México,
con déficit de 5 millones
de viviendas, alertan expertos
MÉXICO
REGISTRA UN déficit de unos cinco millones de viviendas,
lo que significa que un 60 por ciento de la población viva en
condiciones insalubres y carezca de apoyos de instituciones privadas
o gubernamentales para adquirir una habitación digna.
En 2003 se construyeron 530 mil casas en el país, que requiere
cada año de otras ocho mil viviendas, sólo para satisfacer
las necesidades de las nuevas parejas que deciden formar un hogar.
Para ser sujeto de crédito, una persona requiere un salario superior
a 20 mil pesos al mes. Y la situación tiende a agravarse, de
tal modo que en 10 o 15 años la demanda de vivienda crecerá
debido a que los habitantes del país son mayoritariamente jóvenes.
Este diagnóstico fue divulgado por el maestro Pedro León,
profesor-investigador del Departamento de Medio Ambiente, durante la
inauguración del diplomado “La Producción Social
del Hábitat. Planeación, Diseño y Construcción
de la Vivienda Popular”, creado con apoyo del gobierno del Distrito
Federal.
El maestro Jorge Andrade, docente del Departamento de Tecnología
y Producción, señaló que la UAM responde a los
problemas sociales y económicos en torno a la vivienda. El referido
diplomado así lo demuestra, al brindar asesoría a arquitectos
en la construcción y mejoramiento de casas y unidades habitacionales,
en especial para la población en extrema pobreza, y ofrecer al
Congreso de la Unión propuestas alternativas para contrarrestar
las carencias de vivienda entre la población.
Las políticas institucionales en la materia “no son claras”,
explicó el representante de esta Institución en el Plan
Nacional de Vivienda (PNV), ya que la distribución de los apoyos
para la adquisición de casas no incluye a los sectores más
necesitados del país, quienes requieren soluciones inmediatas
para asegurar sus hogares. En contraposición, los planes oficiales
favorecen la centralización de recursos económicos a la
habitación de interés social, que desde sus inicios fue
concebida para la clase media, que estaría en mejores condiciones
de pagar un crédito.
En colaboración con la Universidad Iberoamericana (UIA) y la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta Casa
abierta al tiempo promueve el diseño de políticas públicas
en materia de autoconstrucción, para evitar que ésta se
realice en lugares de alto riesgo y se disminuyan costos y periodos
de construcción.
Jorge Andrade puntualizó que dicho proyecto prevé la apertura
de préstamos accesibles y a corto plazo y la contratación
de un arquitecto especializado que oriente la construcción de
la casa-habitación. La asesoría legal y los trámites
administrativos serían brindados por las delegaciones, municipios
y el propio gobierno federal.
Desatención oficial
Al definir la política en materia de vivienda del gobierno, el
maestro Pedro León, también docente del diplomado, dijo
que “el Estado se replegó y dejó de atender problemas
sociales y de esa forma favoreció al sector privado y los negocios”.
El experto calificó de alarmante la situación, pues advirtió
que desde hace 23 años el modelo económico del país
favoreció a la iniciativa privada, y el resultado ha sido “más
atención al capital privado y desatención a la sociedad”.
Recordó que en un principio se consideró la construcción
de unidades habitacionales para los sectores populares, con lo cual
se solucionaría la problemática de vivienda, pero con
la escasez de recursos, los fondos de organismos como el Instituto del
Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) o el
Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) se convirtieron en instituciones
financieras.
El académico señaló que para la obtención
de una casa en mejores condiciones, se requiere un sueldo de más
de cinco salarios mínimos. El Infonavit otorga un límite
de crédito de 800 mil pesos, lo cual sugiere un salario de 30
mil pesos en un país de pobreza creciente.
Expuso que el Fondo Nacional para las Habitaciones Populares (Fonhapo)
se pensó como la alternativa para subsidiar a los sectores de
bajos recursos, pero actualmente otorga apoyos de forma preferente a
aquellos que ya tienen un crédito inmobiliario.
En cuanto a las nuevas unidades habitacionales, el docente señaló
que fueron construidas en zonas demasiado lejanas, lo cual representa
para sus habitantes un gasto extraordinario en transporte, que en algunos
casos asciende a más de 800 pesos al mes por persona.
Recordó que la Unidad Azcapotzalco, mediante el Departamento
de Medio Ambiente, ha apoyado a lo largo de 10 años a la comunidad
aledaña brindándole asesoría en la construcción
o mejoramiento de casas y unidades habitacionales. /Alejandra Pérez
Amado
La
UAM, atenta
a los graves problemas
En la presentación del diplomado, el maestro Norberto
Manjarrez Alvarez, rector de la Unidad Xochimilco, indicó
que la Universidad fortalece una de sus funciones sustantivas,
al poner a disposición de los actores estrategias educativas
que sirven para atender y superar problemas sociales que afectan
a grandes porciones de la población.
Este Diplomado, informó, es el primero de una serie de
tres, que en conjunto formarán una especialidad en la
Producción Social del Hábitat, y será impartido
por profesores de las unidades Xochimilco y Azcapotzalco, “que
tienen amplia trayectoria académica en este campo.”
El arquitecto David Cervantes, director del Instituto de Vivienda
del Gobierno del Distrito Federal (IVGDF), informó durante
la inauguración que en 2003 se amplió el programa
de vivienda a 50 mil acciones y se espera que para este año
se supere dicha meta con la participación de la UAM.
Aseguró que el programa habitacional del gobierno capitalino
otorgó en los últimos tres años más
de 18 mil créditos de vivienda e invirtió 579
millones 546 mil pesos en la construcción y edificación
de hogares mexicanos.
El diplomado tendrá una duración de cuatro meses.
Se realizará una vez a la semana en la Casa de la Primera
Imprenta de América, centro de educación continua
de la UAM, con la participación de profesionistas de
la construcción que trabajan en el Programa de Mejoramiento
de Vivienda (PMV) del Instituto de Vivienda del GDF.
Alrededor de 30 arquitectos serán asesorados por profesores-investigadores
de la UAM, para que puedan acercarse a la problemática
de vivienda y la cultura del mexicano, además de responder
a los requerimientos de los mismos.
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