Más
tecnología para las cuatro clínicas estomatológicas
LAS
CUATRO CLÍNICAS estomatológicas que nuestra Casa
de estudios mantiene en Nezahualcóyotl, Tláhuac, San Lorenzo
y Tepepan, recibieron un nuevo impulso al ser remodeladas, amuebladas
y proveídas con los equipos más modernos, con lo cual
se fortalecerá la formación clínica de los estudiantes
y la atención odontológica que se brinda a la población
de escasos recursos de las zonas en que se encuentran.
En ellas nuestra Universidad realiza una importante contribución
a la salud pública de las comunidades aledañas, al atender
los padecimientos bucales de una población que de otro modo no
tendría acceso a este tipo de servicios, bien sea por falta de
recursos o por no contar con una cultura de la prevención que
estas unidades médicas contribuyen a promover, principalmente
entre niños y jóvenes.
En materia de docencia, las obras realizadas permitirán que estudiantes
de la licenciatura en Estomatología, del cuarto al doceavo trimestre,
reciban una mejor formación clínica y se actualicen en
el uso de la tecnología odontológica de vanguardia con
la sustitución de las unidades médicas dentales fijas
por unidades eléctricas, de las cuales se instalaron 19 en cada
clínica. Entre los nuevos equipos figuran el de limpieza dental
ultrasónico, rayos X, esterilización y el de endodoncia.
Recorrido
El doctor Luis Mier y Terán Casanueva, rector general de nuestra
Casa abierta al tiempo, realizó el lunes 1 de diciembre un recorrido
por las cuatro clínicas estomatológicas, durante el cual
conoció las obras de remodelación practicadas, así
como las nuevas unidades médicas odontológicas adquiridas.
Entre el grupo de autoridades universitarias que visitaron las clínicas
estomatológicas con el Rector General figuraron el doctor Ricardo
Solís Rosales, secretario general, el maestro Norberto Manjarrez
y el doctor Cuauhtémoc Pérez Llanas, rector y secretario
de la Unidad Xochimilco, la doctora Rosa María Nájera
Nájera, directora de la División de Ciencias Biológicas
y de la Salud, quienes fueron recibidos por los doctores Jorge Pacheco,
Carmen Gay, José Ramírez Mendoza y Guadalupe Robles Pinto,
directores de cada una de las clínicas.
El cirujano dentista Rafael Lozano Leiva, coordinador de las clínicas
estomatológicas, explicó que el equipamiento se realizó
con recursos de la Rectoría General, del Programa Integral de
Fortalecimiento Institucional (PIFI1), de la SEP, y los gastos de remodelación
arquitectónica corrieron a cargo de la Rectoría de la
Unidad Xochimilco.
Sustitución de
infraestructura
Destacó que por iniciativa del Rector General se sustituyó
toda la infraestructura, lo que permitió cambiar las instalaciones
eléctrica, hidráulica —sistemas de filtros que garantizan
la pureza del agua— de desagüe, neumática (de aire)
y de succión, obras que requirieron asimismo el cambio de pisos.
Las unidades odontológicas cuentan con un gabinete de limpieza
diseñado especialmente con tarja, toma de agua y de aire y con
sillones reclinables eléctricamente para mayor comodidad del
paciente y del médico.
Además de las áreas clínicas también se
remodelaron los espacios de la dirección y las áreas de
roseta (pequeña farmacia), rayos X, esterilización, laboratorio
de prótesis, cirugía, almacén, aula, ortopantógrafo
(en Tláhuac) y patología bucal (en Tepepan), algunas de
ellas provistas con nuevos equipos.
El académico del Departamento de Atención a la Salud informó
que las clínicas estomatológicas atienden cada año
a cerca de 80 mil pacientes quienes, por lo general, presentan como
problemas bucales más frecuentes la caries dental y las enfermedades
periodontales, padecimientos infecciosos que causan la pérdida
de piezas dentales.
Tratamiento
integral
Apuntó que también se resuelven cuestiones estéticas
y de rehabilitación de prótesis, entre otros, y se brindan
tratamientos integrales con marcado énfasis en la prevención
de las enfermedades.
Dijo que cada trimestre se distribuyen fichas para determinado número
de personas, “por lo que captamos sólo a los pacientes
que podemos atender adecuadamente”. Pero, aclaró, las clínicas
cuentan con un programa de emergencias que permite el ingreso a cualquier
persona que tenga una urgencia odontológica.
El investigador señaló que la Universidad tiene firmados
convenios para contar con el servicio de ambulancias, en caso de emergencias
y un seguro médico legal para todo el personal que trabaja en
ellas, con el fin de prevenir cualquier eventualidad de esta índole,
aunque en los más de 20 años de vida de las clínicas
no se ha registrado ninguna demanda por parte de pacientes.
Gran potencia
En el marco del “XI Encuentro Anual de Egresados de Estomatología”,
realizado en la Unidad Xochimilco, los profesores-investigadores de
la UAM destacaron la labor realizada por estudiantes y docentes en las
clínicas de las escuelas de Odontología del país,
pues atienden gran parte de la demanda que no cubre el sector salud.
Indicaron que esas clínicas de atención —de 65 planteles
del país— albergan a casi 30 mil alumnos. Ello representa
“un gran potencial, ya que además de ser los sitios donde
se forma y actualiza el nuevo profesional, éste tiene acceso
al manejo de la tecnología emergente en este campo y ofrece atención
de calidad a la población que acude.
El
cirujano dentista Ricardo Almady Revilak, coordinador de la licenciatura
en Estomatología, afirmó que en las cuatro clínicas
estomatológicas de nuestra Universidad se realiza una labor social
muy importante, porque están ubicadas en lugares cuya población
es de escasos recursos y sus cuotas de recuperación “son
simbólicas”, pues no cubren el costo real de la atención,
lo que implica prácticamente un subsidio por parte de la Institución.
Momentos difíciles
Almady Revilak señaló que las restricciones presupuestales
a las universidades públicas hacen que la Odontología
“viva hoy momentos difíciles”, pues se trata de una
disciplina costosa por la tecnología que utiliza, lo que complica
a las universidades el mantenimiento de esta licenciatura.
Añadió que esta es una de las razones por las que las
escuelas de Odontología buscan su acreditación, pues de
este modo las instituciones educativas incrementan las posibilidades
para acceder a recursos externos y solventar las demandas que requiere
la formación del estudiante en Odontología.
En este encuentro, el médico cirujano Hugo de la Fuente Gaete,
profesor-investigador del Departamento de Atención a la Salud
y presidente de la Comisión de Acreditación del Consejo
Nacional de Educación Odontológica, informó que,
a pesar de que de las universidades mexicanas egresan alrededor de tres
mil 500 odontólogos cada año, el campo laboral es muy
restringido.
De la Fuente Gaete expresó que ante la apertura de mercados,
que no sólo significó el intercambio de productos, sino
también de conocimientos y de profesionales, las políticas
nacionales de educación adoptaron el compromiso de fortalecer
la cultura de la evaluación, por lo que las escuelas de Odontología
buscan actualmente homologar planes y programas de estudio, no sólo
en la esfera nacional, sino —en una segunda etapa— con los
países partícipes del Tratado de Libre Comercio, con el
fin de absorber “el impacto tecnológico” que implicará
el intercambio con esas naciones.
Proponen
crear instituto para la investigación
y atención odontológica
Ante
la inexistencia de instituciones públicas de salud especializadas
en Odontología, lo cual ha limitado el desarrollo de la
investigación y la formación de profesionistas en
esta disciplina, De la Fuente Gaete se pronunció en favor
de crear un instituto —similar al de Cardiología
y Pediatría— encargado de la investigación
y atención odontológicas.
Afirmó que posiblemente existirá un instituto de
Odontología cuando “tengamos visionarios como el
doctor Salvador Zubirán o Ignacio Chávez, para que
impulsen el desarrollo de esta disciplina”.
Informó que de los aproximadamente 140 mil médicos
que laboran en las instituciones públicas de salud, sólo
ocho mil son profesionales de la Odontología, pues muchos
de los egresados de esta disciplina buscan insertarse en el ejercicio
profesional privado o en otros campos distintos a su especialidad.
Al apoyar la iniciativa de crear un instituto de la especialidad,
el cirujano dentista Ricardo Almady Revilak señaló
que 98 por ciento de los mexicanos padece de caries dental y que
si se considera que 50 por ciento de la población es de
escasos recursos, es necesaria una institución de este
tipo, ya que la situación económica les impide el
acceso a una atención odontológica adecuada.
Caries, problema de salud pública
El especialista señaló que la enfermedad de caries
dental es un “grave problema de salud pública”
al que le siguen los padecimientos del aparato de sostén
de los dientes (encías y hueso) que —después
de la caries— es la causa principal de pérdida de
piezas dentales antes de los 30 años. Estos padecimientos
pueden ser crónicos, asociados al incremento en la edad
promedio de la población y aunado a los desordenados hábitos
alimenticios.
Afirmó que los temas de frontera en Odontología,
con los cuales enfrentar estos padecimientos son la Microbiología
bucal, la Ortopediatría, la Periodoncia, la Endodoncia
y la Prótesis, ya que son determinantes para la conservación
de la salud bucal del individuo.
Consideró que las cifras arriba señaladas son alarmantes
y que las campañas como la “Semana de Salud Bucal”,
de la Secretaría de Salud, no son suficientes, aunque reconoció
la “importante labor” en el aspecto preventivo y de
aplicación de flúor en las escuelas, lo que ayuda
a disminuir los índices de las enfermedades bucales.
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La
caries provoca la pérdida
de 17 piezas antes de los 65 años
El
doctor Heriberto Vera Hermosillo, subdirector técnico de salud
bucal de la Secretaría de Salud, al participar en el “Encuentro
Anual de Egresados”, informó que más de 60 por ciento
de los niños mexicanos menores de seis años presenta problemas
de caries dental, que de no ser atendidos en forma adecuada los llevará
a perder por lo menos 17 piezas dentales antes de los 65 años.
El funcionario adscrito al Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica
señaló que la caries dental y las padecimientos periodontales
son las enfermedades de mayor frecuencia en la población mexicana.
Añadió que 92 por ciento del grupo generacional en el
rango de seis a 15 años de edad, no tiene resuelta su necesidad
de atención en caries dental.
Por lo que toca a la enfermedad periodontal, se sabe que tiene un énfasis
orgánico y que está relacionada con la infección
a escala de torrente sanguíneo y de los abscesos periodontales,
lo que “pone en riesgo la vida”, pues facilita enfermedades
cardiovasculares, complicaciones de otros padecimientos como la diabetes,
o alteraciones durante el embarazo, ya que cuando la mujer presenta
una enfermedad periodontal tiene más riesgo de un embarazo corto
o de que su bebé nazca con bajo peso.
Esfuerzos para la prevención
El doctor Vera Hermosillo reconoció que “no tenemos la
capacidad de atender la pérdida dentaria y de cubrir las necesidades
protésicas de la población” y enfatizó que
los esfuerzos deben enfocarse a la prevención en zonas y grupos
de edad “que debemos proteger”, datos que quedarán
establecidos en la “Primera Encuesta de Caries y Fluorosis 1997-2001”,
cuyas conclusiones están próximas a publicarse.
El funcionario de la Secretaría de Salud se refirió posteriormente
a la decisión de dicha dependencia de proteger del riesgo de
padecer fluorosis a 20 millones de mexicanos distribuidos en 17 estados
de la República, que viven en regiones donde puede existir una
ingesta importante de fluoruros.
Explicó que la fluorosis (depósito de flúor que
se acumula en el esmalte dental) se adquiere por el consumo elevado
de fluoruros por diferentes medios. El agua extraída de pozos
muy profundos arrastra un sinnúmero de minerales, entre ellos
el flúor, cuya ingesta frecuente puede, desde llegar a pigmentar
los dientes al permitir la acumulación de otros elementos, hasta
inhibir la formación del esmalte dental, lo que puede provocar
una deformación total de la pieza dentaria.
Señaló que es necesario empezar a prevenir este padecimiento,
pues debido a las necesidades de agua en la población, cada vez
se excavan pozos más profundos, lo que eleva la posibilidad de
que contenga niveles mayores de flúor.
Agregó que, si bien no es el caso de México, hay países
como la India donde la ingesta de altas cantidades de agua fluorada
ha generado padecimientos como deformaciones óseas o daño
esquelético.
En México, la Subdirección de Salud Bucal determinó
como estrategia de prevención que en Zacatecas, Aguascalientes
y Baja California Norte, así como la zona conocida como La Laguna,
no se distribuya sal con flúor, por considerar que son regiones
donde se presenta una mayor ingesta de este mineral —aunque hay
otras 14 con niveles intermedios— para lo cual se establecieron
convenios de colaboración con empresas salineras y las áreas
de regulación sanitaria de los estados “con el objetivo
de definir una campaña muy clara para que la gente esté
informada y protegida”.
En el Distrito Federal, el consumo de agua fluorada es muy bajo, por
lo que en la entidad se seguirá consumiendo sal yodada con flúor.
/ Teresa Cedillo Nolasco
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