados del país, quienes requieren soluciones inmediatas para asegurar sus hogares. En contraposición, los planes oficiales favorecen la centralización de recursos económicos a la habitación de interés social, que desde sus inicios fue concebida para la clase media, que estaría en mejores condiciones de pagar un crédito.


En colaboración con la Universidad Iberoamericana (UIA) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta Casa abierta al tiempo promueve el diseño de políticas públicas en materia de autoconstrucción, para evitar que ésta se realice en lugares de alto riesgo y se disminuyan costos y periodos de construcción.

Jorge Andrade puntualizó que dicho proyecto prevé la apertura de préstamos accesibles y a corto plazo y la contratación de un arquitecto especializado que oriente la construcción de la casa-habitación. La asesoría legal y los trámites administrativos serían brindados por las delegaciones, municipios y el propio gobierno federal.

Desatención oficial
Al definir la política en materia de vivienda del gobierno, el maestro Pedro León, también docente del diplomado, dijo que “el Estado se replegó y dejó de atender problemas sociales y de esa forma favoreció al sector privado y los negocios”.
El experto calificó de alarmante la situación, pues advirtió que desde hace 23 años el modelo económico del país favoreció a la iniciativa privada, y el resultado ha sido “más atención al capital privado y desatención a la sociedad”.

Recordó que en un principio se consideró la construcción de unidades habitacionales para los sectores populares, con lo cual se solucionaría la problemática de vivienda, pero con la escasez de recursos, los fondos de organismos como el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) o el Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) se convirtieron en instituciones financieras.

El académico señaló que para la obtención de una casa en mejores condiciones, se requiere un sueldo de más de cinco salarios mínimos. El Infonavit otorga un límite de crédito de 800 mil pesos, lo cual sugiere un salario de 30 mil pesos en un país de pobreza creciente.


Expuso que el Fondo Nacional para las Habitaciones Populares (Fonhapo) se pensó como la alternativa para subsidiar a los sectores de bajos recursos, pero actualmente otorga apoyos de forma preferente a aquellos que ya tienen un crédito inmobiliario.

En cuanto a las nuevas unidades habitacionales, el docente señaló que fueron construidas en zonas demasiado lejanas, lo cual representa para sus habitantes un gasto extraordinario en transporte, que en algunos casos asciende a más de 800 pesos al mes por persona.

Recordó que la Unidad Azcapotzalco, mediante el Departamento de Medio Ambiente, ha apoyado a lo largo de 10 años a la comunidad aledaña brindándole asesoría en la construcción o mejoramiento de casas y unidades habitacionales. /Alejandra Pérez Amado

La UAM, atenta
a los graves problemas


En la presentación del diplomado, el maestro Norberto Manjarrez Alvarez, rector de la Unidad Xochimilco, indicó que la Universidad fortalece una de sus funciones sustantivas, al poner a disposición de los actores estrategias educativas que sirven para atender y superar problemas sociales que afectan a grandes porciones de la población.
Este Diplomado, informó, es el primero de una serie de tres, que en conjunto formarán una especialidad en la Producción Social del Hábitat, y será impartido por profesores de las unidades Xochimilco y Azcapotzalco, “que tienen amplia trayectoria académica en este campo.”
El arquitecto David Cervantes, director del Instituto de Vivienda del Gobierno del Distrito Federal (IVGDF), informó durante la inauguración que en 2003 se amplió el programa de vivienda a 50 mil acciones y se espera que para este año se supere dicha meta con la participación de la UAM.
Aseguró que el programa habitacional del gobierno capitalino otorgó en los últimos tres años más de 18 mil créditos de vivienda e invirtió 579 millones 546 mil pesos en la construcción y edificación de hogares mexicanos.
El diplomado tendrá una duración de cuatro meses. Se realizará una vez a la semana en la Casa de la Primera Imprenta de América, centro de educación continua de la UAM, con la participación de profesionistas de la construcción que trabajan en el Programa de Mejoramiento de Vivienda (PMV) del Instituto de Vivienda del GDF.
Alrededor de 30 arquitectos serán asesorados por profesores-investigadores de la UAM, para que puedan acercarse a la problemática de vivienda y la cultura del mexicano, además de responder a los requerimientos de los mismos.


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